Descripción general

El electrocardiograma registra las señales eléctricas del corazón. Es una prueba frecuente que se utiliza para detectar problemas cardíacos y controlar el estado del corazón en muchas situaciones. Los electrocardiogramas, también denominados «ECG», generalmente, se realizan en un consultorio médico, en una clínica o en una sala de un hospital. Se han convertido en un equipo habitual en los quirófanos y las ambulancias.

Un electrocardiograma es una prueba indolora y no invasiva que ofrece resultados rápidos. Durante un electrocardiograma, se colocan sensores (electrodos) que detectan la actividad eléctrica del corazón en el tórax y, a veces, en las extremidades. En general, estos sensores se dejan colocados solo durante algunos minutos.

Es posible que tu médico te comente los resultados el mismo día del electrocardiograma o en la siguiente consulta.

Otros tipos de control del ritmo cardíaco

Si tienes una irregularidad en el ritmo cardíaco que tiende a ir y venir, es posible que no se capte durante los pocos minutos que graba un electrocardiograma estándar. En ese caso, el médico podría recomendarte otro tipo de control del ritmo cardíaco.

  • Monitor Holter. Un monitor Holter es un dispositivo pequeño que llevas puesto para que se registre un electrocardiograma continuo, generalmente de 24 a 48 horas. Los cables de los electrodos colocados en el pecho están conectados a un dispositivo de grabación a batería que puedes llevar en el bolsillo, en el cinturón o en una correa que se sujeta al hombro. Cuando utilices el monitor, podrás realizar todas tus actividades normales, siempre que mantengas secos los electrodos y el dispositivo. Además, es posible que el médico te pida que lleves un registro diario de tus actividades y de la hora en la que las realizas para saber qué estabas haciendo cuando se manifestaron los síntomas. El médico comparará el diario con los registros eléctricos para intentar determinar la causa de tus síntomas.
  • Monitor de episodios. Si tus síntomas no se manifiestan con frecuencia, el médico podría sugerir que uses un monitor de episodios. El dispositivo es similar al monitor Holter, pero realiza registros solo en determinados momentos durante unos minutos por vez. Puedes usarlo durante más tiempo que un monitor Holter, generalmente 30 días.

    La mayoría de los monitores de episodios se activan presionando un botón de registro cuando se presentan los síntomas o al sentir una frecuencia cardíaca acelerada. Otros monitores detectan automáticamente los ritmos cardíacos anormales y, luego, comienzan a registrar. Luego, le envías al médico las lecturas del electrocardiograma por teléfono. El médico utilizará las señales eléctricas registradas para observar tu ritmo cardíaco en el momento en que se presentaron los síntomas.

  • Prueba de esfuerzo. Si tus síntomas se manifiestan con mayor frecuencia durante el ejercicio, es posible que el médico te pida que camines en una cinta o pedalees en una bicicleta fija durante un electrocardiograma. Esto se denomina «prueba de esfuerzo». Si tienes una enfermedad que te dificulta hacer ejercicio, el médico podría inyectarte un medicamento que imita el efecto del ejercicio en el corazón.
  • Grabador de ciclo implantable. Este dispositivo controla el ritmo cardíaco de manera continua. Al igual que el monitor Holter, registra de manera continua tus ritmos cardíacos, pero durante un período mucho más prolongado. El grabador de ciclo implantable se introduce debajo de la piel del pecho mediante una cirugía menor y puede dejarse colocado hasta un máximo de tres años.

Cómo funciona

Cada latido del corazón es provocado por un impulso eléctrico que normalmente se genera en células especializadas de la cavidad superior derecha del corazón (células del nódulo sinusal). Un electrocardiograma registra el tiempo y la fuerza de estas señales a medida que se desplazan por el corazón.

Al electrocardiograma también se lo conoce como «electrocardiograma de 12 derivaciones estándar» porque reúne información de 12 zonas diferentes del corazón. Estas imágenes las crean unos electrodos (generalmente, 10) que se colocan en la piel del pecho y, a veces, de las extremidades. Se registra la actividad eléctrica como ondas en un gráfico, con patrones diferentes que corresponden a cada fase eléctrica de los latidos del corazón.

Un electrocardiograma estándar puede registrar un ritmo cardíaco anormal solo si sucede durante la prueba. Algunos ritmos cardíacos anormales aparecen y desaparecen, por lo que es posible que el médico deba realizarte un tipo de control del ritmo cardíaco diferente, como con un monitor Holter, para ayudar a diagnosticar la causa de tus síntomas.

Enfoque de Mayo Clinic

Por qué se realiza

El electrocardiograma es una manera indolora y no invasiva de diagnosticar varios problemas cardíacos frecuentes en personas de todas las edades. Tu médico puede utilizar un electrocardiograma para detectar lo siguiente:

  • Irregularidades en el ritmo cardíaco (arritmias)
  • Si las arterias obstruidas o estrechadas del corazón (enfermedad de las arterias coronarias) están ocasionando dolor de pecho o un ataque cardíaco
  • Problemas estructurales en las cavidades cardíacas
  • Un ataque cardíaco anterior
  • Cuán bien están funcionando ciertos tratamientos en curso para la enfermedad del corazón, como un marcapasos

Es posible que debas realizarte una prueba del ritmo cardíaco si tienes alguno de los siguientes signos y síntomas:

  • Palpitaciones cardíacas
  • Pulso acelerado
  • Dolor en el pecho
  • Falta de aire
  • Mareos, aturdimiento o desorientación
  • Debilidad, fatiga o disminución de la capacidad de realizar ejercicio

La American Heart Association (Asociación Estadounidense del Corazón) no recomienda el uso de electrocardiogramas para evaluar a adultos con bajo riesgo que no presentan síntomas. Sin embargo, si tienes antecedentes familiares de enfermedades del corazón, tu médico puede sugerir que te realices un electrocardiograma como análisis para la detección temprana, incluso si no tienes síntomas.

