Adaptarte, o cambiar tus estándares o expectativas, es una de las mejores maneras de lidiar con el estrés. Para trabajar en la adaptación, ajusta tus expectativas. Por ejemplo, en lugar de sentirte frustrado por estar en casa con un niño enfermo, míralo como una oportunidad para relajarte y crear lazos afectivos. Crea un dicho como "puedo manejar esto" y repítelo mentalmente en días difíciles. Y no olvides el panorama general. Pregúntate si esto importará dentro de un año o dentro de cinco años.

March 28, 2019