El uso de productos naturales para promover la salud es una práctica ancestral. Las principales culturas, desde los aztecas hasta los celtas y la dinastía Han, han utilizado plantas medicinales y suplementos para curar enfermedades y aumentar el bienestar.

Incluso en la actualidad, los suplementos son una forma popular de mejorar la salud, aun en Estados Unidos. Datos recientes muestran que aproximadamente uno de cada dos estadounidenses ha usado un suplemento alimenticio en algún momento, una cifra que ha crecido de manera constante a lo largo de las últimas tres o cuatro décadas. De las personas que toman suplementos, casi el 80 % lo hacen a diario. Los suplementos multivitamínicos o minerales son los más populares. Otros productos naturales que se usan comúnmente incluyen el aceite de pescado, la glucosamina, los probióticos y diversos extractos de hierbas y plantas.

Las personas toman suplementos porque creen que hacerlo las ayudará a mejorar su salud. Confían en que una cantidad complementaria de una vitamina, un mineral o una hierba las ayudará a prevenir enfermedades o a mejorar su recuperación, por ejemplo, artritis, osteoporosis, infecciones, problemas del sistema inmunitario e incluso el resfriado común.

Junto con los posibles beneficios, los suplementos también pueden conllevar riesgos, y algunos pueden ser peligrosos. Pueden surgir problemas cuando las personas tienen percepciones como "si es natural, debe ser seguro" o "si un poco es bueno para uno, mucho debe ser genial". El uso indiscriminado de suplementos puede presentar riesgos para la salud. Por ejemplo, el uso de un extracto de hierbas sin la información y el control adecuados por parte de un proveedor de atención médica puede ser peligroso.

Dicho esto, algunos suplementos han demostrado ser útiles, especialmente cuando se utilizan junto con la medicina moderna. Si bien los suplementos no pueden reemplazar una alimentación equilibrada ni otros comportamientos saludables, pueden ser parte de un plan de bienestar general, si se usan con prudencia.

Cuando se trata de tomar suplementos alimenticios, es fundamental ser un consumidor informado. Es importante que sepas específicamente por qué tomas un suplemento y cómo debería ayudarte. Pídele a tu proveedor de atención médica o farmacéutico que te ayude a elegir el suplemento que mejor se adapte a sus necesidades. Y aprende a leer las etiquetas y a determinar cuáles productos probablemente sean los de mayor calidad.

July 02, 2019