Riesgos

Un electrocardiograma es un procedimiento seguro. No corres el riesgo de recibir una descarga eléctrica durante la prueba porque los electrodos que te colocan en el cuerpo no transmiten electricidad. Los electrodos solo registran la actividad eléctrica del corazón.

Cuando retiran los electrodos, puedes sentir un malestar menor parecido al que se siente cuando se retira un vendaje. Rara vez, una reacción al pegamento de los electrodos puede ocasionar enrojecimiento o hinchazón en el lugar donde se colocaron los parches.

Una prueba de esfuerzo puede provocar ritmos cardíacos irregulares y, rara vez, un ataque cardíaco. El ejercicio o el medicamento desencadenan estos efectos, no la electrocardiografía en sí.

Un monitor Holter puede causar irritación de la piel si no cambias de lugar los electrodos todos los días.

El grabador de ciclo implantable tiene un leve riesgo de padecer una infección porque involucra un procedimiento quirúrgico menor. Además, algunas personas pueden presentar una reacción al dispositivo que causa inflamación.

Cómo prepararse

Para un electrocardiograma estándar no se necesita ninguna preparación especial. Dile al médico qué medicamentos o suplementos estás tomando, porque algunos pueden afectar los resultados de la prueba.

Lo que puedes esperar

Durante el electrocardiograma

Un electrocardiograma puede realizarse en un consultorio médico u hospital y, a menudo, lo realiza un técnico. Es posible que te pidan que uses una bata de hospital. Te recostarás en una mesa de examen o camilla.

Los electrodos, que, por lo general, son 10, se conectarán al pecho y, a veces, a las extremidades. Los electrodos son parches adhesivos que se aplican para ayudar a registrar la actividad eléctrica del corazón. Cada uno tiene un cable que se conecta a un monitor. Si tienes vello en las partes del cuerpo donde se colocarán los electrodos, el técnico puede pedirte que te afeites para que los parches se adhieran.

Puedes respirar normalmente durante el electrocardiograma. Asegúrate de estar abrigado y preparado para permanecer quieto. Si te mueves, hablas o tienes escalofríos, esto puede afectar los resultados de la prueba. Un electrocardiograma estándar tarda unos minutos.

Mientras estés recostado en la mesa de examen o camilla, los electrodos registrarán los impulsos que hacen latir al corazón. Una computadora registra los impulsos que se muestran como ondas en el monitor o se imprimen en papel.

Después del electrocardiograma

Puedes reanudar tus actividades habituales después del electrocardiograma.

El médico observará las ondas grabadas durante la prueba para ver si los impulsos se desplazan normalmente. Podrá informarte los resultados del electrocardiograma el mismo día en que se realiza o en la próxima consulta.

Si tu electrocardiograma es normal, es posible que no necesites otras pruebas. Si los resultados muestran una anomalía en el corazón, es posible que deban hacerte otro electrocardiograma u otras pruebas de diagnóstico, como un ecocardiograma. El tratamiento depende de la causa de tus signos y síntomas.

Resultados

Tu médico buscará un ritmo cardíaco uniforme y constante y una frecuencia cardíaca entre 50 y 100 latidos por minuto. El obtener latidos del corazón más acelerados, más lentos o irregulares permite tener indicios sobre la salud del corazón, entre ellos:

  • Frecuencia cardíaca. Normalmente, la frecuencia cardíaca puede medirse al verificar el pulso. Un electrocardiograma puede resultar útil si es difícil detectar el pulso o si este es muy acelerado o muy irregular para contabilizarlo con precisión. Un electrocardiograma puede ayudar a tu médico a identificar latidos del corazón inusualmente acelerados (taquicardia) o inusualmente lentos (bradicardia).
  • Ritmo cardíaco. Un electrocardiograma puede indicar irregularidades del ritmo cardíaco (arritmias). Estos trastornos pueden ocurrir cuando cualquier parte del sistema eléctrico del corazón no funciona correctamente. En otros casos, ciertos medicamentos, como los betabloqueadores; la cocaína; las anfetaminas; y los medicamentos de venta libre para el resfrío o la alergia pueden provocar arritmias.
  • Ataque cardíaco. Un electrocardiograma puede revelar evidencia de un ataque cardíaco previo o de uno en curso. Los patrones observados en el ECG pueden indicar qué parte del corazón se ha dañado, así como el grado del daño.
  • Suministro de sangre y oxígeno al corazón. Un ECG realizado mientras ocurren los síntomas puede ayudar a tu médico a determinar si el dolor en el pecho está causado por una reducción del flujo sanguíneo al músculo cardíaco, como el dolor por angina de pecho inestable.
  • Anomalías estructurales. Un ECG puede dar indicios sobre el agrandamiento de las cavidades o de las paredes del corazón, defectos del corazón y otros problemas cardíacos.

Si tu médico encuentra alguna anomalía en tu electrocardiograma, puede solicitar pruebas adicionales para determinar si es necesario realizar un tratamiento.