Diagnóstico

Para diagnosticar la piel seca, es probable que el profesional de atención médica examine tu piel y te pregunte sobre tus antecedentes médicos. Podrías hablar sobre cuándo comenzaste a tener la piel seca, qué cosas la mejoran o empeoran, tus hábitos de baño y cómo cuidas de tu piel.

Es posible que el profesional de atención médica te sugiera realizar pruebas para determinar si la causa de tu piel seca es una afección médica. A veces, la piel seca es un síntoma de otra afección de la piel, como la dermatitis atópica o la psoriasis.

Tratamiento

La piel seca suele responder bien al autocuidado, como usar productos humectantes y evitar bañarse y ducharse con agua caliente durante mucho tiempo.

Si tienes la piel muy seca, es probable que el profesional de atención médica te recomiende un producto hidratante diseñado para tus necesidades. Si padeces una enfermedad cutánea grave, el tratamiento puede incluir una crema o loción con receta médica.

Si la piel seca te produce picazón, el profesional de atención médica puede recomendarte una crema con receta médica que contenga hidrocortisona. Asegúrate de consultar con el profesional de atención médica antes de probar una crema o loción de venta sin receta médica para aliviar la picazón. Algunos productos pueden contener ingredientes que empeoren la sequedad de la piel.

Estilo de vida y remedios caseros

Las siguientes medidas pueden ayudarte a mantener la piel húmeda y saludable.

Lávate suavemente la cara al menos dos veces por día

Lávate la cara con un limpiador suave dos veces al día y después de sudar. Usa un limpiador que no haga espuma y que no contenga alcohol. Los limpiadores con ácido esteárico o ácido linoleico pueden ayudar a reparar la piel. El ácido esteárico se encuentra en la manteca de karité. El ácido linoleico se encuentra en el aceite de argán, el aceite de cártamo y otros. Si tienes la piel sensible, lávate con un limpiador por la noche y, las demás veces, solo enjuágate con agua.

Después de lavarte la cara, mientras la piel aún esté húmeda, aplica cualquier medicamento que estés usando en el rostro. Espera unos minutos o sigue las instrucciones del empaque del medicamento y, luego, aplica un producto hidratante.

Humecta la piel

Aplica un producto hidratante en la piel varias veces al día. Asegúrate de volver a aplicar cada vez que sientas la piel seca. Después de lavarte las manos, o tomar un baño o una ducha, aplica un producto hidratante mientras la piel aún esté húmeda.

Habla con el profesional de atención médica sobre los productos más adecuados para tu piel. Es posible que tengas que probar varios productos antes de encontrar los que mejor te funcionen.

Busca productos que contengan ingredientes con propiedades reparadoras, tales como:

  • Ceramidas.
  • Manteca de cacao.
  • Ácidos grasos.
  • Glicerol, también conocido como glicerina.
  • Manteca de karité.
  • Urea.

Busca productos etiquetados como hipoalergénicos. Esto significa que tienen menos probabilidades que otros productos de causar una reacción alérgica.

Si tienes tendencia al acné, busca productos etiquetados como no comedogénicos o sin aceite. O verifica si el producto está diseñado para no obstruir los poros. Esto reduce la probabilidad de que el producto hidratante te cause brotes en la piel.

No uses productos que contengan lauril sulfato de sodio, ya que puede irritar la piel y agravar la sequedad.

Si tienes la piel madura, puedes prevenir la descamación de la piel con productos que contengan antioxidantes o alfahidroxiácidos.

Si la piel que no es de la cara está muy seca, podrías probar con una crema hidratante más espesa (Eucerin, Cetaphil u otras) o con un aceite, como el aceite para bebés. El aceite permanece en la piel más tiempo que la loción. Además, el aceite ayuda a retener la humedad en la superficie de la piel. Otra opción es un producto a base de petrolato (Vaseline, Aquaphor, otros).

Usa agua tibia y limita el tiempo de baño

Las duchas o los baños largos y el agua caliente eliminan los aceites naturales de la piel. Toma un baño o una ducha no más de una vez al día y no más de 5 a 10 minutos. Usa agua tibia, no agua caliente.

Elige un jabón suave

Cuando te laves las manos, usa un jabón hidratante que esté etiquetado como hipoalergénico. Después de lavarte, aplica un producto hidratante mientras tus manos aún estén húmedas.

En la ducha o el baño, prueba una crema de limpieza o un gel de ducha en lugar de jabón. Usa jabón solo en las áreas donde sea necesario, como las axilas y la ingle. No uses esponjas vegetales ni piedras pómez. Enjuaga bien la piel y sécala con toquecitos.

Usa un humidificador

El aire seco en interiores puede resecar la piel y agravar la comezón y la descamación. Usar un humidificador dentro de la casa aporta humedad al aire.

Elige telas que sean suaves para la piel

Las fibras naturales, como el algodón, dejan que la piel respire. La lana, aunque es natural, a veces irrita incluso la piel sana.

Para lavar la ropa, usa detergentes sin colorantes ni perfumes. Estos productos suelen tener la palabra "free" (sin colorantes ni perfumes) junto a sus nombres.

Alivia la comezón

Si la piel seca te causa comezón, coloca un paño limpio, fresco y húmedo sobre la piel. Si la comezón persiste o empeora, el profesional de atención médica podría recomendarte una crema recetada que contenga hidrocortisona. Asegúrate de consultar con el profesional de atención médica antes de usar cualquier crema o loción de venta sin receta médica para aliviar la comezón. Algunos productos pueden contener ingredientes que empeoren la sequedad de la piel.

Si las medidas de cuidado personal no alivian la sequedad de la piel o si los síntomas empeoran, pide una cita para consultar a un profesional de atención médica.

Preparación para la consulta

Lo más probable es que empieces por acudir a tu profesional de atención primaria. En ocasiones, es posible que te remitan a un dermatólogo, que es un especialista en afecciones de la piel.

La siguiente información ayudará a que te prepares para la cita médica.

Qué puedes hacer

Haz una lista de preguntas antes de la cita. Esto puede ayudar a aprovechar al máximo tu tiempo con el profesional de atención médica. En caso de la piel seca, algunas preguntas básicas son las siguientes:

  • ¿Cuál es la causa más probable de mi piel seca?
  • ¿Me tienen que realizar pruebas?
  • ¿Es probable que la afección desaparezca por sí sola?
  • ¿Qué rutinas para el cuidado de la piel me recomienda?

No dudes en hacer cualquier otra pregunta que puedas tener.

Qué esperar del médico

Preguntas que podría hacerte el profesional de atención médica:

  • ¿Desde cuándo tienes la piel seca?
  • ¿Tienes otros síntomas?
  • ¿Son los síntomas constantes, o aparecen y desaparecen?
  • ¿Hay algo que te mejore la piel?
  • ¿Hay algo que te empeore la piel?
  • ¿Qué medicamentos tomas actualmente?
  • ¿Con qué frecuencia te bañas o duchas? ¿Usas agua caliente? ¿Qué jabones y champús usas?
  • ¿Usas cremas humectantes? Si es así, ¿cuáles y con qué frecuencia las usas?