Los antidepresivos atípicos no son comunes: no corresponden a otras clases de antidepresivos. Cada uno de ellos es un medicamento único que funciona de manera diferente al otro.
Los antidepresivos atípicos alivian la depresión al afectar los mensajeros químicos (neurotransmisores) utilizados para la comunicación entre las neuronas cerebrales. Como la mayoría de los antidepresivos, los antidepresivos atípicos funcionan en última instancia al efectuar cambios en la neuroquímica cerebral y la comunicación en los circuitos de las células nerviosas cerebrales que se sabe que regulan el estado de ánimo, para ayudar a aliviar la depresión.
Los antidepresivos atípicos cambian los niveles de uno o más neurotransmisores, como la dopamina, la serotonina o la norepinefrina.
La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) aprobó estos antidepresivos atípicos para tratar la depresión:
Un nuevo antidepresivo llamado esketamina (Spravato) está aprobado por la FDA para la depresión resistente al tratamiento. Es un aerosol nasal que se usa en combinación con un antidepresivo oral.
Los antidepresivos, como los antidepresivos atípicos, pueden causar efectos secundarios, aunque algunas personas pueden no experimentar ninguno. Algunos efectos secundarios quizás desaparezcan después de un tiempo, mientras que otros tal vez hagan que usted y su médico prueben un medicamento diferente.
Debido a las diferentes maneras en que funcionan los antidepresivos atípicos, cada uno tiene características únicas y posibles efectos secundarios variables. Por ejemplo:
Decidir qué antidepresivo es mejor para usted depende de varios factores, como sus síntomas y cualquier otra enfermedad que pueda tener. Pregúntele al médico y al farmacéutico acerca de los efectos secundarios más comunes de su antidepresivo específico y lea la guía de medicamentos para el paciente que viene con la receta.
Los antidepresivos atípicos son seguros para la mayoría de las personas. Sin embargo, en algunas circunstancias pueden causar problemas. Por ejemplo:
En el caso de los antidepresivos que causan somnolencia, tenga cuidado al realizar actividades que requieran que esté alerta, como conducir un automóvil, hasta que sepa cómo le afectará el medicamento.
Otros temas que debe analizar con el médico antes de tomar un antidepresivo atípico incluyen:
La mayoría de los antidepresivos son generalmente seguros, pero la FDA exige que todos los antidepresivos incluyan advertencias en recuadro negro, las advertencias más estrictas para las recetas. En algunos casos, los niños, adolescentes y adultos jóvenes menores de 25 años es posible que tengan un aumento en los pensamientos o las conductas suicidas cuando toman antidepresivos, especialmente en las primeras semanas después de comenzar o cuando se cambia la dosis.
Cualquier persona que tome un antidepresivo debe ser vigilada de cerca por si empeora la depresión o si tiene algún comportamiento inusual. Si usted o alguien que conoce tiene pensamientos suicidas al tomar un antidepresivo, comuníquese inmediatamente con el médico o busque ayuda de emergencia.
Tenga en cuenta que los antidepresivos son más propensos a reducir el riesgo de suicidio a largo plazo a medida que mejora el estado de ánimo.
Los antidepresivos atípicos no se consideran adictivos. Sin embargo, suspender el tratamiento con antidepresivos abruptamente o dejar de tomar varias dosis puede causar síntomas similares a los de la abstinencia. Los síntomas pueden variar según la manera en que actúe el medicamento. Esto a veces se denomina síndrome de interrupción. Trabaje junto con su médico para disminuir progresivamente la dosis.
Las personas pueden reaccionar de manera diferente al mismo antidepresivo. Por ejemplo, un medicamento en particular puede funcionar mejor (o no tan bien) para usted que para otra persona. O puede tener más o menos efectos secundarios por tomar cierto antidepresivo que otras personas.
Las características hereditarias pueden influir en cómo le afectan los antidepresivos. En algunos casos, los resultados de los análisis de sangre especiales (si se han hecho) pueden dar pistas sobre cómo puede responder su organismo ante un antidepresivo específico. Sin embargo, otras variables además de la genética pueden afectar su respuesta a los medicamentos.
Al elegir un antidepresivo, el médico tiene en cuenta los síntomas, cualquier problema de salud, otros medicamentos que tome y lo que haya funcionado bien en el pasado.
Generalmente, pasan varias semanas o más antes de que un antidepresivo sea completamente eficaz y para que los efectos secundarios iniciales se alivien. El médico puede recomendar ajustes en la dosis u otros antidepresivos, pero con paciencia, usted y el médico pueden encontrar un medicamento que funcione bien para usted.
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