La agorafobia es un tipo de trastorno de ansiedad. Implica tener miedo y evitar lugares o situaciones que podrían causar pánico y sensación de estar atrapado, indefenso o avergonzado. Quizás tenga miedo de una situación que está ocurriendo o que ocurrirá en el futuro. Por ejemplo, es posible que tenga miedo de usar el trasporte público, estar en espacios abiertos o cerrados, hacer una fila o estar en una multitud.
La ansiedad se genera por el miedo a que no haya medios accesibles de escape o ayuda si la ansiedad se vuelve abrumadora. Es posible que evite situaciones por miedo, como, por ejemplo, a perderse, caerse o tener diarrea y no poder ir al baño. La mayoría de las personas con agorafobia la desarrollan luego de tener uno o más ataques de pánico, lo que las hace preocuparse por tener otro ataque. Esto las lleva a evitar lugares donde dichos ataques podrían volver a suceder.
La agorafobia suele hacer que la persona tenga dificultades para sentirse segura en cualquier lugar público, especialmente donde se reúnen multitudes y en lugares que no le son familiares. Es posible que sienta la necesidad de tener un acompañante, como un familiar o amigo, para que vaya con usted a lugares públicos. El miedo puede ser tan abrumador que tal vez se sienta incapaz de salir de su casa.
El tratamiento de la agorafobia puede ser difícil porque implica la confrontación de sus miedos. Pero con un tratamiento adecuado, que por lo general consiste en un tipo de terapia llamada terapia cognitivo conductual y medicamentos, puede escapar de la trampa de la agorafobia y disfrutar más de la vida.
Los síntomas típicos de la agorafobia incluyen el miedo a lo siguiente:
Estas situaciones causan ansiedad porque teme no poder escapar o encontrar ayuda si empieza a sentir pánico, o bien puede tener miedo de experimentar otros síntomas incapacitantes o que lo avergüenzan, como mareos, desmayos, caídas o diarrea.
Además, el trastorno se caracteriza por lo siguiente:
Algunas personas tienen trastornos de pánico además de agorafobia. El trastorno de pánico es un tipo de trastorno de ansiedad que incluye ataques de pánico. Un ataque de pánico es una sensación repentina de temor extremo que alcanza su punto máximo en unos minutos y desencadena distintos síntomas físicos intensos. Puede sentir que está perdiendo el control por completo y que está teniendo un ataque cardíaco o, también, muriendo.
El temor de tener otro ataque de pánico puede llevarlo a evitar situaciones similares o el lugar donde le ocurrió para intentar evitar futuros episodios.
Los síntomas de un ataque de pánico pueden incluir los siguientes:
La agorafobia puede limitar en gran medida la capacidad para socializar, trabajar, asistir a eventos importantes y también manejar detalles de la vida diaria, como hacer los mandados.
No deje que la agorafobia le aísle del mundo. Llame al profesional de atención médica o a un profesional de la salud mental si tiene algún síntoma de agorafobia o ataques de pánico.
Factores como la biología (por ejemplo, las enfermedades y la genética), la personalidad, el estrés y las experiencias de aprendizaje pueden influir en el desarrollo de agorafobia.
La agorafobia puede aparecer en la infancia, pero suele comenzar al final de la adolescencia o en los primeros años de la juventud, generalmente antes de los 35 años. Sin embargo, los adultos mayores también pueden desarrollarla. A las mujeres se les diagnostica agorafobia con más frecuencia que a los hombres.
Los factores de riesgo de la agorafobia incluyen los siguientes:
La agorafobia puede limitar en gran medida las actividades de su vida. Si la agorafobia que tiene es grave, es posible que ni siquiera pueda salir de su casa. Sin tratamiento, algunas personas permanecen recluidas en casa por años. Si esto le ocurre, es posible que no pueda visitar a sus familiares y amigos, ir al colegio o al trabajo, hacer los mandados o participar en otras actividades diarias de rutina. Puede volverse dependiente de la ayuda de otras personas.
La agorafobia también puede llevar a lo siguiente:
No existe una forma segura de evitar la agorafobia. Pero la ansiedad tiende a aumentar cuanto más evita las situaciones a las que teme. Si comienza a tener miedo leve de ir a lugares que son seguros, intente practicar ir a esos lugares una y otra vez. Esto puede ayudarle a sentirse más cómodo allí. Si es demasiado difícil hacerlo solo, pídale a un familiar o a un amigo que vaya con usted, o busque ayuda profesional.
Si tiene ansiedad cuando va a algún lugar o tiene ataques de pánico, busque un tratamiento lo antes posible. Pida ayuda enseguida para evitar que los síntomas empeoren. La ansiedad, al igual que muchas otras enfermedades de la salud mental, puede ser más difícil de tratar si no busca ayuda de inmediato.