Las náuseas y los vómitos son signos y síntomas frecuentes que se pueden ocasionar a raíz de diversas afecciones. Con frecuencia, las náuseas y los vómitos se deben a gastroenteritis viral (a menudo denominada erróneamente «gastroenteritis vírica») o al malestar matutino en los primeros meses del embarazo.

Muchos medicamentos pueden causar náuseas y vómitos, así como la anestesia general para cirugía. Rara vez, las náuseas y los vómitos pueden indicar un problema grave o incluso poner en riesgo la vida.

Llama al 911 para obtener ayuda médica de urgencia

Busca atención médica de inmediato si las náuseas y los vómitos están acompañados de otras señales de alerta, por ejemplo:

  • Dolor en el pecho
  • Dolor abdominal intenso o calambres
  • Visión borrosa
  • Confusión
  • Fiebre alta y rigidez en el cuello
  • Material fecal u olor fecal en el vómito
  • Sangrado rectal

Busca atención médica inmediata

Pídele a otra persona que te lleve a la urgencia o a la sala de emergencias si ocurre lo siguiente:

  • Las náuseas y los vómitos están acompañados de dolor de cabeza o cefalea intensa, especialmente si no has padecido este tipo de dolor de cabeza anteriormente
  • Presentas signos o síntomas de deshidratación: sed excesiva, boca seca, orinas con poca frecuencia, la orina es de color oscuro, y sientes debilidad, o mareos o aturdimiento al ponerte de pie
  • El vómito tiene sangre, se asemeja a granos de café o es de color verde

Programa una visita con un médico

Pide una consulta con tu médico en los siguientes casos:

  • Los vómitos duran más de dos días en adultos, 24 horas en niños de menos de 2 años o 12 horas en bebés
  • Has tenido episodios de náuseas y vómitos durante más de un mes
  • Tuviste una pérdida de peso sin causa aparente junto con las náuseas y los vómitos

Toma medidas para el cuidado personal mientras esperas tu consulta con el médico:

  • Toma las cosas con calma. Demasiada actividad y no descansar lo suficiente podrían empeorar las náuseas.
  • Mantente hidratado. Toma pequeños sorbos de bebidas frías, claras, gaseosas o ácidas como ginger ale (refresco de jengibre), limonada o agua. El té de menta también puede ayudar. Las soluciones de rehidratación por vía oral, como Pedialyte, pueden ayudar a prevenir la deshidratación.
  • Evita los olores fuertes y otros desencadenantes. Los aromas de los alimentos y de la cocina, los perfumes, el humo, las habitaciones sofocantes, el calor, la humedad, las luces parpadeantes y conducir un automóvil están entre los posibles desencadenantes de náuseas y vómitos.
  • Come alimentos insulsos. Comienza con alimentos que puedan digerirse fácilmente, como gelatina, galletas al agua y tostadas. Cuando puedas retenerlos en el estómago, prueba con cereales, arroz, fruta, y alimentos con sal o ricos en proteínas y carbohidratos. Evita las comidas grasosas o condimentadas. Espera aproximadamente seis horas después de la última vez que vomitaste para ingerir alimentos sólidos.
  • Usa medicamentos de venta libre para los mareos causados por el movimiento. Si planeas viajar, (sin receta)como dimenhidrinato (Dramamine) o meclizina (Rugby Travel Sickness) quizás te ayuden a calmar el malestar de estómago. Para viajes más largos, por ejemplo un crucero, consulta con tu médico acerca de los parches adhesivos para mareos causados por movimiento. Estos parches, como la escopolamina (Transderm Scop) se venden bajo receta.

Si tu malestar es por estar embarazada, prueba a comer algunas galletas al agua antes de levantarte de la cama por la mañana.

June 16, 2020