Ninguna relación es perfecta. Los conflictos sobre la crianza de los niños, las diferencias sexuales y los problemas de comunicación son cuestiones frecuentes en las parejas. Pero esas diferencias no necesariamente significan que tu relación esté condenada a ser conflictiva. Hablar con tu pareja sobre las diferencias, ya sea solos o con un terapeuta, puede ayudarte a comprender los puntos de vista de cada uno.

Sept. 22, 2015