Los cigarrillos electrónicos son alternativas populares a los cigarrillos normales, pero ¿son seguros?

Escrito por el personal de Mayo Clinic

Los cigarrillos electrónicos son dispositivos que funcionan con pilas que calientan un líquido —que, por lo general, pero no siempre, contiene nicotina— y lo convierten en un vapor que se puede inhalar. El uso de cigarrillos electrónicos se conoce como vapeo.

Los cigarrillos electrónicos vienen en una variedad de diseños. Algunos se venden con cartuchos llenos, mientras que otros están diseñados para que los usuarios puedan agregar una solución que se compra por separado. Las soluciones suelen contener glicerina vegetal o propilenglicol como ingredientes principales, cantidades variables de nicotina, saborizantes y otros aditivos.

No hay evidencia científica de que el uso de cigarrillos electrónicos sea seguro.

Debido a que los cigarrillos electrónicos no queman tabaco, la mayoría de los expertos están de acuerdo con que es probable que causen menos efectos nocivos que los cigarrillos tradicionales. La mayoría de los fabricantes de cigarrillos electrónicos afirman que sus productos son una alternativa segura a los cigarrillos convencionales. Sin embargo, la Administración de Medicamentos y Alimentos (FDA) ha cuestionado la seguridad de estos productos.

Los investigadores han encontrado que algunos cigarrillos electrónicos tienen cantidades de nicotina que son muy diferentes de lo que está en la etiqueta. Además, se ha demostrado que algunos agentes saborizantes y otros aditivos son tóxicos.

Se desconocen los efectos a largo plazo sobre la salud de la inhalación de glicerina vegetal, propilenglicol y otros aditivos. La FDA y muchas organizaciones de atención médica, incluyendo la American Heart Association (Asociación Estadounidense del Corazón), han emitido advertencias sobre los riesgos para la salud de los cigarrillos electrónicos.

Los estudios realizados para demostrar si los cigarrillos electrónicos pueden ayudar a las personas a dejar de fumar han arrojado resultados incoherentes. En el mejor de los casos, los cigarrillos electrónicos son igual de eficaces que los medicamentos de reemplazo de nicotina para ayudar a las personas a dejar de fumar.

El U.S. Preventive Services Task Force (Grupo de Trabajo sobre Servicios Preventivos de los Estados Unidos) concluyó que la evidencia actual es insuficiente para recomendar sistemas electrónicos de administración de nicotina para el abandono del tabaco en adultos.

Si estás buscando ayuda para dejar de fumar, hay siete medicamentos aprobados por la FDA que han demostrado ser seguros y efectivos a estos fines. Se ha demostrado que una combinación de medicamentos y asesoramiento funciona mejor.

Debido a las cuestiones de seguridad no resueltas y a que las investigaciones sobre los cigarrillos electrónicos como ayuda para dejar de fumar no son concluyentes, Mayo Clinic no recomienda el uso de estos cigarrillos como una forma para dejar de fumar.

Si deseas dejar de fumar, llama al 800-QUIT-NOW (800-784-8669) para conectarte a la línea para dejar de fumar de tu estado o llama al Mayo Clinic Nicotine Dependence Center (Centro de Dependencia de la Nicotina de Mayo Clinic) al 800-344-5984.

June 20, 2019