Fibrosis quística

29 de agosto de 2026

Descripción general

La fibrosis quística es una afección hereditaria que causa daños graves en los pulmones, el sistema digestivo y otros órganos del cuerpo.

Afecta las células que producen mucosidad, sudor y jugos digestivos. Estos líquidos, también llamados secreciones, suelen ser finos y resbaladizos para proteger los tubos y conductos internos del organismo y hacer de ellos vías fluidas. Pero en las personas con fibrosis quística, un gen modificado causa que las secreciones se vuelvan pegajosas y espesas. Las secreciones obstruyen las vías, especialmente en los pulmones y el páncreas.

La fibrosis quística empeora con el tiempo y necesita cuidados diarios, pero las personas con esta afección suelen poder asistir a la escuela y trabajar. A menudo tienen una mejor calidad de vida que la que tenían las personas con fibrosis quística en décadas anteriores. Gracias a la mejora de los exámenes de detección y los tratamientos, las personas con fibrosis quística pueden vivir de mediados a finales de los 50 años o más, y a algunas se les diagnostica más tarde.

Vía respiratoria normal en comparación con vía respiratoria con fibrosis quística

Fibrosis quística

En personas con fibrosis quística, las vías respiratorias se llenan con mucosidad espesa y pegajosa, lo que dificulta la respiración. La mucosidad espesa es además un caldo de cultivo ideal para las bacterias y los hongos.

Síntomas

En los EE. UU., debido a los cribados neonatales, la fibrosis quística puede diagnosticarse dentro del primer mes de vida, antes de que se desarrollen los síntomas. Pero las personas que nacieron antes de que estén disponibles los cribados neonatales tal vez no reciban un diagnóstico hasta que aparezcan los signos y síntomas de la fibrosis quística.

Los síntomas pueden variar dependiendo de los órganos afectados y de la gravedad de la afección. Incluso en la misma persona, los síntomas pueden empeorar o mejorar en distintos momentos. Es posible que algunas personas no presenten síntomas hasta la adolescencia o la edad adulta.

Las personas a las que no se les diagnostica la enfermedad hasta la edad adulta suelen tener síntomas más leves y son más propensas a presentar síntomas atípicos. Algunos de estos pueden ser ataques recurrentes de inflamación del páncreas, lo que se conoce como pancreatitis, o bien infertilidad y neumonía recurrente.

Las personas con fibrosis quística tienen un nivel de sal en su sudor que es superior al normal. Con frecuencia, los padres y las madres pueden notar la sal cuando besan a sus hijos. La mayoría de los otros síntomas de la fibrosis quística afectan a los sistemas respiratorio y digestivo.

Síntomas respiratorios

En la fibrosis quística, los pulmones son los órganos que suelen verse afectados más comúnmente. La mucosidad espesa y pegajosa que se presenta con la fibrosis quística obstruye los conductos que trasportan el aire hacia el interior y el exterior de los pulmones. Eso puede ocasionar síntomas, como los siguientes:

  • Tos que no desaparece y expulsa mucosidad espesa.
  • Un sonido chirriante al respirar, el cual se conoce como sibilancia.
  • Capacidad limitada para hacer actividad física antes de cansarse.
  • Infecciones pulmonares recurrentes.
  • Fosas nasales irritadas e inflamadas, o congestión nasal.
  • Infecciones recurrentes de los senos paranasales.

Síntomas digestivos

La mucosidad espesa causada por la fibrosis quística puede bloquear los conductos que trasportan las enzimas digestivas desde el páncreas hacia el intestino delgado. Sin estas enzimas digestivas, los intestinos no pueden absorber completamente ni utilizar los nutrientes de la comida. El resultado es a menudo el siguiente:

  • Heces grasosas y con mal olor.
  • Poco aumento de peso y crecimiento.
  • Obstrucción intestinal, que es más probable que suceda en recién nacidos.
  • Estreñimiento grave o permanente. Hacer mucho esfuerzo a menudo al intentar defecar puede causar que parte del recto sobresalga del ano. Esto se conoce como prolapso rectal.

Cuándo consultar a un médico

Si usted o su hijo presentan síntomas de fibrosis quística, o si alguien de su familia tiene esta afección, hable con un profesional de atención médica sobre la posibilidad de realizar pruebas para detectarla. Programe una cita con un médico que tenga las habilidades y la experiencia para tratar la fibrosis quística.

La fibrosis quística requiere un seguimiento regular con su profesional de atención médica, al menos cada tres meses. Contacte al profesional de atención médica si presenta síntomas nuevos o si los síntomas empeoran, como tener más moco de lo habitual o un cambio en el color del moco, falta de energía, pérdida de peso o estreñimiento grave.

Busque atención médica inmediata si tose sangre, si tiene dolor en el pecho o dificultad para respirar, o si tiene un fuerte dolor de estómago y distensión.

Llame al 911 o al número local de servicios de emergencia o vaya al departamento de emergencias de un hospital en los siguientes casos:

  • Si le cuesta respirar o hablar.
  • Si los labios o las uñas se ponen azules o grises.
  • Si otras personas notan que no se encuentra lúcido.

