Cuando el cáncer reaparece, es posible que sienta algunas de las emociones que sintió tras el primer diagnóstico. Quizás las preocupaciones también regresen y tenga dudas sobre otros tratamientos contra el cáncer y su futuro.
Algunas personas afirman que el segundo diagnóstico de cáncer puede ser más angustiante que el primero, pero hay estrategias que pueden ayudar.
Cuando el cáncer reaparece después de un período de remisión, se considera una recurrencia. Una recurrencia de cáncer sucede porque, a pesar de hacer todo lo posible por eliminar el cáncer, algunas de sus células permanecieron. Esas células pueden crecer y causar síntomas.
Pueden estar en el mismo lugar en el que el cáncer se originó por primera vez o en otra parte del cuerpo. Es posible que estas células cancerosas hayan estado latentes por un tiempo. Sin embargo, por razones que no se comprenden, en algún momento, siguieron multiplicándose, lo que resultó en la reaparición del cáncer.
En raras ocasiones, puede que le diagnostiquen un nuevo cáncer que no tiene ninguna relación con el primero. Esto se denomina segundo cáncer primario.
El cáncer puede reaparecer en el mismo lugar que apareció originalmente o puede trasladarse a otras partes del cuerpo. La recurrencia se divide en tres categorías:
El lugar de recurrencia del cáncer depende del tipo y de la etapa del cáncer original. Algunos tipos de cáncer suelen reaparecer en determinadas áreas.
Las recurrencias de cáncer se diagnostican como cualquier otro cáncer. El profesional de atención médica puede sospechar de una recurrencia de cáncer basándose en ciertas pruebas, o usted puede sospechar de esta en función de los síntomas.
Después de la última ronda de tratamiento, el profesional de atención médica tal vez le proporcionó un calendario de exámenes de seguimiento para comprobar si hay recurrencias de cáncer. Probablemente se le explicaron los síntomas a los que debe estar atento que es posible que indiquen una recurrencia.
Todos los tipos de cáncer son diferentes; por lo tanto, hable con el profesional de atención médica sobre lo que es más conveniente para su tipo de cáncer. Los detalles del diagnóstico pueden servir para determinar las pruebas que le realizarán durante los controles de rutina después del tratamiento inicial.
Muchas recurrencias locales y regionales pueden curarse. Aun cuando la cura no sea posible, el tratamiento puede reducir el tamaño del cáncer para frenar su crecimiento. Esto puede aliviar el dolor y otros síntomas, y posiblemente le ayude a vivir más tiempo.
El tratamiento que elija, si elige hacer uno, se basará en muchos de los mismos factores que consideró cuando decidió qué tratamiento hacer la primera vez. Piense sobre lo que desea lograr, sus objetivos de tratamiento y qué efectos secundarios está dispuesto a aceptar. El profesional de atención médica también tendrá en cuenta los tipos de tratamiento que le hicieron previamente y la manera en la que su cuerpo respondió a estos.
Además, puede considerar la posibilidad de participar en un ensayo clínico, en el cual tendrá acceso a los tratamientos o a los medicamentos experimentales más recientes. Hable con el profesional de atención médica sobre qué ensayos clínicos hay disponibles para usted.
La recurrencia del cáncer puede revivir muchas de las emociones que sintió la primera vez que le diagnosticaron cáncer. Aquí hay algunas ideas que podrían ayudarle a enfrentar las emociones causadas por la recurrencia del cáncer.
Algunas personas dicen que la recurrencia del cáncer puede ser especialmente devastadora, debido a que hay veces que el sistema de apoyo sólido que tenían después de su primer diagnóstico desaparece cuando el cáncer regresa. No tenga miedo de acercarse a sus amigos o su familia de nuevo y comunicarles las maneras en las que pueden apoyarle.
Además, exprese sus sentimientos al profesional de atención médica. Esta conversación puede brindarle una mejor comprensión de su situación y ayudarle a tomar decisiones sobre el tratamiento.
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