Consejos de crianza: Cómo mejorar la conducta de los niños pequeños

Se sabe que los niños de uno a dos años suelen hacer berrinches y tener otros tipos de problemas de conducta. Para alentar sus habilidades de escuchar y colaborar, sigue estos consejos de crianza.

Escrito por el personal de Mayo Clinic

Para los niños de uno a dos años, la vida puede ser frustrante. Aunque estén ansiosos por ser independientes, los niños pequeños no siempre pueden moverse con la rapidez que quieren o expresar lo que necesitan con claridad. También tienden a tener problemas con los límites, el compromiso y la desilusión. Esto puede provocar berrinches y mal comportamiento.

Pero es posible enseñarle a tu hijo a comportarse dándole afecto, y estableciendo reglas claras y cierto grado de rutina. Ten en cuenta estos prácticos consejos de crianza.

Comparte tu amor

Asegúrate de que las demostraciones de afecto a tu hijo sean más frecuentes que las consecuencias y los castigos. Darle besos y abrazos y armar jaleo en juego son una buena forma de recordarle a tu hijo que lo amas. Los elogios y la atención también pueden motivar a los niños pequeños a que cumplan las reglas.

Prioriza las reglas

En lugar de sobrecargar de reglas a tu hijo desde un principio, lo cual podría frustrarlo, prioriza aquellas destinadas a garantizar su seguridad y, progresivamente, aplica más reglas con el tiempo. Ayuda a tu hijo a cumplir las reglas aplicando métodos de seguridad en casa para niños pequeños y eliminando algunas tentaciones.

Prevén los berrinches

Es normal que los niños de uno a dos años hagan berrinches. Para reducir la frecuencia, la duración o la intensidad de los berrinches de tu hijo:

  • Conoce los límites de tu hijo. Es posible que tu hijo se comporte mal si no comprende o no puede hacer lo que le estás pidiendo.
  • Explícale cómo cumplir las reglas. En lugar de decir «Dejen de golpearse», ofrécele sugerencias sobre cómo jugar sin sobresaltos, por ejemplo, «¿Qué les parece si se turnan?»
  • Tómate con calma sus respuestas negativas. No te alteres cuando tu hijo te diga que no. En lugar de ello, repítele con calma lo que le pediste. Es posible que también quieras distraer a tu hijo o inventar un juego que requiera un buen comportamiento. Es más probable que tu hijo haga lo que quieras si logras que la actividad sea divertida.
  • Piensa bien antes de actuar. Si le dices que no a todo, es probable que tu hijo se frustre. Busca momentos en que esté bien que le digas que sí.
  • Ofrece opciones, cuando sea posible. Alienta la independencia de tu hijo al dejarle que elija sus pijamas o la historia para leer antes de dormir.
  • Evita situaciones que puedan provocar frustración o berrinche. Por ejemplo, no le des a tu hijo juguetes que sean demasiado avanzados para su edad. Evita salidas largas en las que tu hijo tenga que quedarse sentado y quieto o no pueda jugar, o bien, lleva una actividad. Además, ten en cuenta que los niños son más propensos a portarse mal cuando están cansados, tienen hambre, están enfermos o en un lugar desconocido.
  • Sigue un horario. Lleva una rutina diaria para que tu hijo sepa qué esperar.
  • Alienta la comunicación. Recuérdale a tu hijo que tiene que hablar para expresar sus sentimientos. Si tu hijo todavía no habla, considera enseñarle lenguaje de señas para bebés a fin de evitar que se sienta frustrado.

Impone consecuencias

A pesar de todos tus esfuerzos, en algún momento, tu hijo romperá las reglas. Ignora las pequeñas escenas de ira, como los llantos; pero si empieza a golpear, patalear o gritar durante mucho tiempo, haz que deje de hacerlo. Ten en cuenta estos consejos de crianza para alentar a tu hijo a que colabore:

  • Consecuencias naturales. Deja que tu hijo vea las consecuencias de sus actos, siempre que estas no sean peligrosas. Si arroja o rompe un juguete, tu hijo ya no podrá jugar con él.
  • Consecuencias lógicas. Crea una consecuencia por las acciones de tu hijo. Dile que, si no levanta sus juguetes del piso, se los quitarás por un día entero. Si es necesario, ayúdalo en esa tarea. Si tu hijo no colabora, sigue adelante con la consecuencia.
  • Suspensión de privilegios. Si tu hijo no se comporta, puedes quitarle algún objeto que valore, como su juguete favorito, o algo que esté relacionado con su mal comportamiento. No le quites lo que sí necesita, como las comidas.
  • Tiempo para reflexionar. Cuando tu hijo se comporta mal, agáchate y explícale brevemente y con calma que esa conducta es inaceptable. Alienta a tu hijo a que pruebe hacer una actividad más adecuada. Si el mal comportamiento continúa, llévalo a un lugar designado para reflexionar. Lo ideal sería un lugar tranquilo y sin distracciones. Impone el tiempo para reflexionar hasta que tu hijo se calme y pueda escucharte. Después, recuérdale a tu hijo que lo amas y guíalo a que haga una actividad positiva.

Sea cual sea la consecuencia que elegiste, sé constante con ella. Asegúrate de que cada adulto que cuida a tu hijo observe las mismas reglas y pautas de disciplina. Esto evitará que tu hijo se confunda y te ponga a prueba.

Además, ten en cuenta que debes criticar su comportamiento, no a él. En lugar de decir «Eres un chico muy malo», intenta decir «¡No hagas eso!». Nunca recurras a los castigos que dañen a tu hijo en lo físico o lo emocional. Las nalgadas, las bofetadas y los gritos a un niño nunca resultan adecuados.

Da un buen ejemplo

Los niños aprenden a actuar de acuerdo con las acciones de sus padres. La mejor manera de enseñarle a tu hijo a comportarse es siendo un buen ejemplo que imitar.

June 13, 2018 See more In-depth