Habilidades de crianza: Consejos para criar adolescentes

Ayudar a un adolescente a convertirse en un adulto cuidadoso, independiente y responsable no es una tarea fácil. Comprende lo que necesitas como madre o padre para ayudar a guiar a tu hijo adolescente.

Escrito por el personal de Mayo Clinic

La adolescencia puede ser un período confuso de cambio, tanto para los adolescentes como para los padres. Si bien estos años pueden ser difíciles, hay muchas cosas que puedes hacer para educar a tu hijo adolescente y fomentar una conducta responsable. Utiliza estas habilidades parentales para enfrentar los desafíos de criar a un hijo adolescente.

Muestra tu amor

La atención positiva es imprescindible para los adolescentes. Pasa tiempo con tu hijo adolescente para demostrarle que es importante para ti. Escúchalo cuando habla y respeta sus sentimientos. No des por sentado que tu hijo adolescente sabe cuánto lo amas.

Si no parece interesado en establecer vínculos afectivos, sigue intentándolo. Comer juntos con regularidad podría ser una buena manera de conectarse. Mejor aún, invítalo a preparar la comida contigo. En los días en que tengas problemas para hablar con tu hijo adolescente, prueba que cada uno haga lo suyo en el mismo espacio. Estar cerca el uno del otro podría dar lugar a una conversación.

Recuerda que el amor incondicional no significa aprobación incondicional. Puedes disciplinarlo y, al mismo tiempo, mostrarle que no lo querrás menos por su comportamiento. Si estás señalando algo que tu hijo adolescente podría hacer mejor, limita las críticas específicas al comportamiento en lugar de hacer declaraciones personales acerca de tu hijo.

Establece expectativas razonables

Los adolescentes suelen cumplir con las expectativas de los padres o hacer menos de lo que se espera de ellos, por eso, fija expectativas altas. Pero en lugar de enfocarte en los logros, como obtener siempre la calificación máxima, espera que tu hijo sea amable, considerado, respetuoso, sincero y generoso.

Respecto de los logros diarios, recuerda que los adolescentes adquieren confianza mediante el éxito, lo cual puede prepararlos para el próximo desafío. A medida que tu hijo adolescente se enfrente con tares más difíciles, en lugar de ser tú quien fije las metas, apóyalo en la decisión de lo que puede o no puede manejar. Si tu hijo adolescente no alcanza el objetivo, reacciona brindándole apoyo y anímalo a recuperarse y a volver a intentarlo. Es más importante elogiar el esfuerzo de tu hijo que elogiar el resultado final.

Establece reglas y consecuencias

La disciplina se trata de enseñar, no de castigar ni controlar al adolescente. Para alentar al adolescente a que se comporte bien, habla sobre qué comportamiento es aceptable e inaceptable en casa, en la escuela y en otros lugares. Establece consecuencias justas y adecuadas para el comportamiento del adolescente. Al establecer consecuencias:

  • Evita los ultimátums. El adolescente podría interpretar un ultimátum como un desafío.
  • Sé claro y breve. En lugar de decirle al adolescente que no se quede fuera hasta tarde, establece un toque de queda específico. Mantén las reglas breves y al grano. Haz que las consecuencias sean inmediatas y estén vinculadas con las decisiones o acciones del adolescente.
  • Explica tus decisiones. Es más probable que tu hijo adolescente cumpla con una regla si comprende el por qué. Es posible que haya menos motivos por los cuales rebelarse cuando el adolescente sabe que se está imponiendo un límite por su seguridad.
  • Sé razonable. Evita establecer reglas que sean imposibles de seguir para tu hijo adolescente. Un adolescente crónicamente desordenado podría tener problemas para mantener una habitación impecable al instante.
  • Sé flexible. A medida que tu hijo adolescente demuestre más responsabilidad, dale más libertad. Si muestra poco juicio, impón más restricciones.

Cuando apliques las consecuencias, reprende el comportamiento del adolescente, no al adolescente. Evita sermonear a tu hijo adolescente sobre sus defectos y las consecuencias abstractas y lejanas, lo que pueden motivarlo a demostrarte que tú estás equivocado. No uses un tono sarcástico, degradante o irrespetuoso. Avergonzar a tu hijo adolescente puede infundirle un sentido de vergüenza, ponerlo en una posición defensiva y distraerlo de reflexionar sobre lo que ha hecho mal. Antes de hablar, considera preguntarte si lo que estás a punto de decir es cierto, necesario y libre de prejuicios.

Prioriza las reglas

Si bien es importante reforzar las reglas de manera continua, ocasionalmente puedes hacer excepciones en relación con las tareas domésticas y la hora de ir a dormir. Al priorizar las reglas, tú y tu hijo adolescente tendrán la oportunidad de negociar y comprometerse.

Sin embargo, piensa con anticipación hasta qué punto estás dispuesto a ceder. Las restricciones relacionadas con la seguridad de tu hijo adolescente —como el abuso de sustancias, la actividad sexual o conducir vehículos de manera imprudente— no son negociables. Asegúrate de que tu hijo adolescente sepa que no tolerarás el consumo de tabaco, de alcohol ni de otras sustancias.

Da un ejemplo positivo

Los adolescentes aprenden a actuar de acuerdo con las acciones de sus padres. En general, las acciones tienen más repercusión que las palabras. Muéstrale a tu hijo adolescente cómo afrontar el estrés de manera positiva y cómo ser resiliente. Sé un buen modelo y lo más probable es que tu hijo siga tus pasos.

Sept. 04, 2019 See more In-depth