Embarazo y diabetes: por qué es importante el estilo de vida

Juntos, el embarazo y la diabetes, presentan problemas específicos. Piensa en tu meta —control estricto del azúcar en sangre— y en qué puedes hacer para alcanzarla.

Escrito por el personal de Mayo Clinic

Cuando tienes diabetes, ya sea tipo 1 o tipo 2, el embarazo presenta desafíos especiales. Es natural que te preocupe cómo podría afectar la diabetes a tu salud y a la de tu bebé. Sin embargo, hay muchas cosas que puedes hacer para promover un embarazo saludable. Esto es lo que saber sobre el embarazo y la diabetes, y dar a luz a un bebé sano.

Embarazo y diabetes: el equipo de atención médica

El equipo de atención médica de diabetes probablemente comprenda un endocrinólogo u otro especialista en diabetes, un educador en diabetes y un dietista matriculado. A medida que avance el embarazo, el equipo de atención médica puede ayudarte a controlar el nivel de azúcar en sangre y ajustar el tratamiento de la diabetes según la necesidad.

En el embarazo, el equipo de atención médica debería estar formado por los siguientes profesionales:

  • Un obstetra. Con el obstetra, hablarás sobre las expectativas de control de la diabetes en el embarazo, las posibles complicaciones a las que debes estar atenta y los análisis de laboratorio y consultas especiales que se recomiendan para el seguimiento de tu embarazo.
  • Un especialista en ojos. El obstetra u otro proveedor de atención médica puede recomendarte que pidas una cita con un oculista, especialmente si hace mucho que no lo haces. Un especialista en ojos puede controlar el daño provocado por la diabetes en los pequeños vasos sanguíneos de los ojos, que puede progresar durante el embarazo.
  • Un pediatra. Posiblemente también quieras establecer contacto con el médico que atenderá a tu bebé una vez que haya nacido.

El objetivo: control meticuloso del nivel de azúcar en sangre

El control del nivel de azúcar en sangre antes del embarazo y durante este es la mejor manera de prevenir complicaciones de la diabetes. Un buen control del azúcar en sangre durante el embarazo puede:

  • Reducir el riesgo de sufrir un aborto espontáneo y de que haya muerte fetal intraútero. Un buen control del azúcar en sangre reduce el riesgo de sufrir abortos espontáneos y de muerte fetal, las principales preocupaciones del embarazo cuando se padece diabetes, debido a que las pacientes con diabetes no controlada tienen mayor riesgo de aborto espontáneo y de muerte fetal intraútero.
  • Reducir el riesgo de que haya un nacimiento prematuro. Cuanto mejor sea el control del azúcar en sangre, habrá menos probabilidades de comenzar el trabajo de parto de forma prematura.
  • Reducir el riesgo de que haya defectos congénitos. Un buen control del azúcar en sangre antes y durante los primeros meses del embarazo reduce, en gran medida, el riesgo de que el bebé tenga defectos congénitos, particularmente los que afectan el cerebro, la columna vertebral y el corazón.
  • Reducir el riesgo de que haya crecimiento fetal excesivo. Si tienes un control deficiente del azúcar en sangre, el exceso de glucosa puede atravesar la placenta, y esto puede hacer que tu bebé crezca demasiado (macrosomía). Un bebé grande complica el parto vaginal, aumenta el riesgo del parto por cesárea y pone al bebé en riesgo de sufrir lesiones durante el parto.
  • Prevenirles complicaciones a las madres. Un control adecuado de la glucosa disminuye el riesgo de infección de las vías urinarias y de candidiasis. También puede ayudar a evitar las complicaciones de la diabetes, como la cetoacidosis diabética. En presencia de cetoacidosis diabética, el nivel de azúcar en sangre es tan alto que el cuerpo no logra elaborar suficiente insulina, lo que provoca una acumulación de sustancias químicas llamadas «cetonas» en la sangre y requiere la hospitalización para su tratamiento.
  • Prevenirle complicaciones al bebé. A veces, los bebés de las madres que padecen diabetes tienen un nivel bajo de azúcar en sangre (hipoglucemia) poco después del nacimiento porque su propia producción de insulina es demasiado alta. Un buen control del azúcar en sangre puede ayudar a promover un nivel de azúcar en sangre saludable para el bebé, así como niveles saludables de calcio y magnesio en la sangre.

