¿Estás motivado para bajar de peso? ¿Tu objetivo es realista? Responde estas preguntas para ver si estás listo para comenzar un plan para bajar de peso. Conoce qué medidas debes tomar si todavía no estás listo.

Escrito por el personal de Mayo Clinic

El éxito de perder peso depende en gran parte de tu disposición de asumir el reto. Si actúas antes de que estés listo, tu plan para perder peso puede fracasar en el primer intento.

Saber que necesitas hacer cambios en tu vida y realmente llevarlos a cabo son dos cosas diferentes.

Utiliza estas preguntas para evaluar si estás preparado para perder peso.

Poder adelgazar correctamente depende de cambios permanentes en el estilo de vida, como comer alimentos saludables y bajos en calorías e incluir la actividad física en la rutina diaria. Eso podría representar un cambio significativo en tu estilo de vida actual.

Es posible que tengas que modificar tu dieta para comer más cereales integrales, frutas, vegetales y productos lácteos descremados, por ejemplo. Es importante comer alimentos saludables variados. También tendrás que disponer de tiempo para la actividad física; lo ideal es, por lo menos, de 30 a 45 minutos (o más) casi todos los días de la semana.

Ya sea que tu motivación para realizar estos cambios sea una mejor salud, una mejor apariencia o simplemente sentirte mejor contigo mismo, encuentra tu motivación y concéntrate en ella.

Si estás enfrentando importantes eventos de vida como problemas maritales, estrés laboral, enfermedad o preocupaciones financieras, puede que no quieras agregar el reto de renovar tus hábitos de alimentación y de ejercicio. Mejor considera darle a tu vida la oportunidad de calmarse antes de iniciar un programa de pérdida de peso.

Lograr y mantener un peso saludable es un proceso para toda la vida. Comienza con asegurarte que tu meta de pérdida peso es segura y realista, como perder 5 por ciento de tu peso actual.

Después, trata de perder de una a dos libras (0.5 a 1 kilogramo) por semana hasta que logres tu meta. Esto significa quemar de 500 a 1 000 calorías más de las que consumes al día — por medio de una dieta y ejercicio.

Puede que pierdas peso con más rapidez si cambias tus hábitos de manera considerable. Sin embargo, ten cuidado. Los cambios radicales que no son sostenibles es probable que no sean efectivos a largo plazo.

Las emociones y la comida con frecuencia están entrelazados. El enojo, el estrés, la tristeza y el aburrimiento pueden desencadenar la alimentación emocional. Si tienes un historial de trastorno alimenticio, perder peso puede ser incluso más complicado.

Para prepararte para los retos, identifica cualquier problema emocional relacionado con la comida. Consulta a tu médico o a un profesional de la salud mental si es necesario.

Cualquier programa de pérdida de peso puede ser difícil. Puede que enfrentes momentos de tentación o que te desanimes. Contar con alguien a tu lado que te proporcione apoyo puede ayudar. Si no tienes amigos o seres queridos en los que puedas confiar en busca de ayuda positiva, considera unirte a un grupo de apoyo de pérdida de peso.

Si quieres conservar tus esfuerzos por perder peso en privado, prepárate para rendir cuentas a ti mismo pesándote con regularidad y con el seguimiento de tu dieta y actividad, lo cual se asocia con una mejor pérdida de peso.

También puedes considerar unirte a un programa en línea o utilizar un especialista en entrenamiento para estilo de vida saludable certificado.

Si no tienes una actitud positiva sobre perder peso, es posible que no estés listo — y si tienes miedo de lo que te espera, es muy probable que puedas encontrar excusas para desviar el curso.

En cambio, intenta adoptar la visión de tu nuevo estilo de vida y permanece positivo. Enfócate en lo bien que te sentirás cuando estés más activo o cuando pierdas peso. Imagínate celebrando cada éxito durante el camino, ya sea disfrutar de una nueva comida, terminar otra sesión de ejercicio o perder tus primeros kilogramos.

Probablemente estás listo para llevar a cabo cambios de estilo de vida que apoyarán de forma permanente la pérdida de peso. Sigue adelante con una dieta saludable y actividad física regular — ¡empieza hoy!

Si piensas que necesitas ayuda, consulta a un dietista o inscríbete en un programa de pérdida de peso acreditado. Si tienes una cantidad considerable de peso que perder, puedes beneficiarte de la pérdida de peso bajo supervisión médica con un equipo de profesionales de la salud — como un dietista, un terapeuta o un especialista en obesidad.

Es posible que no estés listo para emprender un programa de pérdida de peso en este momento — y eso está bien. Explora lo que te retiene y enfrenta esos obstáculos.

Considera buscar ayuda con un médico u otro profesional, como un entrenador de bienestar certificado, que te ayude a trabajar esos temas. Después, reevalúa tu disposición para perder peso para que puedas iniciar el camino a un peso saludable.

Si no puedes contestar todas las preguntas con un simple sí o no, pero en general te sientes positivo sobre la mayoría de tus respuestas y estás optimista acerca de un programa de pérdida de peso, considera iniciar ahora.

Es posible que nunca tengas las respuestas definitivas en tu vida. No permitas que te arrebaten la oportunidad de lograr tus metas de pérdida de peso.

Sept. 14, 2019