La cirrosis son cicatrices en el hígado que empeoran con el tiempo y que, generalmente, no pueden revertirse. Tiene diversas causas. Las más comunes son el consumo excesivo de alcohol, la obesidad y la hepatitis viral.
Cuando el hígado se daña, intenta curarse a sí mismo. Durante la recuperación, se forma tejido cicatricial, lo que hace que el hígado pierda capacidad para funcionar adecuadamente.
Por lo general, las cicatrices de la cirrosis no se pueden revertir. Sin embargo, si se detectan con suficiente anticipación y se controlan cuidadosamente, se pueden prevenir o, al menos, retrasar las complicaciones. Incluso cuando la cirrosis es avanzada y pone en riesgo la vida, usted puede tomar medidas para ayudar a mantener su calidad de vida. En los casos más graves, un trasplante de hígado puede ser una opción.
Su prioridad principal debe ser colaborar con el equipo de atención médica para controlar su estilo de vida y dejar de consumir alcohol.
Si tiene cirrosis, debe tomar medidas para evitar más daños. Estas pautas generales pueden ayudarlo a mantener la función del hígado y su salud general:
Tome precauciones contra las infecciones. Si tiene cirrosis, es más probable que contraiga ciertas infecciones. Es probable que el equipo de atención médica actualice todas las vacunas necesarias. Esto incluye las vacunas contra la hepatitis A, la hepatitis B y el neumococo. Asegúrese de recibir las vacunas contra la gripe y la enfermedad por coronavirus 2019 (COVID-19) todos los años.
No coma mariscos crudos, como langostinos o sushi. Tampoco nade en agua salada o salobre. Las personas con cirrosis tienen más probabilidades de contraer ciertas infecciones que se pueden transmitir en estos entornos. No tome leche sin pasteurizar por razones similares.
El estilo de vida y la alimentación pueden mejorar su salud general y sentido de bienestar. También pueden ayudarlo a lidiar con el estrés de una enfermedad crónica, pero no pueden revertir la cirrosis ni reemplazar estrategias de control recomendadas.
El equipo de atención médica puede ayudar con dietas específicas y otros consejos. El equipo puede recomendar que haga lo siguiente:
La atención médica preventiva puede ser de gran ayuda para reducir las complicaciones de la cirrosis. Aun así, pueden presentarse.
Algunas complicaciones son especialmente graves, incluidas las siguientes:
Si tiene alguna, trabaje estrechamente con el equipo de atención médica y los especialistas en hígado. Pueden ayudarlo a iniciar y ajustar diversos medicamentos, y a vigilar con regularidad su estado.
En casos extremos, es posible que deba considerar un trasplante de hígado y que le deban practicar dicho procedimiento.
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