Debes comprender qué es lo que podría interrumpir el sueño de tu hijo adolescente y qué es lo que puedes hacer para ayudarlo.

Escrito por el personal de Mayo Clinic

Los adolescentes suelen querer permanecer despiertos hasta tarde. Descubre qué hay detrás de este comportamiento y cómo puedes ayudar a tu hijo adolescente a dormir mejor, a partir de esta noche.

Todos tenemos un reloj interno que influye en la temperatura corporal, los ciclos del sueño, el apetito y los cambios hormonales. Los procesos biológicos y psicológicos que siguen el ciclo de este reloj interno de 24 horas se llaman ritmos circadianos. La pubertad cambia el reloj interno de un adolescente, retrasando el tiempo en el que empieza a sentir sueño y en el que se despierta.

La mayoría de los adolescentes necesitan de ocho a 10 horas de sueño por noche de forma regular para mantener una salud óptima y estar alerta durante el día. Pero pocos adolescentes duermen tanto con regularidad, gracias a las clases tempranas, las tareas, las actividades extracurriculares, los trabajos a tiempo parcial, las exigencias sociales y el tiempo frente a la pantalla.

No dormir lo suficiente con regularidad puede tener consecuencias para la salud. Los adolescentes cansados pueden tener dificultades para concentrarse y aprender. Dormir muy poco puede contribuir a problemas de comportamiento, mal humor e irritabilidad. Un déficit de sueño también aumenta el riesgo de accidentes, lesiones, presión arterial alta, obesidad, diabetes y depresión. También está relacionado con un mayor riesgo de autolesiones, pensamientos suicidas e intentos de suicidio.

Si tu hijo adolescente no duerme lo suficiente, hay algunas cosas que puede probar que podrían ayudar. Por ejemplo:

  • Seguir un horario. Anima a tu hijo adolescente a mantener horarios para irse a dormir y despertarse en los días entre semana y los fines de semana que tengan una diferencia de una hora entre sí. Dormir más los fines de semana hace más probable que tu hijo adolescente tenga problemas para conciliar el sueño por la noche.
  • Evitar las siestas largas. Si tu hijo adolescente está somnoliento durante el día, una siesta a media tarde de no más de 30 minutos podría ayudar. Pero si tiene problemas para conciliar el sueño por la noche, la siesta puede empeorar el problema.
  • Mantenerse activo. El ejercicio puede ayudar a que tu hijo adolescente se duerma por la noche y duerma más profundamente.
  • Salir. La exposición regular a la luz solar puede ayudar a mantener el reloj interno de tu hijo en el buen camino.
  • Reducir el consumo de cafeína. Anima a tu hijo adolescente a evitar la cafeína después de las 3:00 p. m. La cafeína puede interferir con una buena noche de sueño.
  • Evitar comer mucho inmediatamente antes de acostarse. Si su hijo tiene hambre, lo mejor es un refrigerio liviano antes de acostarse.
  • Saber cuándo desconectarse. Pídele a tu hijo que guarde todos los dispositivos de pantalla media hora antes de acostarse. El tiempo que pasan los jóvenes frente a la pantalla está relacionado con retrasos en la hora de acostarse y menos tiempo total de sueño. La luz de la pantalla también puede aumentar el estado de alerta de tu hijo adolescente y disminuir la somnolencia antes de acostarse. Para evitar que los dispositivos despierten a tu hijo adolescente en medio de la noche, mantenlos fuera de su habitación.
  • Mantener la calma. Anima a tu hijo adolescente a que se relaje entre 30 minutos y una hora antes de acostarse tomando una ducha tibia, leyendo un libro o escuchando música tranquila.

No permitas que use pastillas para dormir o medicamentos para dormir de venta libre, a menos que lo recomiende un médico. Algunos medicamentos para dormir pueden ser peligrosos, y los problemas para dormir a menudo regresan cuando se interrumpe el uso de medicamentos.

Los niños que tienen determinadas afecciones de salud, como asma, depresión, trastorno por déficit de atención/hiperactividad y trastornos de ansiedad, son más vulnerables a los problemas del sueño. Los problemas para dormir también pueden ser causados por los siguientes factores:

  • Efectos secundarios de los medicamentos. Muchos medicamentos, como los estimulantes y los sedantes diurnos, pueden causar problemas para dormir. Algunos medicamentos, como los corticosteroides, pueden alterar el sueño.
  • Apnea obstructiva del sueño. Esta afección ocurre cuando los músculos que sostienen los tejidos blandos de la garganta se relajan temporalmente. Esto hace que las vías respiratorias se estrechen o se cierren y corten momentáneamente la respiración. Si tu hijo adolescente tiene apnea obstructiva del sueño, es posible que notes que resopla, se ahoga o jadea durante el sueño.
  • Narcolepsia. El sueño repentino durante el día, por lo general solo por períodos cortos de tiempo, puede ser un signo de narcolepsia. Los episodios narcolépticos pueden ocurrir en cualquier momento, incluso en medio de una conversación. También son posibles los ataques repentinos de debilidad muscular en respuesta a emociones como la risa, la ira o la sorpresa.

Si te preocupa la somnolencia diurna o los hábitos de sueño de tu hijo adolescente, habla con su médico.

July 29, 2021