Tu guía para lograr una saludable (¡y sabrosa!) cena del Día de Acción de Gracias

La cena del Día de Acción de Gracias es uno de los eventos de comida más esperados del año, y por una buena razón. Antes de que asumas que la época de fiestas hará que te desvíes de tu dieta, debes saber esto: el Día de Acción de Gracias no tiene por qué ser un evento repleto de alimentos pesados con alto contenido de grasas.

By Jen A. Welper

La cena del Día de Acción de Gracias es uno de los eventos de comida más esperados del año, y por una buena razón. Pavo, relleno, batatas (boniato o camote), pastel de manzana, ¿acaso existe algo mejor? Antes de que asumas que la época de fiestas hará que te desvíes de tu dieta, debes saber esto: el Día de Acción de Gracias no tiene por qué ser un evento repleto de alimentos pesados con alto contenido de grasas. Al implementar algunos simples intercambios cuando cocinas, puedes reducir de forma significativa las calorías, sin sacrificar el sabor.

Pero primero, lo primero: el pavo. Cocinar un ave a la perfección es todo un arte, y lo último que querrás es arruinar el ingrediente clave de la comida. Sigue estos pasos para conseguir, cada vez que cocines, resultados sabrosos:

Paso 1: condimenta el pavo

Asegúrate de que el pavo esté completamente descongelado. Después, condiméntalo con hierbas frescas (como romero, salvia, tomillo y perejil), sal, pimienta e incluso algún cítrico. Para garantizar que el ave esté bien sazonada, rellena su interior con cebolla picada, zanahorias, apio, algunas rodajas de limón o de naranja y hierbas frescas.

Paso 2: cocina el pavo

La temperatura y el tiempo de cocción dependerán del tamaño del pavo; sin embargo, independientemente del tamaño, el pavo debe alcanzar una temperatura interna de 165 °F (74 °C). Puede ser útil tener un termómetro de cocina para verificarlo.

Si tu pavo es más grande (de 12 a 20 libras [de 5,5 kg a 9 kg]), es recomendable empezar a cocinarlo con el horno a 250 °F (120 °C) durante las primeras dos horas y, luego, aumentarlo a alrededor de 325 °F (160 °C). Este método evitará que la piel se dore en exceso.

Cuando la temperatura interna alcance los 150 °F (65 °C), es hora de untar la piel y de aumentar la temperatura del horno a 400 °F (205 °C) durante el tiempo restante. Cuando el pavo alcance los 160 °F (70 °C), retíralo del horno. Se seguirá cocinando en reposo (consulta el paso 3) y, finalmente, llegará a los 165 °F (74 °C).

Paso 3: Deja que el pavo repose.

Por supuesto que estás ansioso de cortar ese pavo, pero necesitas dejarlo que repose para que la carne se ponga firme y los jugos se absorban por completo. Pasa el pavo a una tabla para cortar y cúbrelo con papel de aluminio por 20 a 30 minutos. Mientras el pavo reposa, puedes terminar de preparar los platos de acompañamiento. Cuando termines será el momento de empezar a trozarlo.

Paso 4: corta el pavo

Asegúrate de que tu cuchillo esté afilado. Siguiendo la forma del pavo, córtalo en rodajas finas. Corta en forma diagonal para airear las rebanadas; esto permite que el ave se mantenga intacta y caliente. Mientras cortas puedes usar un tenedor para sostener el pavo caliente en su lugar.

Ahora que ya sabes cómo preparar este delicioso pavo, hablemos acerca del resto de la comida y de cómo puedes adaptarlo a tu plan de alimentación saludable. Sigue estos consejos para que tu cena del Día de Acción de Gracias sea tan sana como apetitosa.

Haz cambios inteligentes

Prueba agregarle coliflor pisada a tu puré de papas para reemplazar algunas papas. Al hacerlo, disminuirás las calorías y les agregarás más fibra a tus platos, y es probable que tus invitados no noten la diferencia. En vez de mezclar las papas con mantequilla, utiliza leche y sirve la mantequilla como guarnición para que tus invitados puedan agregarla por su cuenta. Para obtener un relleno más saludable, usa pan de trigo integral en vez de pan blanco, y agrégale muchas verduras, como zanahorias, apio, cebollas y champiñones.

Crea platos de acompañamiento simples

Quizás te sorprenda saber que un puré de batata con unas gotas de jarabe de arce es tan satisfactorio como la cazuela cargada de calorías que siempre trae la tía. Repollitos de Bruselas asados, sopa de zapallo y arroz integral pilaf con verduras, arándanos rojos secos y nueces pecanas también son opciones sabrosas.

Utiliza las sobras de manera inteligente

¿Te ha sobrado pavo? ¡Pues entonces aprovéchalo! Puedes agregarlo a una ensalada de espinaca o ponerlo dentro de un panini o una quesadilla; o bien, puedes picarlo y mezclarlo con cebollas, apio, mayonesa liviana y uvas para preparar una ensalada de pavo. Agrega una cucharada a una ensalada o úsalo para hacer un sándwich con una rodaja de queso suizo. También puedes usar las sobras de papas para preparar una sopa.

June 14, 2018 See more In-depth