Con frecuencia se usa el té o el agua caliente con limón mezclados con miel para aliviar el dolor de garganta. Sin embargo, la miel por sí sola puede funcionar tan bien para aliviar la tos como los medicamentos disponibles sin receta médica.
En diversos estudios, se les administró miel a personas con infección del tracto respiratorio superior para disminuir la tos. La miel disminuyó la tos y los ayudó a dormir mejor. Estos estudios incluyeron niños.
En estos estudios, la miel pareció funcionar tan bien como la difenhidramina, sin embargo, se necesitan estudios más sofisticados para confirmar estos resultados. La difenhidramina es un ingrediente común en los medicamentos para aliviar la tos, disponibles sin receta médica. Ya que la miel es segura para las personas mayores de 1 año, vale la pena probarla.
A los niños de 1 año o más se les puede dar entre media y una cucharadita (de 2,5 a 5 mililitros) de miel para tratar la tos. La miel puede consumirse por sí sola o agregada en otros líquidos, como jugo, para disminuir su potencia. Debido al riesgo de botulismo en bebés, que es un tipo inusual, pero grave, de intoxicación alimentaria, nunca le dé miel a un bebé menor de 1 año.
Y recuerde: la tos no es siempre algo malo. Por ejemplo, si tiene una infección o alergia, ayuda a limpiar la mucosidad de las vías respiratorias. Si usted o su hijo están sanos, generalmente no hay ninguna razón para suprimir la tos. Si tiene alguna preocupación, consulte con su médico u otro profesional de atención médica para recibir ayuda.
FAQ-20058031