Causas

En la fibrosis quística, un cambio en un gen causa problemas con la proteína que controla el flujo de sal y agua que entra y sale de las células. Este gen es el gen regulador de la conductancia transmembrana de la fibrosis quística. Afecta las células que producen mucosidad, sudor y jugos digestivos. Cuando la proteína de este gen no funciona como debería, el resultado es una mucosidad espesa y pegajosa en los sistemas respiratorio, digestivo y reproductor, así como un aumento de la sal en el sudor.

Los cambios en este gen que causan la fibrosis quística se dividen en distintos grupos según los problemas que ocasionen. Distintos grupos de cambios genéticos afectan cuánta proteína reguladora de la conductancia transmembrana de la fibrosis quística se produce y cuán bien funciona.

Para presentar fibrosis quística, los niños deben heredar una copia del gen mutado regulador de la conductancia transmembrana de la fibrosis quística tanto del padre como de la madre. Si los niños heredan solo una copia, no desarrollarán fibrosis quística. Sin embargo, serán portadores y podrían trasmitir el gen mutado a sus propios hijos. Los portadores quizás no presenten síntomas de fibrosis quística o tan solo algunos síntomas leves.

Patrón hereditario autosómico recesivo

Patrón hereditario autosómico recesivo

La causa de la enfermedad de Wilson es un gen alterado que se transmite de padres y madres a hijos. Esto se denomina herencia autosómica recesiva. Heredar un gen alterado del padre o de la madre rara vez afecta la salud de una persona. La persona tiene un gen alterado y un gen típico. Cuando dos portadores del mismo gen alterado tienen un hijo, existe un 25 % de probabilidad de que el hijo herede dos genes típicos, un 50 % de probabilidad de que el hijo sea portador, pero que no se vea afectado, y un 25 % de probabilidad de que el hijo tenga la enfermedad de Wilson.

Factores de riesgo

Debido a que la fibrosis quística es una afección hereditaria que se transmite de un miembro de la familia a otro, los antecedentes familiares son un factor de riesgo.

Aunque la fibrosis quística se da en todas las razas, es más común en las personas de piel blanca con ascendencia de Europa del Norte. Dado que es menos frecuente en personas de raza negra, hispana, de Oriente Medio, nativos americanos o asiáticos, esto puede derivar en un diagnóstico mucho más tardío.

Un diagnóstico tardío puede causar problemas de salud peores. Un tratamiento temprano y eficaz puede mejorar su calidad de vida, prevenir complicaciones y ayudarlo a vivir más tiempo. Si es una persona de raza negra y tiene síntomas que podrían ser de fibrosis quística, hable con el profesional de atención médica para que le haga la prueba de detección de esta enfermedad.

Complicaciones

Las complicaciones de la fibrosis quística pueden afectar los sistemas respiratorio, digestivo y reproductor, así como otros órganos.

Complicaciones del sistema respiratorio

  • Vías respiratorias dañadas. La fibrosis quística es una de las principales causas de la bronquiectasia, que es una afección pulmonar duradera que daña las vías respiratorias. La bronquiectasia causa el ensanchamiento y la formación de cicatrices en las vías respiratorias. Esto dificulta la entrada y salida de aire de los pulmones y la eliminación del moco de las vías respiratorias.
  • Infecciones continuas. El moco espeso en los pulmones y los senos paranasales crean un entorno para que vivan y crezcan bacterias y hongos. Las infecciones en los senos paranasales, la bronquitis o la neumonía son frecuentes y pueden ocurrir en repetidas ocasiones. Las infecciones con bacterias que no responden a los antibióticos y son difíciles de tratar también son frecuentes.
  • Tumores en la nariz. Debido a que el revestimiento interno de la nariz está irritado e hinchado, puede presentar pólipos nasales, que son tumores blandos y carnosos.
  • Tos con sangre. La bronquiectasia puede ocurrir cerca de los vasos sanguíneos de los pulmones. La combinación de daños en las vías respiratorias y la infección puede dar lugar a tos con sangre. A menudo, solo se trata de una pequeña cantidad de sangre, pero en raras ocasiones puede ser mortal.
  • Colapso pulmonar. Esta afección, que también se conoce como neumotórax, sucede cuando se filtra aire en el espacio que separa los pulmones de la pared torácica. Esto causa que el pulmón se colapse, parcial o totalmente. El colapso pulmonar es más frecuente en las personas adultas con fibrosis quística. Puede ocasionar dolor repentino en el pecho y dificultad para respirar. Las personas a menudo tienen una sensación de burbujas en el pecho.
  • Insuficiencia respiratoria. Con el tiempo, la fibrosis quística puede dañar el tejido pulmonar de tal manera que ya no funciona. La función pulmonar suele empeorar de a poco con el tiempo y puede ser mortal. La insuficiencia respiratoria es la causa más frecuente de muerte de las personas con fibrosis quística.
  • Crisis de empeoramiento de los síntomas. Las personas con fibrosis quística pueden atravesar momentos en los que los síntomas respiratorios son peores de lo habitual. Se los conoce como exacerbaciones. Los síntomas pueden incluir tos con más moco del habitual y dificultad para respirar. La disminución de la energía y la pérdida de peso también son frecuentes durante las exacerbaciones. Las exacerbaciones se tratan con antibióticos. A veces se puede proporcionar tratamiento en casa, pero puede ser necesaria la hospitalización.