    Un buen control del azúcar en sangre también ayuda a prevenir la pigmentación amarillenta en la piel y en los ojos (ictericia) después del parto, y reduce el riesgo de presentar un exceso de líquido amniótico alrededor del bebé, un trastorno conocido como «polihidramnios».

El plan de acción

Tu equipo de atención médica para la diabetes te ayudará a establecer el nivel de azúcar en sangre que debes alcanzar. Luego depende de ti elegir un estilo de vida saludable y seguir el plan de tratamiento para la diabetes.

Recuerda los conceptos básicos:

  • Controla tu nivel de azúcar en sangre con frecuencia. El control frecuente del nivel de azúcar en sangre puede ayudarte a prevenir el nivel bajo y también el nivel alto de azúcar en sangre (hiperglucemia). Recuerda que controlar el nivel de azúcar en sangre es la mejor manera de fomentar un embarazo saludable y prevenir complicaciones de la diabetes.
  • Toma los medicamentos para la diabetes según se te indique. Tu proveedor de atención médica te informará sobre el medicamento para la diabetes más adecuado en el embarazo. Aunque algunos medicamentos orales para la diabetes son seguros en el embarazo, otros no se han estudiado en detalle. Habla con tu proveedor de atención médica antes de suspender o continuar tomando estos medicamentos. Si también tienes hipertensión, algunos medicamentos (entre los que se encuentran los inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina) no se deben tomar durante el embarazo. Una vez más, habla con el proveedor de atención médica sobre todos los medicamentos que tomas.
  • Sé flexible. Será necesario ajustar la dosis de los medicamentos de acuerdo con tu nivel de azúcar en sangre, lo que comes, si vomitas y muchos otros factores. La etapa del embarazo también es importante. Durante los últimos tres meses de embarazo, por ejemplo, las hormonas que fabrica la placenta para ayudar al bebé a crecer pueden bloquear el efecto de la insulina en el organismo. En consecuencia, es probable que necesites una dosis mayor del medicamento que la habitual para contrarrestar esa resistencia.
  • Sigue una dieta saludable. La dieta para controlar la diabetes probablemente conste de muchas frutas, vegetales y cereales integrales. Aunque puedes comer los mismos alimentos durante el embarazo, tu proveedor de atención médica o un dietista matriculado pueden sugerir cambios en el plan de comidas como ayuda para evitar problemas con los niveles de azúcar en sangre bajos o altos. También es importante tomar vitaminas prenatales que contengan ácido fólico.
  • Incorpora la actividad física a tu rutina diaria. Obtén la aprobación del proveedor de atención médica para hacer ejercicio y luego elige las actividades que más disfrutas. Intenta hacer actividad física aeróbica moderada durante 30 minutos tres veces a la semana. Si no has estado activa durante un tiempo, comienza de forma lenta. Controla tu nivel de azúcar en sangre antes y después de hacer actividad, en especial si usas insulina. Es posible que debas comer un refrigerio. O pídele a tu proveedor de atención médica que ajuste la dosis del medicamento antes de hacer ejercicio para prevenir que baje el nivel de azúcar en sangre.
  • Programa controles prenatales regulares. Para controlar el crecimiento y el desarrollo de tu bebé, el proveedor de atención médica podría recomendarte citas médicas en la clínica y exámenes de detección prenatales adicionales.

Recuerda que tu equipo de atención médica está para ayudarte a controlar el nivel de azúcar en sangre y a prevenir complicaciones. Si tienes alguna pregunta o inquietud, no dudes en pedir ayuda.

Trabajo de parto y parto: qué esperar

El equipo de atención médica te ayudará a determinar el momento óptimo y más seguro de dar a luz a tu bebé. A veces se permite que el trabajo de parto comience en forma natural. En otras ocasiones, es necesario inducir el trabajo de parto para reducir el riesgo de sufrir complicaciones.

Durante el trabajo de parto, el equipo de atención médica supervisará con detenimiento el nivel de azúcar en sangre y ajustará la dosis del medicamento como corresponda. Si el bebé es demasiado grande, la inducción no tiene éxito o se presentan complicaciones, es probable que necesites una cesárea.

Después del parto, dirigirás la atención a tu bebé, pero todavía es importante cuidar de ti. Sigue supervisando el nivel de azúcar en sangre con frecuencia, en particular si estás amamantando. Una de las mejores cosas que puedes hacer por tu bebé es mantenerte sana.

June 13, 2018 See more In-depth