Es probable que te enteres de que tienes hipoxemia al consultar con un profesional de atención médica por falta de aire u otra afección relacionada con la respiración. También puedes enterarte al mostrar los resultados de una prueba casera de oximetría de pulso a tu profesional de atención médica.
Si usas un oxímetro de pulso en casa, debes saber que los siguientes factores pueden reducir la exactitud de los resultados:
- Mala circulación, o flujo sanguíneo insuficiente.
- Color de piel negra o marrón.
- Consumo de tabaco.
- Uñas con esmalte.
Si tienes hipoxemia, el siguiente paso es determinar la causa.
Busca atención médica de emergencia si tienes falta de aire con estas características:
- Aparece rápido, afecta tu capacidad para realizar actividades diarias o se presenta con síntomas como dolor de pecho.
- Ocurre en alturas por encima de los 8000 pies (unos 2400 metros) y se presenta con tos, latidos cardíacos rápidos o debilidad. Estos son síntomas de edema pulmonar de gran altitud, que es cuando se produce una fuga de líquido de los vasos sanguíneos a los pulmones. Esto puede ser mortal.
Consulta con tu profesional de atención médica lo antes posible si tienes alguno de los siguientes síntomas:
- Te falta el aire después de un ligero esfuerzo físico o cuando estás en reposo.
- Tienes falta de aire que no se espera para determinada actividad, si consideras tu estado físico y de salud.
- Despiertas por la noche con jadeos o una sensación de atragantamiento. Esto puede ser un síntoma de apnea del sueño, una afección en la cual la respiración se detiene y reanuda durante el sueño.
Autocuidado
Estos consejos podrían ayudarte a sobrellevar la falta de aire constante:
- Si fumas, deja de hacerlo. Esta es una de las cosas más importantes que puedes hacer si tienes hipoxemia. Fumar empeora las afecciones médicas y dificulta su tratamiento. Para obtener ayuda para dejar de fumar, habla con tu profesional de atención médica.
- Mantente alejado del humo de segunda mano. No permanezcas cerca de otras personas que fuman, esto puede causar más daño pulmonar.
- Haz ejercicio regularmente. Pregúntale a un profesional de atención médica qué actividades son seguras para ti. El ejercicio regular puede aumentar tu fuerza y ayudarte a tolerar el esfuerzo intenso.