Estrés de las personas encargadas del cuidado: no te olvides del cuidado personal

Los familiares encargados del cuidado suelen intentar hacer todo ellos mismos. Pero para ser un buen cuidador, primero debes cuidarte bien a ti mismo.

By Jamie L. Friend

Tal vez cuidas de tu cónyuge, que transita las primeras etapas de la enfermedad de Alzheimer. O has estado atendiendo las necesidades de tu madre desde que le diagnosticaron cáncer. Tal vez tu hijo nació con una afección que requiere atención especializada de por vida.

Independientemente de las circunstancias, los familiares encargados del cuidado suelen tener al menos una cosa en común: se olvidan de cuidarse a ellos mismos.

Si bien cuidar a las personas que amas es importante y puede ser significativo, es un trabajo estresante. Puede ser agotador, tanto física como emocionalmente. Si no cuidas bien de ti mismo, no tendrás la energía necesaria para cuidar a los demás.

Agotamiento del cuidador

Brindarle cuidado y apoyo a un ser querido por largos períodos puede afectarte de muchas maneras, tales como:

  • Insomnio. El estrés, la ansiedad o las necesidades médicas de tu ser querido a mitad de la noche pueden hacer que descansar bien se vuelva una tarea difícil para ti.
  • Menor capacidad para concentrarse. Con tantas tareas y responsabilidades a tu cargo, es posible que te cueste concentrarte. La confusión mental hace que cualquier tarea sea más difícil.
  • Cambios de humor. Es posible que experimentes leves cambios en el estado de ánimo. Primero te sientes enojado, de repente te sientes triste y, momentos después, desesperado. La irritabilidad también es frecuente.
  • Depresión. Muchas personas encargadas del cuidado se sienten solas, aisladas y sobrepasadas.
  • Sistema inmunitario debilitado. Los cuidadores, al estar estresados, tienen más probabilidades de resfriarse o de contraer cualquier virus de la influenza que ande dando vueltas.

Haz una lista con otros ayudantes

¿No sabes cómo aligerar tu carga? Cuando las personas pregunten qué pueden hacer para ayudarte, ten una lista preparada. Si bien muchas actividades relacionadas con el cuidado pueden ser cosas que quisieras hacer tú mismo, existen muchas otras actividades de las que podrían encargarse otras personas, como por ejemplo:

  • Ir de compras
  • Trabajar en el jardín
  • Cocinar
  • Limpiar
  • Llevar a la persona a su próxima cita médica

En ocasiones, puede ser difícil aceptar ayuda. Trata de recordar que ayudar a otros hace que las personas se sientan bien. Cuando aceptas ayuda de un familiar o de un amigo, en realidad, estás brindándoles la oportunidad de sentirse mejor con ellos mismos.

Incluso el solo hecho de que alguien se siente con tu familiar mientras tú descansas te da un tiempo para recargar energías. Muchas comunidades ofrecen servicios de cuidados de ancianos o de relevo, lo que puede permitirte tener un tiempo para descansar.

Muchas personas encargadas del cuidado trabajan las 24 horas, los 7 días de la semana. Tener un respiro e ir a una clase de yoga tres veces a la semana puede tener un impacto positivo en tu salud y en tu bienestar.

Consejos de cuidado personal

Sigue estos consejos para una buena salud física:

  • Come alimentos saludables.
  • Duerme lo suficiente.
  • Sal a caminar a diario.
  • Toma los medicamentos según las indicaciones.
  • Cumple con las citas médicas preventivas.
  • Visita a tu médico cuando estés enfermo.

En lo que respecta a tu salud emocional, haz una lista de las cosas pequeñas y simples que te alegran y te dan energía. Luego, intenta hacer al menos una de ellas cada día. Si bien la lista de cada persona será diferente, a continuación, te damos algunas ideas para que comiences:

  • Conéctate con tus amigos.
  • Escucha música relajante y energizante.
  • Juega con niños o con mascotas.
  • Cuida de un jardín.
  • Dedícale tiempo a un hobby.
  • Relájate con meditación.

Si crees que tienes depresión, habla con tu médico. Hay ayuda disponible.

Busca un grupo de apoyo

Los grupos de apoyo, en especial, aquellos dirigidos por profesionales médicos, pueden ayudarte a sentirte menos solo, a la vez que tú trabajas para administrar tu tiempo, energía y paciencia. Las otras personas que participan en el grupo de apoyo saben exactamente por lo que estás pasando, por lo que puedes aprender nuevas estrategias que te ayuden con las responsabilidades de cuidador.

Nadie puede hacer todo por sí solo. Busca apoyo en los demás y permíteles que te ayuden para que puedas convertirte en una persona encargada del cuidado aún mejor para tu ser querido.

June 13, 2018 See more In-depth