El profesional de atención médica le preguntará sobre sus antecedentes médicos y le hará un examen físico. Una revisión detallada de los antecedentes médicos y un examen físico pueden proporcionar pistas importantes sobre una tos crónica. El profesional de atención médica también puede ordenar exámenes para determinar la causa de la tos crónica.
Sin embargo, muchos profesionales de atención médica optan por iniciar el tratamiento para una de las causas frecuentes de la tos crónica en lugar de ordenar pruebas costosas. Si el tratamiento no funciona, es posible que le hagan otras pruebas para detectar causas menos frecuentes.
Estas pruebas simples y no invasivas, como la espirometría, se utilizan para diagnosticar el asma y la enfermedad pulmonar obstructiva crónica. Miden la cantidad de aire que pueden contener los pulmones y la rapidez con la que puede exhalar.
El profesional de atención médica podría pedirle una prueba de provocación del asma. Con esta prueba, se verifica si puede respirar bien antes y después de inhalar el medicamento metacolina (Provocholine).

Un espirómetro es un dispositivo de diagnóstico que mide la cantidad de aire que puede inhalar y exhalar, y cuánto le lleva expulsar el aire por completo después de inhalar profundamente.
Si la mucosidad que despide al toser tiene color, es posible que el profesional de atención médica ordene un análisis de una muestra para detectar si hay bacterias.
Si el profesional de atención médica no puede determinar la causa de la tos, podría recurrir a pruebas endoscópicas para encontrar las posibles causas. Algunas de estas pruebas incluyen las siguientes:
Por lo general, se ordena al menos una radiografía de tórax y una espirometría para investigar la causa de la tos crónica en niños.
Descubrir la causa de una tos crónica es esencial para un tratamiento eficaz. En muchos casos, hay más de una afección subyacente que puede estar causando la tos crónica.
Si fuma, es probable que el profesional de atención médica le pregunte si está dispuesto a dejar ese hábito y le dé recomendaciones para lograr ese objetivo. Si está tomando un medicamento inhibidor de la enzima convertidora de la angiotensina (ECA, ACE por sus siglas en inglés), el profesional de atención médica podría cambiarlo a otro que no cause tos como efecto secundario.
Los medicamentos utilizados para tratar la tos crónica pueden incluir los siguientes:
El profesional de atención médica se dedica a encontrar la causa de la tos y el tratamiento más eficaz para usted. En ese tiempo, el profesional de atención médica podría recetar un medicamento para reducir la tos, llamado supresor de la tos. No es aconsejable administrar supresores de la tos a los niños.
Los medicamentos para la tos y el resfriado que se venden sin receta médica tratan los síntomas, no la causa subyacente de la enfermedad. Según las investigaciones, estos medicamentos no ofrecen mejores resultados que no tomar ningún medicamento. Estos medicamentos no se deben administrar a niños debido a los efectos secundarios graves que pueden causar, incluidas las sobredosis fatales en menores de 2 años.
No use medicamentos de venta libre para la tos y el resfriado, salvo los que sean para bajar la fiebre y aliviar el dolor, en niños menores de 6 años. Además, se debe evitar el uso de estos medicamentos en niños menores de 12 años. Hable con el profesional de atención médica para obtener recomendaciones.
Siga el plan que le indique el profesional de atención médica para tratar la causa de su tos. Mientras tanto, puede probar estos consejos para aliviar la tos:
Al principio puede acudir a su profesional de atención médica de familia. Es posible que tenga que consultar a un médico que se especialice en trastornos del pulmón. Se lo conoce como neumólogo.
Antes de la cita médica, prepare una lista que tenga:
El profesional de atención médica podría hacerle las siguientes preguntas:
Su profesional de atención médica le hará más preguntas según sus respuestas, síntomas y necesidades. Prepararse para las preguntas le ayudará a aprovechar al máximo la cita médica.