Objetivos de largo y corto plazo

Los objetivos de largo plazo te ayudan a enfocarte en un panorama general. Pueden cambiar tu manera de pensar acerca de una dieta para convertirla en cambios en el estilo de vida. Pero estos objetivos de largo plazo pueden parecer demasiado difíciles o demasiado lejanos. Te podrías beneficiar separando un objetivo de largo plazo en objetivos más pequeños de corto plazo.

Si el objetivo final es bajar 15 libras (7 kilogramos) en tres meses, puedes dividirlo en objetivos separados para cada mes; tal vez, 7 libras (3 kilogramos) en el primer mes y 4 libras (2 kg) en cada uno de los dos meses restantes, ya que al principio se baja de peso más rápido. Un ejemplo de un objetivo de proceso podría ser caminar 30 minutos por día. Si actualmente no caminas de manera periódica, es recomendable caminar 15 minutos por día durante dos semanas y luego agregar cinco minutos a la caminata cada semana.

Ten en cuenta los contratiempos

Los contratiempos son una parte natural de los cambios en el comportamiento. Toda persona que haya realizado cambios en su vida ha tenido contratiempos. Es mejor preverlos y diseñar un plan para manejarlos. Identificar posibles obstáculos —una abundante comida en un día festivo o una fiesta de la oficina, por ejemplo— y pensar en estrategias específicas para superarlos te puede ayudar a mantener o retomar el rumbo.

Reevalúa y modifica tus objetivos según sea necesario

Debes estar dispuesto a cambiar tus objetivos a medida que avanzas en el plan para adelgazar. Si empezaste poco a poco y tuviste buenos resultados, quizás ya estés listo para desafíos más grandes. O bien, es probable que necesites modificar los objetivos para que se adapten mejor a tu nuevo estilo de vida.

June 12, 2015 See more In-depth