Atragantamiento infantil: cómo mantener al bebé a salvo

El atragantamiento infantil es atemorizante, pero puede prevenirse en gran medida. Comprende por qué los bebés son tan vulnerables al atragantamiento y qué puedes hacer tú para prevenirlo.

Escrito por el personal de Mayo Clinic

¿Te preocupa que el bebé se atragante? Conoce las causas frecuentes de atragantamiento y qué puedes hacer para proteger a tu bebé.

¿Por qué los bebés son vulnerables al atragantamiento?

El atragantamiento es una causa frecuente de lesiones y de muerte en niños pequeños, sobre todo, porque las vías respiratorias pequeñas pueden obstruirse fácilmente. A los bebés les lleva tiempo aprender a masticar y tragar la comida, y es probable que no puedan toser con la fuerza suficiente para eliminar una obstrucción en las vías respiratorias. Cuando los bebés exploran sus entornos, por lo general, se llevan objetos a la boca, lo que puede provocar atragantamiento infantil.

A veces, una afección médica también aumenta el riesgo de atragantamiento. Los niños que padecen trastornos de la deglución, trastornos neuromusculares, retrasos en el desarrollo y lesión cerebral traumática, por ejemplo, tienen un mayor riesgo de atragantamiento en comparación con otros niños.

¿Cuáles son las causas más frecuentes de atragantamiento infantil?

La causa más frecuente de atragantamiento infantil es la comida. Sin embargo, los objetos pequeños, las partes de los juguetes y ciertas conductas durante las comidas, como comer distraído, también pueden provocar atragantamiento infantil.

¿Qué puedo hacer para prevenir el atragantamiento infantil?

Para prevenir el atragantamiento infantil:

  • Planifica adecuadamente la incorporación de los alimentos sólidos. Darle alimentos sólidos a tu bebé antes de que tenga las habilidades motoras para tragarlos puede causar ahogo infantil. Espera hasta que tu bebé tenga, por lo menos, 4 meses de edad para darle alimentos sólidos en forma de puré.
  • No les ofrezcas alimentos de alto riesgo. No les des a los bebés ni a los niños pequeños perros calientes, trozos de carne o queso, uvas, vegetales crudos o trozos de frutas, a menos que estén cortados en pequeños pedazos. No les des a los bebés ni a los niños pequeños alimentos duros, como semillas, frutos secos, palomitas de maíz y caramelos duros, que no puedan modificarse para que sean opciones seguras. Otros alimentos de alto riesgo son la mantequilla de maní, los malvaviscos y la goma de mascar.
  • Controla la hora de las comidas. A medida que tu hijo crece, no lo dejes jugar, caminar o correr mientras come. Recuérdale que mastique y trague la comida antes de hablar. No dejes que tire la comida al aire y la atrape con la boca ni que se la llene de comida.
  • Evalúa con atención los juguetes de tu hijo. No dejes que el bebé o el niño pequeño juegue con globos de látex —ya que podría representar un riesgo cuando se desinflan y se rompen—, pelotas pequeñas, canicas, juguetes que tengan piezas chicas o que estén diseñados para niños más grandes. Busca guías según la edad cuando compras juguetes y supervísalos regularmente para asegurarte de que estén en buen estado.
  • Mantén los objetos peligrosos fuera del alcance de tu hijo. Los objetos del hogar frecuentes que podrían representar un riesgo de asfixia son las monedas, las pilas de botón, los dados y las tapas de bolígrafos.

¿Qué debo hacer si mi bebé se ahoga?

Si tu bebé se está atragantando y no puede respirar:

  • Siéntate. Sostén al bebé boca abajo sobre tu antebrazo, el cual debe estar apoyado en tu muslo.
  • Dale golpes suavemente, pero con firmeza, cinco veces en la mitad de la espalda con la base de la palma de la mano. La combinación de la gravedad y los golpes en la espalda debería liberar el objeto que produce el bloqueo.
  • Si el procedimiento anterior no funciona, sostén al bebé boca arriba sobre tu antebrazo con la cabeza más abajo que el tronco. Haz cinco compresiones rápidas en el pecho del bebé, colocando dos dedos en el centro de su esternón.
  • Si no comienza a respirar nuevamente, repite los golpes en la espalda y las compresiones en el pecho. Busca asistencia médica de urgencia.
  • Comienza con la reanimación cardiopulmonar del lactante si una de estas técnicas abre las vías respiratorias pero el bebé no comienza a respirar.

Para estar preparado en caso de emergencia, asiste a una clase de reanimación cardiopulmonar y de primeros auxilios en caso de atragantamiento en niños. Anima a todo aquel que cuide a tu hijo a que haga lo mismo.

June 13, 2018 See more In-depth