La esclerosis lateral amiotrófica se diagnostica en función de los síntomas, un examen físico y pruebas que permiten descartar otras afecciones.
Algunos de los síntomas principales afectan a los nervios motores superiores e inferiores. Los síntomas de los nervios motores superiores incluyen debilidad muscular, rigidez y movimientos espasmódicos repetitivos. Los síntomas de los nervios motores inferiores incluyen disminución del tamaño de los músculos, también llamada atrofia muscular, fasciculaciones musculares y reflejos débiles o ausentes.
La esclerosis lateral amiotrófica puede ser difícil de diagnosticar, especialmente en las primeras etapas, porque los síntomas pueden ser similares a los de otras enfermedades.
Las pruebas para descartar otras afecciones o ayudar a diagnosticar esta enfermedad podrían ser las siguientes:
Los tratamientos para la esclerosis lateral amiotrófica no revierten el daño, pero sí pueden hacer más lento el avance de los síntomas. También pueden evitar complicaciones y hacer que se sienta más cómodo e independiente.
Es posible que necesite un equipo de profesionales de atención médica capacitados en distintas áreas para cuidar de su salud. El equipo colabora para seleccionar el mejor tratamiento para usted y se centra en mejorar la calidad de vida. Puede colaborar con el equipo de atención médica para elegir los mejores tratamientos para usted.
La Administración de Alimentos y Medicamentos ha aprobado los siguientes medicamentos para tratar la ELA:
El profesional de atención médica puede indicarle tratamientos para aliviar otros síntomas, como los siguientes:
Cuando la ELA afecta la capacidad de respirar, hablar y moverse, las terapias y otros tipos de apoyo pueden ayudar.
Atención médica de la respiración. Con el tiempo, la mayoría de las personas con ELA tienen más dificultad para respirar a medida que los músculos se debilitan. El profesional de atención médica podría controlar la respiración periódicamente y darle dispositivos para ayudar con la respiración nocturna.
Puede optar por usar una máquina con una mascarilla fácil de colocar y quitar. Esto se conoce como ventilación mecánica no invasiva. Estas máquinas con mascarilla suelen conocerse como dispositivos para presión positiva de dos niveles sobre las vías respiratorias y presión positiva continua sobre las vías respiratorias. Con el tiempo, algunas personas necesitan una cirugía para hacer una abertura en la parte frontal del cuello que conduce a la tráquea. Este procedimiento se conoce como traqueostomía. Un conducto colocado en la abertura se conecta a un respirador que ayuda con la respiración. Algunas veces, a las personas con esclerosis lateral amiotrófica que se someten a una traqueostomía también se les practica laringectomía, que es un tipo de cirugía. Esta cirugía evita que los alimentos ingresen a los pulmones.
Fisioterapia. Un fisioterapeuta puede abordar el dolor, la marcha, el movimiento y las necesidades de aparatos ortopédicos y equipos para ayudarle a mantener su independencia. Hacer ejercicios de bajo impacto puede ayudarle a conservar la condición cardiovascular, la fuerza de los músculos y la amplitud de movimiento por más tiempo.
Hacer ejercicio de manera regular también puede ayudar a mejorar la sensación de bienestar. El estiramiento apropiado puede ayudar a prevenir el dolor y a que los músculos tengan el mejor rendimiento posible.
Un fisioterapeuta también puede ayudar a superar la debilidad mediante el uso de un dispositivo de inmovilización, un andador o una silla de ruedas. El fisioterapeuta podría sugerir dispositivos como rampas para facilitarle el desplazamiento.
Terapia ocupacional. Un terapeuta ocupacional puede ayudarle a encontrar maneras de mantener su independencia a pesar de la debilidad en las manos y los brazos. Los dispositivos de adaptación pueden ayudarle a hacer actividades como vestirse, asearse, comer y tomar un baño o una ducha.
Un terapeuta ocupacional también puede ayudarle a modificar su casa para que le ofrezca accesibilidad si tiene dificultad para caminar de manera segura.
Terapia del habla. Un terapeuta del habla puede enseñarle técnicas de adaptación para hacer que se le entienda mejor cuando hable. También puede ayudarle a encontrar otras formas de comunicarse. Entre estas opciones se encuentran el uso de una aplicación para teléfono inteligente, un tablero del alfabeto o lápiz y papel.
Pregunte al terapeuta sobre la posibilidad de grabar su propia voz para utilizarla en una aplicación de texto a voz.
A partir de lo que actualmente se sabe sobre la ELA, los investigadores llevan a cabo estudios clínicos sobre medicamentos y tratamientos prometedores.
El profesional de atención médica puede ser el primero en detectar los síntomas de la esclerosis lateral amiotrófica (ELA). Es posible que lo remitan a un médico capacitado en afecciones del sistema nervioso, conocido como neurólogo, para establecer el diagnóstico.
Puede que deban hacerle varias pruebas para diagnosticar su afección. Estas estrategias pueden ayudar en el proceso.
El profesional de atención médica probablemente revisará los antecedentes médicos de su familia y los síntomas que usted tiene. Un examen físico y neurológico puede consistir en la evaluación de lo siguiente:
Enterarse de que tiene esclerosis lateral amiotrófica puede ser devastador. Los siguientes consejos pueden ayudar a usted y su familia a sobrellevar la situación:
Tome decisiones ahora sobre el futuro de su atención médica. Planificar el futuro le permite tomar sus propias decisiones sobre su vida y su atención. También alivia la carga para sus seres queridos. Con la ayuda del profesional de atención médica, del personal de enfermería de cuidado para pacientes terminales o de un trabajador social, puede decidir si quiere determinados procedimientos para prolongar la vida.
También puede decidir dónde quiere pasar sus últimos días. Podría considerar opciones de cuidado para pacientes terminales. Planificar para el futuro puede contribuir a calmar su ansiedad y la de quienes cuidan de usted.