El trastorno alimentario compulsivo es una afección grave. Siempre implica una sensación de que no se puede parar de comer. También suele incluir la ingesta de cantidades de comida mucho mayores de lo habitual.
Casi todo el mundo come en exceso de vez en cuando, por ejemplo, repetir dos o tres veces la comida en las celebraciones. Pero tener periódicamente la sensación de que comer está fuera de control e ingerir una cantidad extraordinariamente grande de alimentos pueden ser síntomas de un trastorno alimentario compulsivo.
Las personas que tienen trastorno alimentario compulsivo se suelen sentir avergonzadas por los atracones. Quienes presentan este trastorno suelen pasar por períodos en los que intentan restringir o reducir drásticamente su alimentación. Sin embargo, esto puede aumentar las ansias de comer y llevar a un ciclo de atracones continuos. El tratamiento del trastorno alimentario compulsivo puede ayudar a las personas a sentir que tienen más control y equilibrio en su alimentación.
Si padece el trastorno alimentario compulsivo, es posible que tenga sobrepeso u obesidad, o puede que su peso sea saludable. La mayoría de las personas con trastorno alimentario compulsivo se siente molesta por el tamaño o la forma de su cuerpo, independientemente de lo que marque la balanza.
Los síntomas del trastorno alimentario compulsivo varían, pero pueden incluir los siguientes:
Una persona con bulimia nerviosa, otro trastorno de la alimentación, puede darse atracones y luego vomitar, utilizar laxantes o hacer ejercicio en exceso para deshacerse de las calorías adicionales. Este no es el caso del trastorno alimentario compulsivo. Si padece el trastorno alimentario compulsivo, es posible que intente hacer dieta o que coma menos cantidad en las comidas para compensar. Sin embargo, restringir la alimentación puede llevarle a más atracones.
La medida en que los atracones de comida afectan su estado de ánimo y su capacidad para desenvolverse en la vida cotidiana da una idea de la gravedad de la afección. El trastorno alimentario compulsivo puede variar con el tiempo. Puede que la afección dure poco, que aparezca y desaparezca, o que dure años si no se trata.
Las personas que sufren un trastorno alimentario compulsivo pueden ser expertas en ocultar su comportamiento. Por lo general, se debe a que se sienten avergonzados y culpables por tener estos síntomas. Para los demás puede ser difícil darse cuenta del problema cuando se ocultan los síntomas. Si piensa que un ser querido puede tener síntomas de trastorno alimentario compulsivo, háblele de forma honesta y abierta sobre sus inquietudes, pero recuerde abordar el tema con delicadeza. Los trastornos de la alimentación son enfermedades de la salud mental, y los comportamientos no son culpa ni elección de la persona que sufre esta afección.
Dele su apoyo y aliento. Ayude a su ser querido a encontrar un profesional de atención médica o un profesional de la salud mental con experiencia en el tratamiento de trastornos de la alimentación. Puede ayudarle a programar una cita médica. E incluso ofrecerse para acompañarle.
Si tiene síntomas de trastorno alimentario compulsivo, busque atención médica lo antes posible. Hable con el profesional de atención médica o con un profesional de la salud mental sobre los síntomas y sentimientos que tiene.
Si su conducta al comer le causa vergüenza y le preocupa hablar sobre esto con el profesional de atención médica, primero hable con alguien de su confianza y cuéntele lo que le está pasando. Un amigo, un familiar, un maestro o un líder religioso pueden motivarle y ayudarle a dar los primeros pasos hacia un tratamiento exitoso para el trastorno alimentario compulsivo.
Hablar con un profesional con capacitación especializada en trastornos de la alimentación o acudir a una organización que se especializa en estos trastornos pueden ser un buen punto de partida para encontrar la ayuda de una persona que entiende lo que está viviendo.
Se desconocen las causas del trastorno alimentario compulsivo. Sin embargo, determinados genes, el funcionamiento del cuerpo, las dietas prolongadas y la presencia de otras enfermedades de salud mental aumentan el riesgo.
El trastorno alimentario compulsivo es más frecuente en mujeres que en hombres. El trastorno alimentario compulsivo puede presentarse a cualquier edad, pero, por lo general, comienza en los últimos años de la adolescencia o poco después de cumplir los 20 años.
Estos son algunos de los factores que pueden aumentar el riesgo de desarrollar el trastorno alimentario compulsivo:
Los atracones pueden causar afecciones de salud mental y problemas físicos. Las complicaciones del trastorno alimentario compulsivo pueden incluir lo siguiente:
Entre las afecciones de la salud mental que suelen estar vinculadas con el trastorno alimentario compulsivo están las siguientes:
Si tiene un hijo con comportamientos alimentarios compulsivos, haga lo siguiente: