Si un radiólogo sospecha que las calcificaciones mamarias son el resultado de cambios precancerosos o cáncer de mama, es posible que se deba hacer otra mamografía. En la segunda mamografía, se tomarán imágenes ampliadas para ver más de cerca las calcificaciones. O el radiólogo podría sugerir una biopsia mamaria para analizar una muestra de tejido de la mama.
Es posible que el radiólogo pida imágenes de mamografías que te hayan realizado en el pasado. El radiólogo compara las nuevas imágenes con las antiguas para ver si las calcificaciones son nuevas o si hubo cambios en el número o el patrón de estas.
Si las calcificaciones mamarias parecen ser causadas por una afección benigna, el radiólogo puede sugerir otra mamografía con vistas ampliadas después de un período de seis meses a modo de seguimiento. El radiólogo revisa las imágenes y busca cambios en la forma de las calcificaciones, su tamaño o la cantidad.