Estar preparado puede ayudarte a dejar de fumar o a dejar cualquier otro uso del tabaco. Usa estas estrategias ya probadas para ayudarte a acabar con tu dependencia al tabaco.

Escrito por personal de Mayo Clinic

Sabes que dejar de fumar es una de las mejores cosas que puedes hacer por tu salud. Así que quieres tomar las cosas en serio y dejarlo. Pero también sabes que puede ser difícil, y que, para muchos fumadores, requiere de varios intentos antes de hacerlo con éxito.

Por tanto, ¿cómo dejar de fumar para siempre? Estas estrategias ya probadas pueden ayudarte a conseguir tu objetivo de dejar de fumar. Prueba con una o dos, o pruébalas todas hasta que encuentres la que funcione mejor para ti.

Considera lo que no te gusta sobre fumar y por qué quieres dejarlo. ¿Te preocupan las consecuencias para la salud, como el cáncer de pulmón y las cardiopatías? ¿Quieres sentirte mejor? ¿Quieres ser un buen ejemplo para tus hijos? ¿Quieres deshacerte de ese prolongado olor a tabaco en tu cabello, piel y ropa? Escríbelo todo y lleva contigo la lista. Cada vez que agarres un cigarrillo o tengas la tentación de hacerlo, lee tu lista y recuérdate por qué quieres dejar de fumar.

Get others on your side. Tell your family, friends and co-workers tPon a la gente de tu parte. Dile a tu familia, a tus amigos y a tus compañeros de trabajo que quieres dejar de fumar. Incluso podrías pedirles que te recuerden por qué es importante dejarlo si te ven agarrando un cigarrillo. También puedes pedir a tus amigos o a cualquier miembro de tu familia que fume que lo deje. Y considera la opción de unirte a un grupo de apoyo — ya sea en persona o en línea — para gente que ya dejó de fumar o que quiera hacerlo.

Contacta con un especialista en tratamiento del tabaco mediante tu doctor, un programa local o uno telefónico. Las líneas gratuitas están disponibles en todos los estados de Estados Unidos y muchos países alrededor del mundo. Un gran beneficio de estas líneas telefónicas es que puedes participar desde casa — así que no necesitas desplazarte. Mientras mayor consejo recibas cuando quieras dejar de fumar, mayor probabilidad tendrás de mantenerte alejado del tabaco. Pide información a tu doctor u hospital o mira el listín telefónico local.

La gente que mayor éxito tiene al dejar de fumar es aquella que establece una fecha para hacerlo y ese día lo hace de manera abrupta. Si intentaste este método otras veces y no te funcionó, podrías empezar el proceso de manera gradual, reduciendo el número de cigarrillos. Entre las formas de reducirlos gradualmente se encuentran la de retrasar el primer cigarrillo del día, fumar sólo la mitad del cigarro, comprar sólo un paquete por vez y cambiar un día de fumar por uno que incluya actividad física. Agrega a cada logro hasta que dejes de fumar por completo.

Reconoce lugares y situaciones que te hacen querer fumar y evítalos. En lugar de ello, visita lugares donde no se permita fumar, como un museo o un cine. Sal con gente que no fume o que también quiera dejarlo. En el trabajo, usa la puerta principal en lugar de la entrada para fumadores.

Mantente especialmente ocupado durante las veces en que el aburrimiento te incite a fumar. Haz que no sea posible fumar dejando en el carro cigarrillos y encendedores cuando estés en casa o en el trabajo. También puedes reemplazar comportamientos viejos con rutinas que no estén asociadas con el tabaco. Mastica goma de mascar cuando manejes, o toma una ruta nueva para ir a trabajar para mantener tu interés en el entorno en lugar de en el tabaco. Párate de la mesa inmediatamente después de comer. Bebe agua o té en lugar de café o alcohol. Practica decir “no, gracias, no fumo”.

No uses los síntomas que provoca dejar de fumar o las tentaciones como excusa para no dejarlo. Existen muchas medicaciones disponibles para dejar de fumar aprobadas por la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos que te ayudarán a manejarlo. Algunos tipos de terapia de reemplazo de la nicotina —que incluye parches, gomas de mascar y tabletas— están disponibles sin receta. El espray nasal de nicotina y el inhalador de nicotina están disponibles con prescripción. Otros medicamentos con receta también pueden ser opciones: el bupropión puede ayudarte a controlar las tentaciones de nicotina, la vareniclina puede reducir los efectos placenteros del tabaco y reducir los síntomas que provoca la reducción de nicotina en el cuerpo.

Puedes usar una combinación de medicaciones al mismo tiempo. Usar las medicaciones para dejar de fumar junto con terapia para conseguir cambios en tu comportamiento y creencias es la forma más efectiva de conseguirlo. Habla con un profesional de la salud sobre qué medicamentos pueden ser los mejores para ti.

El estrés y la ansiedad pueden aumentar tus ganas de fumar y arruinar tus esfuerzos por dejarlo. Para tener bajo control el estrés y la ansiedad, prioriza tus tareas. Ten en cuenta qué tareas puedes eliminar o delegar a otra persona. Haz una pausa cuando la necesites. Practica ejercicios de relajación, como actividad física, respiración profunda o meditación. Escucha tu música favorita.

No te preocupes por la próxima semana o mes. Céntrate en lo que puedes hacer hoy para dejar de fumar. Cada hora que pases sin tabaco puede llevarte a estar un paso más cerca de dejarlo para siempre, y más cerca de la libertad de un hábito nada saludable y muy caro.

¿Conseguiste pasar un día sin un cigarrillo? Date el lujo de algo especial. ¿Lo conseguiste durante una semana? Cuenta cuánto ahorraste sin comprar tabaco. Usa los ahorros para comprarte un regalo o invierte el dinero para el futuro. Recompénsate por no fumar haciendo algo que disfrutes cada día, como pasar tiempo extra con tus hijos o nietos, ir a un partido, dar un paseo, darte un baño relajante o ver una película. Todos tus pequeños logros pueden ayudarte a alcanzar tu objetivo para dejar de fumar definitivamente.

May 16, 2014