El destete no tiene por qué ser difícil. Averigua cuál es el momento adecuado y qué puedes hacer para facilitar la transición de tu hijo al biberón o a la taza.

Escrito por el personal de Mayo Clinic

Si estás amamantando, es posible que tengas preguntas sobre el destete. ¿Cuándo es el momento adecuado? ¿El destete afectará a tu hijo? ¿Cómo se puede evitar la ingurgitación? Obtén información sobre el destete y cómo hacer que el proceso sea más positivo para ti y tu hijo.

La American Academy of Pediatrics (Academia Estadounidense de Pediatría) recomienda la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses después del nacimiento, y la lactancia materna en combinación con alimentos sólidos hasta por lo menos la edad de 1 año. La lactancia se recomienda siempre y cuando tú y tu bebé deseen continuar.

Cuándo empezar a destetar a tu hijo es una decisión personal. A menudo es más fácil comenzar el destete cuando tu bebé comienza el proceso. Los cambios en los patrones de amamantamiento que conducen al destete final a menudo comienzan naturalmente a los 6 meses de edad, cuando normalmente se introducen los alimentos sólidos. Algunos niños comienzan a buscar otras formas de nutrición y consuelo alrededor del primer año de vida. A esta edad, los niños por lo general comen una variedad de alimentos sólidos y pueden beber de una taza. Otros niños podrían no iniciar el destete hasta que comienzan a gatear, cuando están menos dispuestos a quedarse quietos durante la lactancia.

También puedes decidir cuándo comenzar el proceso de destete tu misma. Esto puede ser más difícil que seguir el ejemplo de tu hijo, pero se puede hacer con más cuidado y sensibilidad.

Siempre que empieces a destetar a tu bebé, concéntrate en las necesidades de tu hijo así como en las tuyas propias. Resiste la comparación de tu situación con la de otras familias, y ten en cuenta reconsiderar las fechas límite que podrías haber establecido para el destete cuando estabas embarazada o cuando tu bebé era un recién nacido.

Piensa en la posibilidad de retrasar el destete si:

  • Te preocupan los alérgenos. Si tú o el padre de tu hijo tienen alergias a los alimentos, piensa en la posibilidad de retrasar el destete hasta que el niño cumpla 1 año. Las investigaciones sugieren que exponer a un niño a posibles alérgenos durante la lactancia podría disminuir su riesgo de desarrollar alergias. Consulta al médico de tu hijo.
  • Tu hijo no se siente bien. Si tu hijo está enfermo o con el proceso de dentición, retrasa el destete hasta que se sienta mejor. También puedes posponer el destete si no te sientes bien. Ambos podrán resolver la transición de una manera más adecuada si gozan de buena salud.
  • Se produjo un cambio importante. Evita iniciar el destete si están en un momento de cambio importante. Por ejemplo, si la familia se mudó hace poco o se modificó la situación de cuidado del niño, retrasa el destete hasta que transiten un momento menos estresante.

Si tu bebé tiene complicaciones con el proceso de destete, piensa en intentarlo nuevamente en uno o dos meses.

La disminución gradual de la duración y la frecuencia con la que amamantas todos los días, en el transcurso de semanas o meses, hará que la producción de leche disminuya gradualmente y evitarás la ingurgitación. Es posible que sea más fácil interrumpir primero una sesión de amamantamiento al mediodía. Después de un almuerzo de comida sólida, tu hijo podría interesarse en una actividad y, naturalmente, abandonar esta sesión. Una vez que hayas abandonado una alimentación, puedes trabajar para abandonar otra.

Negarse a lactar cuando su hijo lo pide puede aumentar la atención de su hijo en la actividad. Si su hijo quiere lactar, adelante. Luego, continúe trabajando para distraerlo con otros alimentos, actividades y fuentes de tranquilidad (como un animal de peluche de su preferencia) en los típicos momentos de lactancia.

Si dejas de amamantar a tu hijo antes de cumplir 1 año, usa leche materna extraída o fórmula fortificada con hierro. No le des a tu hijo leche de vaca hasta después de su primer cumpleaños.

Puedes destetar a su hijo y darle un biberón y luego a una taza o directamente a una taza. Cuando le presentas a tu hijo un biberón, elige un momento en el que no tenga mucha hambre y tenga más paciencia. Usa una tetina de botella con un flujo lento al principio. Si usas una tetina de biberón con un flujo rápido, es posible que tu hijo se acostumbre a eso y se frustre con la estimulación y la diferente velocidad de flujo de la leche durante la lactancia.

El destete puede llevar días, semanas o meses. Incluso después de haber destetado con éxito a tu hijo de las comidas del día, puedes continuar amamantando por las mañanas y antes de acostar a tu hijo para mantener esa sensación de cercanía.

La lactancia materna es una experiencia íntima. Es posible que tengas emociones mezcladas sobre dejarla. Pero si adoptas un enfoque gradual hacia el destete y ofreces mucho afecto, puedes ayudar a tu hijo a hacer una transición sin problemas a un biberón o una taza.

June 20, 2019