¿Sientes curiosidad acerca de la lactancia después de la infancia? Conoce cuáles son los beneficios, la importancia que tiene la leche materna en la alimentación de un bebé más grande y cómo lidiar con las opiniones de los demás al respecto.

Escrito por el personal de Mayo Clinic

Has amamantado a tu bebé durante un año. ¡Felicitaciones!

Si planeas seguir amamantando a tu hijo, puede que tengas preguntas sobre el proceso. Infórmate sobre la lactancia prolongada.

La Academia Americana de Pediatría (AAP, por sus siglas en inglés) recomienda la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses después del nacimiento, y una combinación de lactancia materna con alimentos sólidos hasta por lo menos el primer año de edad. Después de eso, se recomienda la lactancia materna hasta que tú y tu hijo deseen continuar.

Los beneficios de la lactancia materna más allá de la infancia para un niño incluyen lo siguiente:

  • Nutrición equilibrada. La leche materna se considera la mejor opción para la nutrición del bebé. No hay edad en la que la leche materna se pueda considerar insignificante en la nutrición de un niño.
  • Inmunidad reforzada. Mientras amamantes, las células, las hormonas y los anticuerpos de la leche materna seguirán reforzando el sistema inmunitario de tu hijo.

Los beneficios de la lactancia prolongada para la madre son, entre otros, los siguientes:

  • Menor riesgo de contraer ciertas enfermedades. Se ha demostrado que la lactancia materna durante 12 meses o más de forma acumulativa en la vida reduce el riesgo de cáncer mamario, cáncer de ovario, artritis reumatoide, hipertensión arterial, enfermedades cardíacas y diabetes.

Depende de cuánta leche materna esté tomando tu hijo.

Después del primer año de edad, un niño puede continuar bebiendo regularmente una cantidad moderada de leche materna. Como resultado, la leche materna seguirá siendo una fuente de nutrientes para el niño. Otros niños, sin embargo, pueden utilizar alimentos sólidos para satisfacer sus necesidades nutricionales y solo quieren pequeñas cantidades de leche materna.

Si tienes preguntas sobre la dieta de tu hijo o sobre el papel que la leche materna puede desempeñar en él a medida que crece, habla con el médico de tu hijo.

No necesariamente.

A menudo es más fácil comenzar el destete cuando tu hijo es quien inicia el proceso, que puede ser más pronto o más tarde de lo que esperas.

El destete muchas veces comienza de forma natural a los 6 meses aproximadamente, cuando por lo general se introducen los alimentos sólidos. Algunos bebés comienzan a realizar una transición progresiva de la leche materna y buscan otras formas de nutrición cerca del primer año de edad. Otros podrían iniciar el destete un poco más tarde, cuando tienen de uno a dos años, y están menos dispuestos a permanecer sentados durante la lactancia.

La duración de la lactancia depende de ti y de tu hijo. Si tus seres queridos, e incluso personas desconocidas, comparten sus opiniones sobre cuándo deberías dejar de amamantar, recuérdales que la decisión es tuya. Trata de no preocuparte por lo que piensan otras personas. Más bien, confía en tus instintos.

La lactancia materna más allá de la infancia puede ser una forma íntima de seguir nutriendo a tu hijo. Si estás considerando la posibilidad de amamantar más allá de la infancia, piensa en lo que es mejor para ti y tu hijo, y disfruta de este tiempo especial juntos.

Nov. 20, 2018