Vivir de forma saludable empieza con cambiar la disposición mental

Elegir un enfoque de «todo o nada» es un error frecuente que las personas cometen al tratar de lograr sus objetivos de salud. Esta mentalidad no ofrece ni equilibrio ni flexibilidad, que son esenciales para tener éxito a largo plazo.

By Katie A. Bernard

Tener la actitud de "todo o nada" es un error común que hace la gente cuando intenta lograr sus objetivos de salud. Quizás digan cosas como "¡Solo como verduras!" o "¡Nunca volveré a comer gluten!". El problema es que esta manera de pensar no es realista. Esta mentalidd no ofrece ni equilibrio ni flexibilidad, que son esenciales para un éxito a largo plazo. Además, tiende a conducir a pensamientos prejuiciosos. Quizás pongas etiquetas a tus opciones, como correcto o equivocado, bueno o malo, lo que puede hacer que no logres tus objetivos.

La investigación muestra que es más probable que logres tus metas cuando desafías tu modo de pensar de todo o nada, y cambias tus pensamientos negativos y autodestructivos. Consideremos un ejemplo.

Michelle ha estado tratando de perder 15 libras (7 kilos) por meses, o así le parece. Va y viene entre perder unas libras, y volver a aumentarlas. Comienza su día con un diálogo positivo consigo misma ("Hoy voy a comer alimentos saludables por todo el día") y sigue su plan de nutrición. Pero para la media tarde está comiendo refrigerios que no están en su plan. Se dice a sí misma: "Ya no vale la pena seguir. Lo eché todo a perder, y ahora mi día está arruinado." Por la noche, termina diciéndose cosas como: "Nunca voy a tener éxito. ¿Qué objeto tiene comer alimentos sanos si nunca voy a volver a comer dulces?" Se acuesta sintiéndose un fracaso. El ciclo se repite una y otra vez. ¿Cuál es el error en la manera de pensar de Michelle?

Para comenzar, ofrece muy poca flexibilidad. Cuando se desvía del plan fijado, siente que ya ha cometido un error, lo que trae consigo un diálogo interno negativo. Es casi imposible tener éxito cuando tu manera de pensar es completamente "todo o nada". Entonces, ¿qué puede ayudar a Michelle en esta situación?

Permitir que haya espacio intermedio entre "todo" y "nada". En su caso, Michelle considera que perder peso es algo que debe hacerse perfectamente ("Hoy voy a comer alimentos saludables por todo el día"). Michelle tendrá más éxito con este cambio de estilo de vida si permite que ocasionalmente haya lugar para un postre u otra golosina. Sus nuevos hábitos no tienen que ser perfectos, sólo tienen que ser fáciles de usar para ella.

Identificar el diálogo interno negativo. Michelle primero necesita notar sus pensamientos negativos. Al notarlos, puede preguntarse: "En realidad, ¿está arruinado mi día?" ¿Soy verdaderamente un fracaso porque dejé de lado mi plan?"

Reemplazar el diálogo negativo con declaraciones positivas y verdaderas. Michelle puede tomarse de tres a cinco minutos después de notar su diálogo interno negativo y pensar en maneras de hacer estos pensamientos más positivos. Podría reemplazar esos pensamientos basados en "todo o nada" con otros como: "Comer un trozo de chocolate ni arruina mi día ni desvía todos los esfuerzos que he hecho hasta ahora. Todavía puedo continuar con mi plan el resto del día. Continuar con mi plan vale la pena, y yo también valgo." O: "He tenido éxito en muchas partes de mi vida. No soy un fracaso. Me permití un poco de equilibrio en la vida, y eso es lo que es importante para mí."

Al principio, transformar el pensamiento "todo o nada" puede ser desafiante, pero continúa haciéndolo. Disminuir las presiones restrictivas y el diálogo interno negativo te permitirá practicar la paciencia y la gracia en tu camino a una mejor salud.

Experimentos

  1. Presta atención a tu diálogo interno. Pregúntate: «¿Me estoy juzgando o estoy teniendo pensamientos degradantes?». Fíjate si notas cualquier patrón.
  2. Revierte los pensamientos negativos adoptando una disposición mental positiva. En lugar de pensar: «¿Por qué no puedo ceñirme a una alimentación saludable?», prueba con: «Un error no tiene importancia. Volveré a la normalidad en la próxima oportunidad».
  3. Sé un poco más flexible. Por ejemplo, si asistes a una reunión social donde las opciones saludables son limitadas, date el gusto sin sentir culpa, y luego vuelve a la normalidad en tu próxima comida.
March 16, 2019 See more In-depth