Pérdida de peso después del embarazo: cómo recuperar tu cuerpo

La pérdida de peso después del embarazo toma tiempo, pero es posible. Concéntrate en una dieta saludable y en incluir actividades físicas en tu rutina diaria.

Escrito por personal de Mayo Clinic

Si eres como la mayoría de las nuevas mamás, estás ansiosa de guardar tu ropa de maternidad y ponerte tus viejos pantalones vaqueros. Pero es necesario entender cuál es la manera inteligente para encarar la pérdida de peso después del embarazo y para promover una vida entera de buena salud.

Considera tus hábitos alimenticios

Puede que cuando estabas embarazada ajustaras tus hábitos alimenticios para apoyar el crecimiento y desarrollo de tu bebé. Después del embarazo, mantener una nutrición adecuada todavía es importante — especialmente si estás amamantando. Hacer elecciones inteligentes puede promover la pérdida saludable de peso luego del embarazo.

  • Concéntrate en frutas, vegetales, grasas no saturadas y granos integrales. Los alimentos con alto contenido en fibra — como frutas, vegetales, frutos secos y granos integrales — te proporcionan muchos nutrientes importantes y te ayudan a sentirte satisfecha más tiempo.
  • Come porciones más pequeñas. Consumir porciones pequeñas está asociado con la pérdida de peso y el mantenimiento de peso a través del tiempo. No te saltes comidas y no limites la cantidad de frutas y vegetales en tu dieta porque perderás nutrientes esenciales.
  • Evita la tentación. Rodéate de alimentos sanos. Si la comida chatarra es demasiada tentación, no la tengas en casa.
  • No intentes remedios rápidos. No existen varitas mágicas para perder peso.

Incluye actividades físicas en tu rutina diaria

En el pasado, con frecuencia se les indicaba a las mujeres que esperaran al menos seis semanas después del parto para empezar a hacer ejercicio. En la actualidad, ya no hay que esperar.

Si hiciste ejercicio durante el embarazo y tuviste un parto vaginal sin complicaciones, generalmente es seguro empezar a hacer ejercicios ligeros a los pocos días del parto — o tan pronto como te sientas lista. Si tuviste una cesárea o un parto complicado, platica con tu profesional de salud acerca de cuándo empezar un programa de ejercicios. Generalmente, podrías empezar a hacer ejercicios ligeros entre cuatro y seis semanas después del parto.

Cuando tu profesional de salud te dé el visto bueno:

  • Ponte cómoda. Si estás amamantando, alimenta a tu bebé inmediatamente antes de ejercitarte para evitar la incomodidad causada por tener senos hinchados. Utiliza un sostén con buen soporte y ropa cómoda.
  • Empieza lentamente. Comienza con ejercicios simples que fortalezcan los principales grupos de músculos, incluidos tus músculos abdominales y de la espalda. Agrega ejercicios de intensidad moderada en forma gradual, como una caminata enérgica o andar en bicicleta en una superficie plana.
  • Incluye a tu bebé. Si tienes problemas de tiempo para hacer ejercicios, incluye a tu bebé en la rutina. Lleva a tu bebé a una caminata diaria en un cochecito o el porta bebé. Acuesta a tu bebé a tu lado mientras haces estiramientos en el suelo o incluye a tu bebé en las actividades de fortalecimiento muscular — como levantar al bebé arriba de tu cabeza mientras estás acostada sobre tu espalda.
  • No lo hagas sola. Invita a otras mamás a que te acompañen durante una caminata diaria o prueba una clase de ejercicio postparto. Hacer ejercicio con otras mamás podría ayudar a motivarte.

Recuerda tomar suficiente agua antes, durante y después de cada sesión de ejercicios. Deja de ejercitarte si experimentas algún dolor. Podría ser una señal de que te estás exigiendo demasiado.

July 31, 2015 See more In-depth