Los antioxidantes, como las vitaminas C y E, y los carotenoides, pueden ayudar a proteger las células del daño causado por los radicales libres. Otros antioxidantes que existen naturalmente incluyen los flavonoides, los taninos, los fenoles y los lignanos. Las mejores fuentes son los alimentos en base a plantas, que incluyen las frutas y las verduras y sus jugos, productos con granos integrales, nueces, semillas, hierbas y especias, y hasta el cacao.

Feb. 07, 2017