Imagen corporal saludable: Consejos para orientar a las niñas

Tener una imagen corporal saludable es una parte importante de la autoestima de una niña en crecimiento. Aprende qué puedes hacer para ayudar a que tu hija se sienta cómoda con su cuerpo.

Escrito por el personal de Mayo Clinic

En general, las niñas enfrentan una presión significativa de lucir atractivas. Sin embargo, la búsqueda de un cuerpo o un aspecto perfecto puede significar una enorme carga. Averigua qué puedes hacer para ayudar a tu hija a lograr y mantener una imagen corporal y una autoestima saludables.

Causas de una imagen corporal negativa

Mantener una imagen corporal saludable durante la adolescencia, un período de cambios físicos y emocionales importantes, puede ser difícil. Estos son algunos factores que podrían dañar la imagen corporal de una niña:

  • El aumento de peso natural y otros cambios causados por la pubertad
  • La presión de grupo por lucir de cierta forma
  • Las imágenes de los medios que promueven el cuerpo femenino ideal como un cuerpo delgado
  • Una madre que se preocupa demasiado por su peso o por el peso o la apariencia de su hija

La investigación sugiere que la exposición a materiales que objetivizan sexualmente a las niñas, donde una niña es considerada un objeto para el uso sexual de otros en lugar de ser una persona pensante e independiente, también puede tener un efecto perjudicial.

Consecuencias de tener una imagen corporal negativa

La imagen corporal puede afectar la manera en la que una niña se siente consigo misma. Si tu hija no está a la altura de su imagen corporal ideal, podría comenzar a sentirse inferior y estar avergonzada de su cuerpo. Esto puede aumentar el riesgo de tener baja autoestima, depresión y trastornos de la alimentación.

Una imagen corporal negativa puede afectar la nutrición de una niña de manera negativa, haciendo que se saltee comidas o tome píldoras para bajar de peso. Algunas niñas podrían tratar de controlar su peso con cigarrillos o cambiar su aspecto con productos de belleza o cirugías estéticas. Tener una imagen corporal negativa podría hacer que una niña no se sienta cómoda con su sexualidad o las funciones corporales reproductivas, como la menstruación o la lactancia, a medida que crece.

Pasar tiempo preocupándose por el cuerpo y cómo mejorarlo también puede privar a las niñas de su capacidad para enfocarse en otros objetivos.

Hablar acerca de la imagen corporal

Hablar con tu hija sobre la imagen corporal puede ayudarla a que se sienta cómoda consigo misma. Cuando hables sobre la imagen corporal, puedes hacer lo siguiente:

  • Explicar los efectos de la pubertad. Asegúrate de que tu hija comprenda que el aumento de peso es un aspecto normal de su desarrollo, en especial durante la pubertad.
  • Hablar sobre los mensajes de los medios de comunicación. Los programas de televisión, las películas, los videos musicales, los sitios web e incluso algunos juguetes pueden transmitir el mensaje de que existe un solo tipo de cuerpo aceptable y de que mantener una apariencia atractiva es el objetivo más importante. Controla qué lee o mira tu hija y analízalo con ella. Aliéntala a cuestionar lo que ve y escucha.
  • Controlar el uso de Internet. Los adolescentes usan los servicios y los sitios de redes sociales para compartir fotografías y recibir comentarios. El conocimiento del juicio de los demás puede hacer que las adolescentes se sientan cohibidas por su aspecto. Establece reglas para el uso de Internet de tu hija adolescente y habla con ella sobre lo que publica y ve.
  • Analizar la autoestima. Tranquilízala con la idea de que las formas corporales saludables varían. Pregúntale qué le gusta de ella misma y explícale también qué te gusta a ti. Tu aceptación y respeto pueden ayudarla a generar autoestima y resiliencia.
  • Usar lenguaje positivo. En lugar de hablar sobre «gordos» y «delgados», alienta a tu hija a centrarse en consumir una dieta saludable y mantenerse físicamente activa. Alienta a familiares y amigos a que no usen sobrenombres hirientes ni hagan bromas sobre personas con obesidad.

Otras estrategias para promover una imagen corporal saludable

Además de hablar con tu hija acerca de una imagen corporal saludable, podrías hacer lo siguiente:

  • Trabajar en conjunto con el médico de familia. Tu médico de familia puede ayudar a tu hija a establecer objetivos realistas para el índice de masa corporal y el peso en función de sus antecedentes personales de peso, su estatura y su salud general.
  • Ayudar a establecer hábitos alimentarios saludables. Ofrece comidas y tentempiés saludables.
  • Contrarrestar los mensajes negativos de los medios. Haz que tu hija conozca a mujeres que sean famosas por sus logros, no por su aspecto físico. Por ejemplo, pueden leer libros o mirar películas sobre mujeres inspiradoras.
  • Elogiar los logros. Ayuda a tu hija a valorar lo que hace en lugar de su imagen. Busca oportunidades para elogiar sus esfuerzos, sus habilidades y sus logros.
  • Promover la actividad física. Participar en deportes y otras actividades físicas —especialmente, las que no hacen hincapié en un peso o una figura corporal en particular— puede ayudar a fomentar una buena autoestima y una imagen corporal positiva.
  • Alentar las amistades positivas. Los amigos que aceptan y apoyan a tu hija pueden ser una influencia saludable.
  • Dar un buen ejemplo. Recuérdale a tu hija que haces ejercicio y llevas una alimentación saludable por tu salud, no solamente para lucir de cierta forma. Además, piensa en lo que lees y miras, así como los productos que compras y los mensajes que transmiten tus elecciones.

Cuándo consultar al médico

Si tu hija tiene problemas con una imagen corporal negativa, piensa en buscar asesoramiento profesional. El apoyo adicional le puede dar a tu hija las herramientas que necesita para enfrentar la presión social y para sentirse bien con su cuerpo.

June 13, 2018 See more In-depth