La costra láctea causa manchas escamosas, resecas o grasosas en el cuero cabelludo del bebé. Esta afección no duele ni pica. Pero puede causar escamas blancas o amarillas que no son fáciles de quitar.
La costra láctea generalmente desaparece por sí sola en unas semanas o unos meses. Los cuidados en casa incluyen lavar el cuero cabelludo del bebé diariamente con un champú suave. Esto puede ayudar a aflojar y quitar las escamas. No rasque la costra láctea.
Si la costra láctea no desaparece o parece grave, el médico de su bebé u otro profesional de atención médica puede sugerir un champú medicinal, una loción u otro tratamiento.

En las personas de piel blanca, la costra láctea se caracteriza por la aparición de manchas escamosas en el cuero cabelludo del bebé. Puede notar manchas gruesas y amarillentas en la piel. Las manchas pueden ser secas o grasosas.

En personas de piel negra o de piel morena, la costra láctea se presenta como zonas irregulares y escamosas o como costras gruesas en el cuero cabelludo, así como piel grasa cubierta por escamas blancas o amarillas. La costra láctea no suele molestar al bebé.
La costra láctea tiene síntomas frecuentes como los siguientes:
También puede haber escamas similares en las orejas, los párpados, la nariz y la ingle.
La costra láctea es frecuente en los recién nacidos. En general, no produce picazón.
Costra láctea es el nombre frecuente de la dermatitis seborreica infantil. A veces, se confunde con otra afección de la piel, llamada dermatitis atópica. Una diferencia importante entre estas afecciones es que la dermatitis atópica puede producir mucha picazón.
Consulte al médico de su bebé o a otro profesional de atención médica en caso de que:
Se desconoce la causa de la costra láctea. Un factor pueden ser las hormonas que pasan de la persona embarazada al bebé antes del nacimiento. Estas hormonas pueden hacer que las glándulas sebáceas y los folículos del vello produzcan demasiada grasa. Esa grasa se llama sebo.
Otro factor podría ser un hongo llamado malassezia que crece en el sebo junto con bacterias. Los tratamientos antimicóticos suelen ayudar a controlar los síntomas. Esto refuerza la idea de que la malassezia es una causa. Un ejemplo de tratamiento antimicótico es el ketoconazol.
La costra láctea no es contagiosa y no se debe a una mala higiene.
La costra láctea es muy frecuente en bebés. Se desconoce que tenga factores de riesgo.
Lavarle el cabello a su bebé cada dos o tres días ayuda a prevenir la costra láctea. Use un champú suave para bebés a no ser que el médico de su bebé u otro profesional de atención médica recomiende usar un producto más fuerte.