El ahogo infantil es atemorizante, pero puede prevenirse en gran medida. Comprende por qué los bebés son tan vulnerables al ahogo y qué puedes hacer tú para prevenirlo.

Escrito por el personal de Mayo Clinic

¿Te preocupa la asfixia infantil? Conoce las causas comunes y lo que puedes hacer para ayudar a proteger a tu bebé de los peligros de asfixia.

El atragantamiento es una causa común de lesión y muerte en niños pequeños, principalmente porque sus pequeñas vías respiratorias se obstruyen fácilmente. A los bebés les lleva tiempo dominar la capacidad para masticar y tragar alimentos, y es posible que no sean capaces de toser con la fuerza suficiente para desalojar una obstrucción de las vías respiratorias. A medida que los bebés exploran su entorno, también se llevan objetos a la boca, lo que puede provocar que se atraganten.

Algunas veces, las afecciones de salud también aumentan el riesgo de atragantamiento. Los niños que tienen trastornos de la deglución, trastornos neuromusculares, retrasos en el desarrollo y lesiones cerebrales traumáticas, por ejemplo, tienen un mayor riesgo de atragantamiento que otros niños.

La comida es la causa más común de asfixia infantil. Sin embargo, los objetos pequeños y ciertos tipos de comportamiento durante la comida, como comer mientras se está distraído, también pueden causar asfixia en el bebé.

Para prevenir la asfixia del bebé:

  • Cronometra adecuadamente la introducción de alimentos sólidos. Introducirle a tu bebé alimentos sólidos antes de que tenga las habilidades motoras para tragarlos puede generar que el bebé se ahogue. Espera hasta que tu bebé tenga por lo menos 4 meses para introducir los alimentos sólidos en puré.
  • No ofrezcas alimentos de alto riesgo. No les des a los bebés o niños pequeños salchichas, trozos de carne o queso, uvas, verduras crudas o trozos de fruta, a menos que estén cortados en trozos pequeños. No les des a los bebés o niños pequeños alimentos duros, como semillas, nueces, palomitas de maíz y caramelos duros, que no se pueden cambiar para que sean opciones seguras. Otros alimentos de alto riesgo incluyen la mantequilla de maní, los malvaviscos y el chicle.
  • Supervisa la hora de comer. A medida que tu hijo crezca, no le permitas jugar, caminar o correr mientras come. Recuérdale a tu hijo que mastique y trague su comida antes de hablar. No permitas que tu hijo arroje alimentos al aire y se los meta en la boca, ni que se meta grandes cantidades de alimentos en la boca.
  • Evalúa cuidadosamente los juguetes de tu hijo. No permita que tu bebé o niño pequeño juegue con globos de látex, que representan un peligro cuando no están inflados y se rompen, pelotas pequeñas, canicas, juguetes que contienen partes pequeñas o juguetes destinados a niños mayores. Busca las pautas de edad cuando compres juguetes y examínalos regularmente para asegurarte de que estén en buenas condiciones.
  • Mantén los objetos peligrosos fuera del alcance de los niños. Los artículos domésticos comunes que pueden representar un peligro de asfixia incluyen monedas, pilas de botón, dados y tapas de bolígrafos.

Para estar preparado en caso de emergencia, toma una clase de resucitación cardiopulmonar (RCP) y primeros auxilios en caso de asfixia para niños. Motiva a todos los que se preocupan por tu hijo a hacer lo mismo.

Sept. 14, 2019