El síndrome de dolor regional complejo es un tipo de dolor crónico que suele afectar a un brazo o una pierna. El síndrome de dolor regional complejo suele desarrollarse después de una lesión, una cirugía, un accidente cerebrovascular o un ataque cardíaco. El dolor es desproporcionado en relación con la gravedad de la lesión inicial.
El síndrome de dolor regional complejo es poco frecuente, y su causa no se entiende claramente. El tratamiento es más eficaz cuando se inicia de forma temprana. En esos casos, la mejoría y hasta la remisión son posibles.
Los signos y síntomas del síndrome de dolor regional complejo comprenden lo siguiente:
Los síntomas pueden cambiar con el paso del tiempo y variar según la persona. El dolor, la hinchazón, el enrojecimiento, los cambios notables de temperatura y la hipersensibilidad (en particular al frío y al tacto) suelen ocurrir primero.
Con el tiempo, la extremidad afectada puede volverse fría y pálida. Puede sufrir cambios en la piel y las uñas, así como espasmos y tensión musculares. Una vez que suceden estos cambios, la afección a menudo es irreversible.
El síndrome de dolor regional complejo ocasionalmente puede propagarse desde el lugar de origen hacia otras partes del cuerpo, como la extremidad opuesta.
En algunas personas, los signos y síntomas del síndrome de dolor regional complejo desaparecen por sí solos. En otras, los signos y síntomas persisten durante meses a años. El tratamiento puede ser más eficaz si se inicia al principio del curso de la enfermedad.
Si presenta un dolor intenso y constante que afecta una extremidad y hace que al tocar o mover esa extremidad el dolor sea intolerable, consulte con su profesional de atención médica para que determine la causa. Es importante tratar el síndrome de dolor regional complejo en forma temprana.
La causa del síndrome de dolor regional complejo no se ha llegado a entender del todo. Se cree que es causado por una lesión o una divergencia de los sistemas nerviosos periférico y central. El síndrome de dolor regional complejo suele ocurrir como resultado de un traumatismo o una lesión.
Existen dos tipos de síndrome de dolor regional complejo, con signos y síntomas parecidos, pero con diferentes causas:
Muchos casos de síndrome de dolor regional complejo ocurren después de un fuerte traumatismo en un brazo o una pierna. Esto puede incluir una lesión por aplastamiento o una fractura.
Otros traumatismos importantes y leves, como una cirugía, ataques cardíacos, infecciones y hasta un esguince de tobillo, también pueden llevar al síndrome de dolor regional complejo.
No se entiende bien por qué estas lesiones pueden desencadenar el síndrome de dolor regional complejo. No todo el mundo que tiene una lesión va a desarrollar el síndrome de dolor regional complejo. Podría deberse a una interacción entre el sistema nervioso central y el periférico que no es normal y a respuestas inflamatorias diferentes.
Si el síndrome de dolor regional complejo no se diagnostica ni se trata a tiempo, la enfermedad puede avanzar, y causar signos y síntomas más incapacitantes.
Estos pasos pueden ayudarle a reducir el riesgo para el síndrome de dolor regional complejo: