Una imagen corporal saludable es una parte importante de la autoestima de un adolescente en crecimiento. Debes comprender qué puedes hacer para ayudar a tu hijo o hija adolescente a sentirse cómodo o cómoda con su cuerpo.

Escrito por el personal de Mayo Clinic

A menudo, los adolescentes enfrentan una presión significativa para alcanzar ideales estrictos, irreales y dañinos relacionados con la belleza y la constitución corporal, el peso y la forma. La obsesión por la imagen o el cuerpo "perfectos" puede ser muy peligrosa en la confianza y en la salud física y mental de un adolescente. Averigua qué puedes hacer para ayudar a tu hijo a desarrollar y a mantener una imagen corporal y autoestima saludables.

La imagen corporal es lo piensas o sientes sobre tu apariencia, tu cuerpo y cómo te sientes en tu piel. Puede ser difícil mantener una imagen corporal sana y normal durante la adolescencia, un período en el que ocurren cambios físicos y emocionales importantes. Los factores que pueden afectar la imagen corporal de un o una adolescente pueden ser los siguientes:

  • Aumento de peso natural o esperado y otros cambios que ocurren durante la pubertad
  • Presión de amigos o compañeros para lucir de cierta manera
  • Las imágenes de las redes sociales y otros medios que promueven que el cuerpo ideal es el que está en forma, es delgado o con músculos y que alientan a los usuarios a aspirar a tener ideales de cuerpo irrealistas o inalcanzables
  • Preocupación exagerada del padre o la madre con respecto a su propio peso o al peso o aspecto de su hijo o hija
  • La exposición a contenidos en que se toma al adolescente como un instrumento para satisfacción sexual de otros en vez de ser una persona independiente y pensante (objeto sexual)

Los adolescentes que tengan pensamientos negativos sobre sus cuerpos tienen mayor riesgo de:

  • Baja autoestima
  • Depresión
  • Problemas relacionados con la nutrición y el crecimiento
  • Trastornos de la alimentación
  • Tener un índice de masa corporal de 30 o más (obesidad)

Además, es posible que algunos adolescentes intenten controlar su peso al fumar, tomar suplementos nutricionales para "ganar masa" o cambiar su apariencia al comprar productos de belleza o someterse a cirugías estéticas.

Al pasar tiempo preocupándose por su cuerpo y por cómo estar a la altura de las circunstancias, los adolescentes pueden perder su capacidad para concentrarse en otras actividades.

Al hablar sobre la imagen corporal con tus hijos, puedes ayudarlos a sentirse a cómodos con sus propios cuerpos. Cuando hables sobre este tema, puedes hacer lo siguiente:

  • Dar un buen ejemplo. Aceptar su cuerpo y hablar sobre los cuerpos de los demás puede tener una gran repercusión en la vida de tu hijo o hija adolescente. Recuérdale a tu hijo o hija que haces ejercicio y que tienes una alimentación equilibrada por tu salud y no solamente para lucir de una manera determinada. Además, piensa en lo que lees y miras, así como los productos que compras y el mensaje que dan tus elecciones.
  • Usar lenguaje positivo. En lugar de pensar sobre los atributos físicos de tu hijo o hija o de los demás, destaca sus características personales como fortaleza, persistencia y amabilidad. Evita resaltar los atributos físicos negativos en los demás o en ti mismo. No inventes o permitas los sobrenombres hirientes, los comentarios o las bromas basadas en las características físicas de las personas, el peso o la forma del cuerpo.
  • Explica los efectos de la pubertad. Asegúrate de que tu hijo o hija comprenda que el aumento de peso es una parte saludable y normal de su desarrollo, en especial durante la etapa de la pubertad.
  • Habla sobre los mensajes de los medios de comunicación. Es posible que las redes sociales, las películas, los programas de televisión y las revistas envíen el mensaje de que solo son aceptables determinados tipos de cuerpo o color de piel, y que el objetivo más importante es mantener un aspecto atractivo. Incluso los medios que alientan a estar sanos, en buen estado físico o en forma podrían mostrar un ideal de cuerpo estrecho, que esté tonificado y delgado. Las imágenes en las redes sociales y las revistas también son modificadas con frecuencia. Como resultado, los adolescentes podrían intentar alcanzar ideales que no existen en el mundo real.

    Revisa el contenido que lee o mira tu hijo o hija en las redes y conversen sobre esos temas. Alienta a tu hijo o hija a cuestionar lo que ve y lo que oye.

  • Controla el uso de las redes sociales. Los adolescentes usan las redes sociales para compartir imágenes y recibir comentarios. Al conocer las opiniones de otras personas, es posible que los adolescentes se sientan avergonzados de su apariencia. Las investigaciones también sugieren que el uso frecuente de las redes sociales por parte de los adolescentes podría estar conectado con una mala salud mental y bienestar deficiente. Establece reglas para el uso de las redes sociales de tus hijos adolescentes y conversa sobre el contenido que publican y ven.

Además de hablar con tu hijo o hija adolescente acerca de una imagen corporal saludable, puedes hacer lo siguiente:

  • Trabajar en conjunto con su médico. Su médico puede ayudar a tu hijo o hija a establecer metas realistas para su índice de masa corporal (IMC) y peso de acuerdo con sus antecedentes personales en cuanto al peso y su salud general.
  • Establecer hábitos alimentarios saludables. Enseñarle a tu hijo o hija a llevar una alimentación saludable y equilibrada. Ofrece una amplia variedad de alimentos. Háblale sobre lo dañino de las dietas relámpago y evita etiquetar a las comidas como "buenas" o "malas".
  • Contrarrestar los mensajes negativos de los medios de comunicación. Expón a tus hijos a personas que sean famosas por sus logros y no su aspecto físico. Por ejemplo, lean libros o miren películas acerca de personas inspiradoras y su perseverancia para superar desafíos.
  • Elogiar los logros. Ayuda a tu hijo o hija a valorar lo que hace en lugar del aspecto que tiene. Busca oportunidades de elogiar sus esfuerzos, habilidades y logros.
  • Fomenta la actividad física. Participar en deportes y otras actividades físicas, particularmente las que no hacen hincapié en un peso o una forma del cuerpo en particular, puede ayudar a fomentar una buena autoestima y una imagen corporal positiva.
  • Motiva las amistades positivas. Los amigos que acepten y apoyen a tu hijo o hija pueden ser una influencia saludable. En especial, los amigos que tienen relaciones saludables con sus propios cuerpos pueden ser una influencia positiva.

Si tu hijo está luchando con una imagen corporal negativa, analiza la opción de hablar con el médico de tu hijo o un profesional de salud mental. El apoyo adicional puede darle a tu hijo o hija las herramientas que necesita para superar la presión social y sentirse cómodo con su cuerpo.

April 23, 2022