Durante las fiestas, las tensiones familiares suelen estar a flor de piel. Piensa que se trata de un momento para dejar de lado las diferencias. Intenta aceptar a tus seres queridos como son, aunque no cumplan todas tus expectativas. Sé comprensivo si los demás se enojan o sufren cuando las cosas salen mal. Probablemente, también estén sintiendo los efectos del estrés de las fiestas.

Sept. 22, 2015