Cuándo decir que no

Algunas veces es difícil determinar qué actividades merecen tu tiempo y atención. Utiliza estas estrategias para evaluar las obligaciones — y oportunidades — que se presenten en tu camino.

  • Enfócate en lo que más importa. Analiza tus obligaciones y prioridades antes de hacer cualquier nuevo compromiso. Pregúntate si el nuevo compromiso es importante para ti. Si es algo por lo que sientes un gran interés, por todos los medios hazlo. Si no, recházalo.
  • Considera la relación entre el estrés y decir que sí. ¿La nueva actividad que estás considerando es un compromiso de corto o de largo plazo? Por ejemplo, hacer galletas para la venta escolar tomará mucho menos tiempo que encabezar el comité de recaudación de fondos de la escuela. No digas que sí si esto significarán meses de estrés adicional. En cambio, busca otras formas de contribuir.
  • Elimina la culpa de la ecuación. No aceptes una solicitud que preferirías rechazar por culpa u obligación. Hacerlo probablemente conlleve estrés adicional y resentimiento.
  • Consúltalo con la almohada. ¿Estás tentado por la invitación de unos amigos para ofrecerte como voluntario en tu antigua alma mater o para participar en la liga de golf semanal? Antes de responder, tómate un día para pensar sobre la solicitud y cómo puede acomodarse con tus compromisos actuales. Si no puedes darte un tiempo para considerarlo, al menos tómate el tiempo para pensar en la solicitud antes de contestar.

Cómo decir que no

No. ¿Ves qué tan simple es decir una pequeña palabra, permitiéndote rechazar las tareas que no aceptaste? Por supuesto, habrá ocasiones en las que no sea tan fácil. Considera lo siguiente cuando necesites decir que no:

  • Di no. La palabra "no" tiene poder. No tengas miedo de utilizarla. Ten cuidado con el uso de las frases tímidas sustitutas como: "No estoy seguro" o "No creo que pueda". Éstas pueden interpretarse como que es probable que después digas que sí.
  • Sé breve. Indica tu razón para rechazar la solicitud, pero no continúes hablando al respecto. Evita elaborar justificaciones o explicaciones.
  • Sé honesto. No fabriques razones para deshacerte de una obligación. La verdad siempre es la mejor forma de rechazar a un amigo, familiar o compañero de trabajo.
  • Sé respetuoso. Muchas buenas causas pueden tocar a tu puerta y puede ser difícil rechazarlas. Felicitar el esfuerzo del grupo mientras dices que no puedes comprometerte muestra que respetas lo que tratan de conseguir.
  • Prepárate para repetir. Quizá necesites rechazar una solicitud varias veces antes de que la otra persona acepte tu respuesta. Cuando eso suceda, sólo pulsa el botón de repetición. Tranquilamente repite tu no, con o sin tu justificación original, según sea necesario.

Decir que no no será fácil si estás acostumbrado a decir que sí todo el tiempo. Pero aprender a decir que no es una parte importante de simplificar tu vida y controlar el estrés. Y con la práctica, es probable que encuentres que decir no se vuelve fácil.

April 23, 2016 See more In-depth