¿Bebé que llora? descubre cómo mantener la calma

Es difícil oír llorar a un bebé, pero tú puedes controlarlo. Tranquilízate, tómate un descanso y date cuenta cuándo debes pedir ayuda.

Escrito por el personal de Mayo Clinic

Todos los bebés lloran pero las lágrimas pueden tener un precio. Cuando nada calma el llanto del bebé, es posible que te sientas nerviosa. ¿Qué sucede si algo no está bien y no te das cuenta? ¿Qué pasa si pierdes el control?

Confía en tu capacidad para cuidar a tu bebé y reconoce las situaciones en las que necesitas ayuda.

Abarcar los conceptos básicos

Un bebé que llora simplemente puede necesitar que lo alimenten, lo ayuden para eructar o lo cambien. Tal vez es tiempo de una siesta, un cambio de posición o un tiempo en la mecedora. Envolver al bebé en una manta podría ayudar. O quizás, si el bebé llora, necesita un poco más (o un poco menos) de atención.

Cuando tu bebé no deja de llorar

Si tu bebé parece estar bien pero el llanto continúa, haz todo lo que esté a tu alcance para conservar la calma. Si te pones nervioso o te alteras, es posible que el llanto empeore. Recuerda que llorar no le hace daño a nadie, incluido el bebé.

Para tener el control de la situación, podrías hacer lo siguiente:

  • Baja la voz. Sostén al bebé cerca de ti y cántale o háblale en voz baja. Repite una palabra o una frase que le dé tranquilidad, como: “Estás bien”.
  • Muévete. Si el tiempo lo permite, pon al bebé en el cochecito y salgan a pasear. Incluso puedes colocar al bebé en su asiento para automóvil y dar una vuelta corta.
  • Piensa racionalmente. Recuerda que está bien que te sientas frustrado por el llanto del bebé, pero si te enojas no ayudarás en absoluto.
  • Tómate un descanso. Si no tienes quién te ayude, pon al bebé en un lugar seguro, como la cuna o el moisés. Deja que el bebé llore mientras te tomas unos minutos para reponerte en otra habitación.
  • Sé realista. Recuerda que no le estás fallando a tu hijo si no puedes detener un episodio de llanto.
  • Pide ayuda. Deja que tu pareja u otro ser querido cuide al bebé durante algún tiempo. Aprovecha los ofrecimientos de vecinos o amigos confiables para cuidar del niño. Usa el tiempo para dormir una siesta o simplemente relajarte. Si estás preocupado por tu capacidad para atender a un bebé que llora, comunícate con un familiar o amigo, un profesional de la salud, un servicio local de intervención en casos de crisis o una línea de salud mental para que te ayuden.

Trátalo con suavidad

Cuando no es posible calmar al bebé que llora, puedes ceder a la tentación de intentar cualquier método para detener sus lágrimas. Está bien ser creativo, pero nunca sacudas a tu bebé.

Los músculos del cuello del bebé son débiles y, a menudo, el niño se esfuerza por sostener su cabeza. Sacudir a tu bebé por pura frustración puede tener consecuencias devastadoras, que incluyen ceguera, discapacidad neurológica o mental, o incluso la muerte.

Si tienes problemas para controlar tus emociones o para afrontar tu maternidad o paternidad, busca ayuda. El profesional de salud de tu bebé podría ofrecerte una derivación a un consejero u otro profesional de salud mental.

March 16, 2019 See more In-depth