Un control del bebé sano es una oportunidad para revisar la salud y el crecimiento del bebé con el médico y así poder analizar cualquier inquietud. Esto es lo que necesitas saber y cómo prepararte.

Escrito por el personal de Mayo Clinic

Las consultas pediátricas de control son una forma importante de controlar el crecimiento y el desarrollo de tu bebé y de detectar problemas graves. Estos chequeos regulares también ofrecen la oportunidad de desarrollar una relación con el médico de tu bebé.

Es probable que el médico de tu bebé recomiende la primera consulta pediátrica de rutina dentro de los tres a cinco días posteriores al nacimiento. Se necesitarán consultas pediátricas adicionales de rutina cada pocas semanas y, más adelante, cada pocos meses durante el primer año. En algunos casos, el médico puede querer hacer chequeos más frecuentes. A continuación, te presentamos lo que se controlará durante estos exámenes.

El examen de bienestar del bebé habitualmente comienza con la toma de medidas. Necesitas quitarle la ropa al bebé para que se lo pueda pesar en una balanza para bebés. La longitud se medirá colocando al bebé sobre una superficie plana y estirándole las piernas. Se usará una cinta especial para medir la circunferencia de la cabeza.

Las mediciones se incluirán en un gráfico de crecimiento para crear la curva de crecimiento del bebé. Esto ayudará a determinar si tu bebé crece con normalidad y establecerá una comparación de su crecimiento con otros niños de la misma edad.

Durante el control, debes saber que el médico realizará un examen físico exhaustivo. Menciona cualquier preocupación que tengas o cualquier área que desees que el médico revise. A continuación, te ofrecemos los conceptos básicos:

  • Cabeza. El médico revisará las partes blandas (fontanelas) en la cabeza de tu bebé. Son espacios entre los huesos del cráneo donde la formación de los huesos no está completa. El punto más pequeño de la parte posterior de la cabeza suele cerrarse a los dos o tres meses de edad. La fontanela más grande en el frente a menudo se cierra alrededor de los 18 meses.
  • Orejas. El médico usará un instrumento llamado otoscopio para controlar que no haya líquido o una infección en los oídos de tu bebé. El médico podría observar la respuesta de tu bebé a diferentes sonidos, incluida tu voz.
  • Ojos. El médico observará los ojos de tu bebé con un instrumento llamado oftalmoscopio. A medida que tu bebé crece, el médico podría captar la atención de tu bebé y luego seguir el movimiento de sus ojos.
  • Boca. El médico podría revisar el paladar de la boca de tu bebé para ver si hay una abertura (paladar hendido). Observar el interior de la boca de tu bebé podría revelar signos de candidiasis oral, una infección por levaduras común, que se trata fácilmente. A medida que tu bebé crece, el médico podría preguntarte si has notado que el bebé tiene más babeo o ganas de morder que habitualmente. Estos generalmente son los primeros signos de la dentición.
  • Piel. Durante el examen se podrían identificar varias enfermedades de la piel, incluidas marcas de nacimiento o sarpullidos.
  • Corazón y pulmones. El médico utilizará un estetoscopio para detectar cualquier sonido o ritmo cardíaco anormal (soplos) o dificultades para respirar. Los soplos cardíacos suelen ser inofensivos, pero a veces se recomienda consultar a un especialista.
  • Abdomen. Al presionar suavemente el vientre de tu bebé, el médico puede detectar sensibilidad, órganos agrandados o masas inusuales.
  • Caderas y piernas. El médico podría mover las piernas de tu bebé para controlar que no haya dislocación u otros problemas con las articulaciones de la cadera.
  • Genitales. El médico probablemente inspeccionará los genitales de tu bebé para detectar sensibilidad, bultos u otros signos de infección. En el caso de los niños, el médico se asegurará de que ambos testículos hayan descendido hasta el escroto y, en el caso de haber circuncisión, si el pene está cicatrizando correctamente.

Las habilidades motoras y el desarrollo de tu bebé también son importantes. Según la edad de tu bebé, debes estar preparado para responder preguntas como estas:

  • ¿Tu bebé se gira hacia las vistas o los sonidos?
  • ¿Tu bebé sonríe o arrulla?
  • ¿Intenta alcanzar objetos?
  • ¿Responde y hace las correspondientes expresiones faciales?
  • ¿Imita los sonidos que haces?
  • ¿Puede sostener bien la cabeza?
  • ¿Intenta voltearse?
  • ¿Puede sentarse con ayuda?
  • ¿Comienza a levantarse hasta quedar de pie?

Tu bebé necesitará varias vacunas en las visitas del bebé sano, como vacunas para protegerse contra la hepatitis B, la difteria, el tétanos, la tos ferina, la polio, el sarampión, las paperas, la varicela y otras enfermedades. Durante cada inyección, el médico te indicará cómo sostener al bebé y te ayudará a mantenerlo quieto. Después, debes alzar a tu bebé, hablarle, cantarle, amamantarlo u ofrecerle un biberón para ayudar a calmarlo.

Durante la cita, probablemente el médico del bebé pregunte cómo está todo. Debes estar preparada para describir un día típico con tu bebé. Por ejemplo:

  • ¿Cuántas horas duerme tu bebé durante el día? ¿Y por la noche?
  • ¿Con qué frecuencia alimentas a tu bebé? Si lo amamantas, ¿tienes algún problema?
  • ¿Cuántos pañales moja y ensucia tu bebé por día?
  • ¿Qué tan activo es tu bebé?
  • En las actividades de tu bebé, ¿incluyes que pase tiempo boca abajo?
  • ¿Cómo es el temperamento de tu bebé?

El médico de tu bebé podría hacerte preguntas sobre la vida familiar y antecedentes médicos. El médico también puede analizar temas de seguridad, por ejemplo, colocar a tu bebé para que duerma boca arriba y usar un asiento de bebé para automóviles orientado hacia atrás. Si bien la leche materna o la fórmula serán una parte importante de la alimentación de tu bebé durante el primer año, también hablarás sobre cuándo introducir alimentos sólidos.

Sin lugar a duda, también tendrás preguntas. Hazlas sin miedo. Considera anotar tus preguntas con anticipación para que no te las olvides en el momento. Si tú y tu pareja no pueden asistir ambos a la cita, pide que un pariente o un amigo te acompañe para cuidar al bebé mientras hablas con el médico.

También recuerda tu propia salud. Si te sientes deprimida, estresada o agotada, describe lo que sucede. El médico de tu bebé está allí para ayudarte a ti también.

Asegúrate de saber cuándo programar la siguiente consulta del bebé y, mientras tanto, cómo ponerte en contacto con el médico. Pregunta si el consultorio del médico o la clínica ofrecen un servicio de información de enfermería durante las 24 horas. Saber que la ayuda está disponible cuando la necesites puede darte tranquilidad.

July 31, 2020