Cuando sufre depresión o ansiedad, a menudo el ejercicio puede ser lo último que desea hacer. Pero una vez que siente la motivación, el ejercicio puede hacer una gran diferencia.
Gracias al ejercicio se pueden prevenir y mejorar muchos problemas de salud, como presión arterial alta, diabetes y artritis. La investigación sobre la depresión, la ansiedad y el ejercicio demuestra que los beneficios mentales y físicos del ejercicio también pueden ayudar a mejorar el estado de ánimo y a reducir la ansiedad.
La relación entre la depresión, la ansiedad y el ejercicio no es completamente clara. Pero ejercitarse y realizar otras actividades físicas mejoran los síntomas de depresión o ansiedad, y le ayudan a sentirse mejor. Además, cuando se sienta mejor, el ejercicio posiblemente ayude a impedir que reaparezcan la depresión y la ansiedad.
Hacer ejercicio con regularidad puede ayudar a aliviar la depresión y la ansiedad al permitir lo siguiente:
Hacer ejercicio de forma regular tiene muchos beneficios para la salud mental y emocional. Puede ayudarle con lo siguiente:
En algunas investigaciones se ha observado que la actividad física, como por ejemplo las caminatas regulares, y no solo los programas formales de ejercicio, posiblemente ayude a mejorar el estado de ánimo. La actividad física y el ejercicio no son lo mismo, pero ambos son buenos para su salud.
La palabra “ejercicio” puede hacer que piense en correr alrededor del gimnasio. Pero el ejercicio incluye una amplia gama de actividades que aumentan su nivel de actividad para ayudar a que se sienta mejor.
Con toda seguridad correr, levantar pesas, jugar al baloncesto y otras actividades para estar en forma que aumenten su frecuencia cardíaca pueden ayudar. Pero esto también es cierto con la actividad física, como hacer jardinería, lavar el automóvil, caminar una vuelta a la manzana o realizar otras actividades menos intensas. Toda actividad física que le haga levantarse del sillón y moverse puede mejorar su estado de ánimo.
No tiene por qué hacer todo el ejercicio o la actividad física de una vez. Amplíe la forma de ver el ejercicio. Encuentre formas de agregar cantidades pequeñas de actividad física a su día. Por ejemplo, suba por las escaleras en lugar de usar el ascensor. Estacione un poco más lejos de su trabajo, para hacer una breve caminata. O, si vive cerca de su trabajo, piense en ir a trabajar en bicicleta.
Para la mayoría de los adultos sanos, las pautas de ejercicio del Departamento de Salud y Servicios Humanos de los EE. UU. recomiendan al menos 150 minutos de actividad aeróbica moderada a la semana. O haga al menos 75 minutos de actividad aeróbica intensa a la semana. También puede combinar los dos tipos en partes iguales.
Intente hacer ejercicio la mayoría de los días de la semana. No obstante, incluso hacer pequeñas cantidades de actividad física ayuda. Mantenerse activo durante breves períodos de tiempo, como de 10 a 15 minutos a la vez, a lo largo del día puede ser beneficioso para la salud.
El ejercicio regular puede mejorar los síntomas de depresión o ansiedad lo suficiente como para marcar una gran diferencia. Esta diferencia puede ayudar a impulsar más mejoras. Los beneficios para la salud mental del ejercicio y la actividad física pueden durar solamente si mantiene el hábito a largo plazo, y esta es otra buena razón para concentrarse en encontrar actividades que disfrute.
Comenzar una rutina de ejercicios o una actividad física periódica y cumplir con ella puede ser un desafío. Estas medidas pueden ser de ayuda:
Hable con su médico u otro profesional de atención médica antes de comenzar un nuevo programa de ejercicios para tener la certeza de que sea seguro para usted. Consúltele cuáles son las actividades más convenientes para usted, en qué cantidad y con qué intensidad. Su profesional de atención médica tendrá en cuenta los medicamentos que esté tomando y sus enfermedades. También puede obtener consejos útiles sobre cómo comenzar y mantenerse en camino.
Si se ejercita periódicamente, pero los síntomas de la depresión o de la ansiedad siguen afectando sus actividades habituales, consulte a su profesional de atención médica o a un profesional de salud mental. El ejercicio y la actividad física son excelentes maneras de aliviar los síntomas de depresión o ansiedad, pero no reemplazan la terapia de conversación, a veces llamada psicoterapia, ni los medicamentos.
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