Justo a tiempo

"Cada día, Airick me enseña algo, como tener más paciencia, creer, ser positiva y tener más esperanza, porque siempre hay luz al final del túnel", dice Vanessa.

Aunque dice que está en paz con la situación, admite que si tuviera que dejar a su familia para viajar con Airick a otro estado para la radioterapia de protones, ese no sería el caso.

"Estoy muy contenta de que el programa de Mayo Clinic se haya abierto justo a tiempo para el tratamiento de mi hijo", dice.

El Programa de Radioterapia de Protones se abrió en Rochester, Minnesota, en mayo de 2015 y en Phoenix en marzo de 2016. Uno de cada cinco pacientes es un niño. A diferencia de la radiación convencional, la radioterapia de protones utiliza la exploración con haces de lápiz para administrar radiación concentrada en el tumor y minimizar la exposición al tejido sano circundante.

Airick se despertó después de la sedación para su último tratamiento, besó a su perro de peluche y abrazó a su madre. Después de 30 tratamientos durante 42 días, Airick, su familia y su equipo de atención tocaron la campana de celebración con entusiasmo.

"El hecho de que Airick se golpeara la cabeza cuando cayó del sofá fue un milagro de Dios", explica Vanessa. "Si no se hubiera golpeado la cabeza, nunca hubiéramos sabido que tenía este tumor hasta que fuera demasiado tarde".