Embarazo y ejercicio: ¡Bebé, vamos a movernos!

Durante el embarazo, el ejercicio puede ayudarte a mantenerte en forma y a estar preparada para el trabajo de parto y el parto. Estos son los datos de interés sobre el embarazo y el ejercicio, desde cómo empezar hasta cómo mantenerte motivada.

Escrito por personal de Mayo Clinic

El embarazo podría parecer el momento perfecto para sentarte y relajarte. Es probable que te sientas más cansada de lo habitual y podría dolerte la espalda por llevar peso de más.

Sin embargo, salvo que tengas complicaciones, sentarte sin hacer nada no te ayudará. De hecho, el embarazo puede ser el momento ideal para hacer actividad física, incluso si no te has ejercitado durante un tiempo.

¿Por qué hacer ejercicios durante el embarazo?

Durante el embarazo, los ejercicios pueden:

  • Reducir los dolores de espalda, el estreñimiento, la hinchazón y la inflamación
  • Mejorar tu estado de ánimo y aumentar tus niveles de energía
  • Ayudarte a dormir mejor
  • Prevenir el aumento de peso excesivo
  • Aumentar el tono muscular, la fuerza y la tolerancia

Hacer ejercicios durante el embarazo también puede reducir el riesgo de padecer diabetes gestacional.

Embarazo y ejercicio: obtener aprobación

Antes de empezar un programa de ejercicio, asegúrate de que lo apruebe tu profesional de salud. Si bien el ejercicio durante el embarazo en general es bueno tanto para la madre como para el bebé, el médico puede recomendarte que no hagas ejercicio si tienes:

  • Algunas formas de enfermedad cardíaca y pulmonar
  • Preeclampsia o presión arterial alta que se manifiesta por primera vez durante el embarazo
  • Problemas del cuello uterino
  • Sangrado vaginal
  • Problemas de la placenta
  • Trabajo de parto prematuro durante el embarazo actual
  • Embarazo múltiple con riesgo de trabajo de parto prematuro
  • Rotura prematura de las membranas
  • Anemia grave

Ejercicios moderados en el embarazo

Para la mayoría de las mujeres embarazadas, se recomienda realizar al menos 30 minutos de ejercicio moderado la mayor parte de los días, o incluso todos los días de la semana.

Caminar es un gran ejercicio para principiantes. Brinda acondicionamiento aeróbico moderado con mínimo esfuerzo en las rodillas. Otras opciones buenas son nadar, hacer ejercicios aeróbicos de bajo impacto y bicicleta fija. El entrenamiento de fuerza es adecuado, siempre que uses pesas relativamente livianas.

Recuerda precalentar, estirar y enfriar. Bebe mucho líquido para hidratarte y evita el calor excesivo.

El ejercicio intenso aumenta el flujo de sangre y oxígeno a los músculos y lo aleja del útero. En general, deberías poder mantener una conversación mientras haces ejercicio. Si no puedes hablar normalmente mientras estás haciendo ejercicio, probablemente te estás esforzando demasiado.

Según tu estado físico, considera estas pautas:

  • No hiciste ejercicio durante un tiempo. Comienza haciendo actividad física durante solo 5 minutos por día. Luego incrementa a 10 minutos, a 15 minutos, y así sucesivamente hasta llegar a 30 minutos por día.
  • Hacías ejercicio antes del embarazo. Probablemente puedas continuar haciendo ejercicios al mismo nivel mientras estás embarazada, siempre que te sientas cómoda y tu profesional de salud esté de acuerdo.
June 09, 2016 See more In-depth