Lesión del plexo braquial

23 de septiembre de 2026

Diagnóstico

Para diagnosticar la afección, el profesional de atención médica revisa los síntomas que presenta y le hace un examen físico. Para determinar la gravedad de la lesión del plexo braquial, es posible que deban hacerle una o más de las siguientes pruebas:

  • Radiografía. Una radiografía del hombro y del cuello puede revelar si tiene fracturas u otras lesiones relacionadas.
  • Electromiografía. Durante una electromiografía, el profesional de atención médica inserta un electrodo de aguja a través de la piel en diferentes músculos. Mediante la prueba se evalúa la actividad eléctrica de los músculos cuando se contraen y cuando están en reposo. Es posible que sienta un poco de dolor cuando se insertan los electrodos, pero la mayoría de las personas completa la prueba sin sentir mucha incomodidad.
  • Estudios de la conducción nerviosa. Por lo general, estas pruebas se realizan durante la electromiografía. Se mide la rapidez y la calidad del recorrido de las señales eléctricas por los nervios. Esto brinda información sobre el funcionamiento del nervio.
  • Imágenes por resonancia magnética. Esta prueba utiliza un fuerte campo magnético y ondas de radio para crear imágenes detalladas de los órganos y tejidos del cuerpo. Esto permite determinar el daño en el plexo braquial tras una lesión. También puede mostrar cualquier daño arterial en la extremidad, lo que es importante para la reconstrucción. Se pueden usar nuevos tipos de resonancia magnética de alta resolución, como la neurografía por resonancia magnética o las imágenes con tensor de difusión.
  • Mielografía por tomografía computarizada. En la tomografía computarizada se emplea una serie de rayos X para obtener imágenes del cuerpo. En la mielografía por tomografía computarizada se utiliza un tinte de contraste, que se inyecta durante una punción lumbar, para detectar problemas en la médula espinal y las raíces del nervio. Esta prueba a veces se realiza cuando las imágenes por resonancia magnética no proporcionan la información necesaria.

Tratamiento

El tratamiento depende de varios factores, como la gravedad, el tipo de lesión y el tiempo transcurrido desde que ocurrió, así como otras afecciones existentes.

Los nervios que solo están distendidos pueden sanar por sí mismos.

El equipo de atención médica puede recomendarle fisioterapia para que las articulaciones y los músculos sigan funcionando adecuadamente y mantengan la amplitud de movimiento, y para prevenir la rigidez de las articulaciones.

Por lo general, la cirugía es la mejor opción en el caso de lesiones nerviosas graves. En el pasado, a veces se retrasaba la cirugía para evaluar si los nervios lograban sanar por sí mismos. Sin embargo, las investigaciones recientes indican que retrasar la cirugía más de 2 a 6 meses podría hacer que la reparación no sea tan exitosa. Las nuevas técnicas para la obtención de imágenes ayudan al equipo de atención médica a decidir en qué casos la cirugía supondría más beneficios.

El tejido nervioso es de crecimiento lento, por lo que pueden pasar muchos años hasta que vea los resultados finales de la cirugía. Durante la recuperación, puede hacer ejercicios para mantener las articulaciones flexibles. Se pueden usar férulas para evitar que la mano se curve hacia dentro.

Tipos de cirugía

  • Neurólisis. Este procedimiento se lleva a cabo para liberar el nervio del tejido cicatricial.
  • Reparación de los nervios. Consiste en reparar directamente los nervios lesionados mediante objetos afilados, como un bisturí. En raras ocasiones, esto se puede hacer cuando las fibras nerviosas están distendidas.
  • Injerto nervioso. En este procedimiento se utilizan nervios de otras partes del cuerpo para reemplazar la parte dañada del plexo braquial. De este modo se genera un puente para el crecimiento de nuevos nervios en el tiempo.
  • Transferencia de nervios. Cuando la raíz del nervio se ha desprendido de la médula espinal, los cirujanos suelen tomar un nervio menos importante que todavía funciona y lo conectan a un nervio que es más importante, pero que no funciona. Esto permite el crecimiento de nuevos nervios.
  • Transferencia de músculo. En este procedimiento el cirujano extrae un músculo o tendón menos importante de otra parte del cuerpo, por ejemplo, el muslo, lo transfiere al brazo y reconecta los nervios y los vasos sanguíneos al músculo.
Injerto de nervio

Injerto de nervio

Se puede tomar tejido nervioso de otras partes del cuerpo para reemplazar partes dañadas de los nervios del plexo branquial.

Transferencia nerviosa

Transferencia nerviosa

Las transferencias nerviosas son más útiles para las lesiones graves del plexo braquial, que se conocen como avulsiones. Una avulsión se produce cuando la raíz del nervio se ha desprendido de la médula espinal. Las transferencias nerviosas también se pueden usar para acelerar la recuperación muscular. Dado que la reconstrucción del nervio suele realizarse cerca del músculo, es posible que el nervio se recupere más rápido y mejor que con otras técnicas.

Transferencia de músculo

Transferencia de músculo

Si los músculos de los brazos están débiles por la falta de actividad, puede que se necesite una transferencia de músculo. El músculo que se usa con mayor frecuencia como donante es el muslo interno. También se puede extirpar una parte de la piel y del tejido adheridos al músculo donante. Este colgajo de piel puede ayudar a los cirujanos a controlar si el músculo recibe suficiente sangre después de haberlo transferido a su nueva ubicación.

Control del dolor

Las lesiones graves del plexo braquial pueden causar dolor extremo. Este dolor se ha descrito como debilitante, intenso, que genera sensación de compresión o de ardor constante. Para la mayoría de las personas, este dolor desaparece en un plazo de tres años. Si los medicamentos no pueden controlar el dolor, el equipo de atención médica podría sugerirle un procedimiento quirúrgico para interrumpir las señales de dolor provenientes de la parte dañada de la médula espinal.

Preparación para la cita médica

Para ayudar a diagnosticar las lesiones del plexo braquial, se pueden usar varias pruebas. Al solicitar una cita médica, no olvide preguntar si tiene que prepararse para estas pruebas. Por ejemplo, es posible que deba dejar de tomar determinados medicamentos durante unos días o evitar el uso de lociones el día de la prueba.

De ser posible, pídale a un familiar o a un amigo que le acompañe. En ocasiones, puede ser difícil recordar toda la información que se recibe durante una cita médica. Quizás la persona que lo acompaña recuerde algún detalle que usted olvidó o pasó por alto.

Otros consejos para aprovechar al máximo la cita médica son los siguientes:

  • Escriba todos los síntomas que tenga, además de cómo se lesionó, el tiempo que hace que tiene los síntomas y si estos empeoraron con el tiempo.
  • Haga una lista de todos los medicamentos, las vitaminas y los suplementos que toma.
  • No dude en hacer preguntas. Los niños y adultos con lesiones del plexo braquial tienen muchas opciones para restaurar el movimiento. No olvide preguntarle al equipo de atención médica sobre todas las opciones disponibles para usted o para su hijo. Si se queda sin tiempo, pida hablar con el personal de enfermería o solicite a un miembro del equipo de atención médica que le llame más tarde.
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