Durante una ecografía, puede ser necesario que te quites las alhajas y algunas de tus prendas (o todas), te coloques una bata y te recuestes en una camilla de exploración. Se aplica gel a la piel para evitar que haya bolsas de aire que puedan bloquear la formación de ondas de sonido.

Un técnico especializado (ecografista) presiona un pequeño dispositivo de mano (transductor), aproximadamente del tamaño de una barra de jabón, contra la piel sobre el área que se examina y lo mueve según sea necesario para capturar la imagen. El transductor envía ondas de sonido al cuerpo, recoge las ondas de sonido que rebotan y las envía a una computadora que crea las imágenes.

Algunas ecografías se realizan dentro del cuerpo. Se conecta un transductor a una sonda que se inserta en un orificio natural del cuerpo. Estos son algunos ejemplos de estos exámenes:

  • Ecocardiograma transesofágico. Se inserta un transductor en el esófago (generalmente con sedación) para obtener imágenes del corazón.
  • Ecografía transrectal. Se inserta un transductor en el recto del hombre para ver la próstata.
  • Ecografía transvaginal. Se inserta un transductor en la vagina de la mujer para ver el útero y los ovarios.

La ecografía suele ser indolora. Sin embargo, puedes experimentar una leve molestia a medida que el ecografista guía el transductor por el cuerpo, en especial si se requiere que tengas la vejiga llena.

Una ecografía típica toma entre 30 minutos y 1 hora.

Jan. 24, 2015