Depresión en adolescentes: la prevención comienza con el apoyo de los padres

La depresión adolescente puede afectar casi todos los aspectos de la vida de tu hijo. Aprende qué puedes hacer para prevenir la depresión adolescente, por ejemplo, una posible terapia de salud mental.

Escrito por el personal de Mayo Clinic

La depresión en los adolescentes es un problema de salud grave que provoca un sentimiento constante de tristeza y pérdida de interés en las actividades. Si bien no existe un modo seguro de prevenir la depresión en los adolescentes, las siguientes estrategias pueden ser útiles.

Ofrece apoyo incondicional

Una relación sólida entre un padre y un hijo puede ayudar a prevenir la depresión. Para construir, o mantener, una relación positiva con tu hijo, haz lo siguiente:

  • Reserva un tiempo todos los días para hablar
  • Alienta a tu hijo a que exprese sus sentimientos
  • Elogia sus fortalezas, ya sean académicas, musicales, deportivas, sociales o de otro tipo
  • Bríndale comentarios positivos cuando notes un comportamiento positivo
  • Reacciona ante la ira de tu hijo con tranquilidad y calma, y no con agresividad

Si tu hijo se niega a hablar, pasen tiempo en la misma habitación. Incluso si no hablan, tener una actitud afectuosa puede decir mucho.

Fomenta la amistad y el apoyo social

Las experiencias positivas con pares y las amistades sólidas pueden ayudar a prevenir la depresión. Anima a tu hijo a pasar tiempo con amigos que le brinden apoyo. Practicar deportes en equipo o formar parte de otras actividades organizadas puede ayudar a aumentar la autoestima de tu hijo y expandir su red de apoyo social.

A su vez, mantente alerta a los posibles problemas relacionados con tener citas a temprana edad. Incluso las experiencias típicamente románticas, como coquetear y tener citas, pueden ser problemáticas para los adolescentes y pueden incidir en los síntomas de la depresión.

Alienta la actividad física

La actividad física regular, independientemente del nivel de intensidad, podría desempeñar una función en la disminución de la depresión y la ansiedad de la adolescencia.

El Departamento de Salud y Servicios Humanos recomienda una hora o más de actividad física diaria para los adolescentes. Esto comprende actividades aeróbicas, como correr, nadar, caminar y saltar la cuerda, además de actividades de fortalecimiento muscular, como escalar una pared de piedra o levantar pesas.

Promueve un buen sueño

Dormir bien durante la noche puede ayudar a que tu hijo se sienta de la mejor manera, tanto física como emocionalmente. En un estudio reciente, los adolescentes cuyos padres los hacían ir a dormir a las 10 de la noche o más temprano tenían muchas menos probabilidades de deprimirse que los adolescentes que se iban a dormir a la medianoche o más tarde. También considera otros principios para un buen sueño, como seguir una rutina constante para ir a dormir y limitar el tiempo frente a las pantallas justo antes de ir a la cama.

Ten en cuenta que la relación entre el sueño y la depresión es bidireccional. Es posible que la falta de sueño aumente el riesgo de depresión, y la depresión en sí misma puede dificultar el sueño.

Controla el tiempo frente a las pantallas

Algunos estudios sugieren una conexión entre el tiempo frente a las pantallas y la depresión. Es posible que el tiempo frente a las pantallas tenga un efecto negativo al interferir en el sueño o al ocupar el tiempo que tu hijo adolescente podría estar dedicando a compartir con amigos y a estar activo.

Sin embargo, el contenido también podría influir. El uso de Internet y de los sitios de redes sociales podría exponer a tu hijo adolescente al ciberacoso. Las películas y los programas de televisión que presentan personajes y situaciones idealizadas pueden hacer que el adolescente comience a compararse con un ideal imposible. La exposición reiterada a contenido negativo o violento podría agravar los sentimientos de depresión, promoviendo quizás una imagen negativa o temible del mundo.

Por otra parte, algunas investigaciones sugieren que la lectura durante la adolescencia podría tener el efecto opuesto, actuando tal vez como una barrera protectora contra la depresión.

Busca tratamiento pronto

Busca ayuda ante el primer signo de un problema para impedir que la depresión empeore. Sigue con el tratamiento en curso, si se recomienda, incluso después de que los síntomas desaparezcan, o asiste a sesiones de terapia regulares para evitar una recaída.

Los programas familiares de prevención de la depresión, que, a menudo, emplean un tipo de psicoterapia llamado «terapia cognitivo-conductual», pueden ayudar, en especial, cuando existen antecedentes familiares de depresión. Durante la terapia, un proveedor de atención de la salud mental puede ayudarlos a ti y a tu hijo a lo siguiente:

  • Aprender sobre la depresión
  • Desarrollar habilidades para controlar el estrés de manera positiva
  • Comunicarse entre ustedes de una manera más eficaz
  • Comprender el efecto que pueden tener el estrés y la depresión en la vida de una persona

Pregúntale a un proveedor de atención de la salud mental cuáles son las opciones y cuál podría ser más adecuada para tu hijo.

June 13, 2018 See more In-depth