Complicaciones del sistema digestivo

  • Mala nutrición. El moco espeso puede bloquear los conductos que transportan las enzimas digestivas desde el páncreas hacia los intestinos. Sin estas enzimas, el cuerpo no puede absorber y usar proteínas, grasas ni vitaminas solubles en grasa y no puede obtener suficientes nutrientes. Esto puede causar un retraso en el crecimiento y pérdida de peso. Con frecuencia se produce pancreatitis, que es una afección que causa la inflamación del páncreas.
  • Diabetes. El páncreas produce insulina, que el cuerpo necesita para usar la glucosa. La fibrosis quística aumenta el riesgo de diabetes. Alrededor del 20 % de los adolescentes y de hasta el 50 % de los adultos con fibrosis quística presentan diabetes.
  • Enfermedad hepática. El conducto que lleva bilis desde el hígado y la vesícula biliar hasta el intestino delgado puede bloquearse e inflamarse. Esto puede derivar en problemas hepáticos, como ictericia, enfermedad de hígado graso y cirrosis, y, a veces, cálculos biliares.
  • Obstrucción intestinal. La obstrucción intestinal puede ocurrir a las personas con fibrosis quística a cualquier edad. En ocasiones, también puede producirse una afección en la que un segmento del intestino se desliza dentro de otra parte cercana del intestino, como un telescopio plegable.
  • Síndrome de obstrucción intestinal distal. Este síndrome ocurre cuando hay una obstrucción parcial o total en el lugar donde el intestino delgado se encuentra con el intestino grueso. El síndrome de obstrucción intestinal distal requiere tratamiento inmediato.

Complicaciones del sistema reproductor

  • Infertilidad en los hombres. Casi todos los hombres con fibrosis quística tienen infertilidad. El conducto deferente, que conecta los testículos con la glándula prostática, está bloqueado con mucosidad o directamente no existe. El esperma sigue produciéndose en los testículos, aunque no pueda pasar al semen que produce la glándula prostática. Ciertos tratamientos para la fertilidad y procedimientos quirúrgicos a veces hacen posible que los hombres con fibrosis quística sean padres biológicos.
  • Disminución de la fertilidad en las mujeres. Aunque las mujeres con fibrosis quística pueden ser menos fértiles que otras mujeres, es posible que conciban y tengan embarazos exitosos. De todas formas, el embarazo puede empeorar los síntomas de la fibrosis quística. Hable con el profesional de atención médica sobre los riesgos.

Otras complicaciones

  • Debilitamiento de los huesos. La fibrosis quística aumenta el riesgo de desarrollar osteoporosis, que es un debilitamiento peligroso de los huesos. También puede haber dolor en las articulaciones, artritis y dolor muscular.
  • Deshidratación y desequilibrio electrolítico. La fibrosis quística causa un sudor más salado, por lo que el equilibrio de minerales en la sangre puede verse afectado. Esto aumenta el riesgo de deshidratación, especialmente con el ejercicio o cuando hace calor. Entre los síntomas de deshidratación se incluyen latidos cardíacos rápidos, cansancio extremo, debilidad y presión arterial baja.
  • Enfermedad por reflujo gastroesofágico. El ácido estomacal sube varias veces hacia el esófago, que es el conducto que conecta la boca con el estómago. Este retroceso de ácido se conoce como reflujo ácido y puede irritar el revestimiento del esófago.
  • Enfermedades de salud mental. Tener una enfermedad crónica que no tiene cura puede causar miedo, depresión y ansiedad.
  • Mayor riesgo de cáncer del tubo digestivo. El riesgo de cáncer de esófago, estómago, intestino grueso e intestino delgado, hígado y páncreas es mayor en las personas con fibrosis quística. Los exámenes regulares de detección del cáncer colorrectal deben realizarse a partir de los 40 años.

Prevención

Si usted o su pareja tienen parientes cercanos con fibrosis quística, ambos pueden elegir someterse a pruebas genéticas antes de tener hijos. Los análisis realizados en un laboratorio a partir de una muestra de sangre pueden ayudar a averiguar su riesgo de tener un hijo con fibrosis quística.

Si ya está cursando un embarazo y la prueba genética muestra que su bebé puede tener riesgo de fibrosis quística, el profesional de atención médica puede hacer otras pruebas al feto.

Las pruebas genéticas no son para todos. Antes de optar por las pruebas, hable con un consejero genético sobre el impacto que los resultados podrían tener en su salud mental.

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