El esófago de Barrett es una afección en la que el revestimiento plano y rosado del esófago que conecta la boca con el estómago se daña por el reflujo ácido, lo que hace que el revestimiento se engrose y se vuelva rojo.
Entre el esófago y el estómago hay una válvula de importancia crucial, el esfínter esofágico inferior. Con el tiempo, el esfínter esofágico inferior puede comenzar a fallar, lo que deriva en un daño ácido y químico del esófago, una afección llamada enfermedad por reflujo gastroesofágico. La enfermedad por reflujo gastroesofágico suele ir acompañada de síntomas como la acidez estomacal o la regurgitación. En el caso de algunas personas, esta enfermedad por reflujo gastroesofágico puede desencadenar un cambio en las células que recubren la parte inferior del esófago y causar el esófago de Barrett.
El esófago de Barrett se relaciona con un mayor riesgo de desarrollar cáncer de esófago. Si bien el riesgo de padecer cáncer de esófago es bajo, es importante realizarse controles regulares con pruebas detalladas por imágenes y biopsias exhaustivas del esófago para saber si hay células precancerosas (displasia). Si se descubre la presencia de células precancerosas, estas pueden tratarse para prevenir el cáncer de esófago.

En el síndrome de Barrett, las células normalmente planas y rosadas se sustituyen por un revestimiento grueso y de color rojo con posibilidad de tener cambios cancerosos, que probablemente se desencadenan debido a la enfermedad por reflujo gastroesofágico persistente.
El desarrollo del esófago de Barrett se atribuye con mayor frecuencia a la enfermedad por reflujo gastroesofágico de larga data, que puede causar estos signos y síntomas:
Curiosamente, alrededor de la mitad de las personas con un diagnóstico de esófago de Barrett informan pocos o ningún síntoma de reflujo ácido. Por lo tanto, debe conversar con el médico sobre su salud digestiva y la posibilidad de tener esófago de Barrett.
Si ha tenido problemas de acidez estomacal, regurgitación y reflujo ácido durante más de cinco años, debe consultar al médico sobre el riesgo de tener síndrome de Barrett.
Busque ayuda de inmediato si se presenta alguna de estas situaciones:
Se desconoce la causa exacta del síndrome de Barrett. Mientras que muchas personas con síndrome de Barrett tienen enfermedad por reflujo gastroesofágico desde hace mucho tiempo, muchas no tienen síntomas de reflujo, lo que constituye una afección que se conoce como “reflujo silencioso”.
Ya sea que el reflujo ácido esté acompañado por síntomas de enfermedad por reflujo gastroesofágico o no, el ácido estomacal y las sustancias químicas vuelven al esófago, dañan el tejido y desencadenan cambios en su revestimiento, lo cual da lugar al síndrome de Barrett.
Algunos de los factores que aumentan el riesgo de tener el esófago de Barrett comprenden:
Las personas con el síndrome de Barrett tienen un mayor riesgo de contraer cáncer de esófago. El riesgo es pequeño, incluso en personas que tienen cambios precancerosos en las células del esófago. Afortunadamente, la mayoría de las personas con esófago de Barrett nunca desarrollarán cáncer de esófago.

El cáncer de esófago es una proliferación de células que se origina en cualquier parte del esófago.