La necrosis avascular es la muerte de tejido óseo a causa de la falta de irrigación sanguínea. También se la conoce como osteonecrosis, y puede derivar en pequeñas fracturas en el hueso y el colapso de este. El proceso puede durar de meses a años.
Si el hueso se fractura o si la articulación se luxa, el flujo sanguíneo a un segmento del hueso puede detenerse. La necrosis avascular también se relaciona con el consumo prolongado de esteroides en dosis altas y con la ingesta excesiva de alcohol.
Si bien cualquier persona puede sufrir esta afección, es más común en las personas que tienen entre 30 y 50 años.
Algunas personas no tienen síntomas en las primeras etapas de la necrosis avascular. A medida que la afección empeora, podría sentir dolor en las articulaciones afectadas únicamente al cargar peso sobre ellas. Con el tiempo, podría sentir dolor aunque esté recostado.
El dolor puede ser leve o grave. Por lo general, se desarrolla progresivamente. El dolor relacionado con la necrosis avascular de la cadera podría concentrarse en la ingle, el muslo o el glúteo. Además de la cadera, también podrían verse afectados el hombro, la rodilla, la mano y el pie.
Algunas personas desarrollan necrosis avascular en ambos lados, por ejemplo, en ambas caderas o ambas rodillas.
Consulte al profesional de atención médica si siente un dolor continuo en alguna articulación. Busque atención médica inmediata ante la posibilidad de una fractura o una luxación articular.
La necrosis avascular se produce cuando se interrumpe o se reduce el flujo sanguíneo a un hueso. La reducción del suministro de sangre puede deberse a las siguientes causas:
En ocasiones, no se comprende completamente qué puede ocasionar la necrosis avascular cuya causa no es un traumatismo. Es probable que la genética combinada con el consumo excesivo de alcohol, determinados medicamentos y otras enfermedades sean factores influyentes.
Los factores de riesgo para la necrosis avascular son los siguientes:
Las afecciones médicas relacionadas con la necrosis avascular son las siguientes:
La necrosis avascular no tratada empeora. Finalmente, el hueso puede colapsar. La necrosis avascular también hace que el hueso pierda su forma lisa, y esto puede causar una artritis temprana y grave.
Para disminuir el riesgo de tener necrosis avascular y mejorar su estado de salud general, haga lo siguiente: