Adaptar o cambiar tus estándares y expectativas es una de las mejores maneras para lidiar con el estrés. Para trabajar en la adaptación, ajusta tus expectativas. Por ejemplo, en vez de sentirte frustrado porque estás en tu casa con tu hijo enfermo, trata de verlo como una oportunidad para relajarte y crear lazos. Crea una frase, como "Puedo con esto", y repítela mentalmente en días difíciles. Además, ten en mente todo el panorama. Pregúntate si esto tendrá importancia en uno o cinco años.

April 28, 2016